¿Qué coño es esto de Montesquieu?

Pere Aragonés firmando el decreto

Sirva la expresión que hace años dijo Jordi Pujol sobre la UDEF cuando comenzaba a haber sospechas sobre cuentas ocultas y que se une a otras como aquella de Luis XVI preguntando por el alboroto en julio de 1789 a lo que le respondieron que era la revolución. Pero dejemos las citas y vayamos al aplazamiento de las elecciones catalanas y lo que, una vez consumado el hecho se puede interpretar (e se non e vero…) ya que la situación es, cuando menos, extraña. Y aviso que voy a utilizar en algún momento la historia comparada que no significa “comparar” y mucho menos identificar a alguien con alguien (aviso para algún merluzo con el cual ya las he tenido) es parte del método histórico para que se cumpla aquella hermosa metáfora de la historia como maestra de la vida.

Hace un año el presidente vicario Torra (perdón, molt honorable porque ayer escuché en tv3 como una tertuliana le llamaba por su apellido y el presentador corrió a corregirla exigiéndole el trato áulico) dijo que esto del “govern” estaba acabado pero no convocó nada a la espera, ya prevista y buscada hasta la saciedad de su inhabilitación cosa que finalmente se produjo y el Parlament se disolvió automáticamente sin disolución presidencial ni nada. Primera anomalía.

En enero no había pandemia y cuando tiene lugar la disolución sí. Se pide un informe para establecer si son posibles las elecciones, con una mayor incidencia del virus que la actual, y se dice que sí, cosa que se mantuvo hasta hace unos días (esto son hechos no interpretaciones). Pero comienzan a sonar aires de aplazamiento acrecentados cuando el PSC cambia de candidato y las encuestas que ya no iban bien (datos) para los partidos gobernantes, dan un vuelco inesperado (más datos, y numéricos)

¿Cuál es la causa real de la convocatoria? humanitaria para unos, política para otros, cada cual hará su lectura. Pero el hecho es que en este momento el poder ejecutivo, totalmente deteriorado tras el anuncio de Torra, y una gestión de la pandemia que, cuando menos, se puede calificar de errática, y un vicepresidente que no es presidente y, por lo tanto, no tiene las atribuciones de este, tras la automática disolución del legislativo, ha decidido prorrogar esta situación hasta el 30 de mayo (o cuando sea porque se especifica que dependerá de la situación). O lo que es lo mismo, un gobierno sin presidente y una diputación permanente al no haber parlamento, aunque no sé como queda ese tema si se ha anulado la convocatoria anterior y no hay otra. Cómo decía, una diputación permanente como elemento de control de un gobierno que no responde jamás a ninguna pregunta, durante nada más y nada menos que casi cinco meses sin el poder que sale directamente de las urnas. Pero juristas tiene el lugar.

Como uno es historiador y la memoria nos sorprende cada día con sus automatismos (gracias magdalena de Proust) ayer cuando veía y escuchaba me vinieron muchas cosas que numeraré.

1- “President, posi les urnes” (presidente, ponga las urnas) y se pusieron dos veces, incluso con líderes ejerciendo de presidentes de mesa en la primera, sin censos, con urnas opacas y el logo de la Generalitat patrimonializado, propaganda en la puerta, recuentos sin control, participación del 43% pero al no tener censo… Eso fue un mandato popular sin crítica ninguna. Sin pandemia pero con el proceso democrático en la UCI.

2- Las jornadas de octubre del 17 en el Parlament, pisoteando la mitad del legislativo mientras los letrados del Parlament se negaban a firmar la aberración jurídica.

3- La salud es lo más importante y también importa la salud democrática por las consecuencias que también, entre otras cosas, puede tener sobre la primera y que, además, no es tan sólida como parece. Ahora vienen lo de la historia comparada que vuelvo a repetir, no es igualar. Unas cuantas variaciones sobre el mismo tema.

  • Lenin. Convoca elecciones, las pierde y las anula. “Libertad ¿para qué?” o lo que es lo mismo “¿Democracia para qué?… ¿para perder?
  • España. Eduardo Dato en 1917 ante la crisis que se había provocado cierra las Cortes.
  • Italia. Marcha sobre Roma.
  • España. Golpe de estado telefónico de Primo de Rivera, 1923.
  • Alemania. Le prendieron fuego al Reichstag.
  • España, 1936, todos sabemos.
  • USA, 2020-21. Trump vierte sospechas sobre las elecciones y acaba lanzando a sus partidarios contra el Capitolio y espérate…
  • Cataluña, otra variante, se anula una convocatoria y se plantea otra a cinco meses vista o ya veremos.

Y vuelvo al principio. Alguien dijo que el caso Banca Catalana iba a tener consecuencias a la larga, que aquellos desaforados gritos del Pujol sobre ética y honradez iban a ser una carga de profundidad que primero se presentó como oasis y ahora como erial. Alguien dirá no es causa efecto. No pero el sentido patrimonial de la política catalana algún día tendrá que discutirse más allá de banderas y proclamas… Hoy el poder legislativo, fundamental en democracia no existe en Cataluña. La salud es importante, por supuesto, eso pensaré mientras voy a mi trabajo, por cierto, una escuela, viendo como se trasladan los demás en metro y autobús y mientras hago cola en el super.

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