Lucha de clases y hegemonía

El título de este comentario hará que algunos piensen en lenguaje marxista clásico y otros lo llamarán rancio. No entraré en la discusión ya que las palabras nunca envejecen y los conceptos pueden quedar relegados, pero nunca olvidados, y retornan en cuanto las circunstancias dan lugar a situaciones cuyos hechos y consecuencias difícilmente puedes llamar de otra manera. A no ser que seas de esa nueva izquierda que tan nueva es que hasta anda elaborando un diccionario de términos políticos de andar por casa que son un conjunto de fonemas sin contenido.

En Cataluña se dan determinadas circunstancias. No voy a hablar de la situación del ex-presidente Puigdemont y sus maniobras que merecerían una película de título similar a esa magnífica cinta inglesa llamada “Las locuras del rey Jorge”. Voy a hacer otro tipo de análisis partiendo de la inminente decisión que se ha de tomar y que ha puesto en el candelero otro nombre, Elsa Artadi.

El escenario es el siguiente. La incomprensión, la violencia, la represión, el ultramontanismo y las sin razón de un estado español que decidió desde la noche de los tiempos que iba a aplastar continuamente a la Ítaca catalana. Enfrente, esa Ítaca pacífica, soñadora, democrática, paraíso de sonrisas y bienaventuranzas. Es decir, un panorama absolutamente maniqueo donde o eres bueno o, no es que seas malo, es que eres lo peor. Da igual los 30 años de pujolismo adormecedor de la sociedad, da igual que fuera su cortijo familiar (su señora dixit), da igual la corrupción de personas y partido condenado, da igual el saqueo del Palau…. Conclusión, sentimientos a flor de piel, el mejor árbol para tapar el bosque. Porque otras lecturas son posibles y hay que llamar a las cosas por su nombre.

Caído el heredero de la familia Pujol por corrupción se abre la lucha por el poder, algo obvio, en cualquier organización, a pesar de los cantos de hermandad y proyectos comunes. La burguesía catalana ultraliberal bendice los recortes como parte de un gran proyecto y adormece con el ultranacionalismo a una parte importante de la población de raigambre entre carlista y protestante en lo referente a la santificación del trabajo y que el pujolismo se encargo de avivar y señalar como la esencia de lo catalán. Ese grupo saldrá a las calles cuando se le cambie el lenguaje y a base de léxico, “derecho a decidir” “proceso” “transitoriedad” y azuzados por medios e intelectuales orgánicos (otro concepto de los considerados rancios). La batalla pasa a la calles y a las casas… Se cierra filas en el nacionalismo, ya no hay izquierda y derecha, sólo independentistas y unionistas, el gobierno se dedica al único tema posible, todo se deja en segundo plano, no es importante. Digámoslo así, el estado se diluye además de poner en duda todas las instituciones, incluida la propia (ultraliberalismo).

Y Puigdemont se exilia y se prostituyen insultantemente palabras como “exilio” o “preso político”. De nuevo la chundarata. Y aparece Elsa Artadi como solución. Ultraliberal, de Harvard, asesora del Banco Mundial, miembro del equipo económico de los feroces recortes de Mas… ¿Algo más? ¿Comienza a aclararse el panorama?… El capital, señores, el capital. La Barcelona de las sagradas familias sitúa de nuevo a su candidata.

USA consiguió identificar patriotismo con estilo de vida americano que no es otra cosa que ese ultraliberalismo que hace votar en la mayoría de estados (que no de población) a los republicanos y que incluso en tiempos de agitación y cabreo con el poder se vota a Trump. Creo que alguien ha hecho aquí esa lectura y lo ha transformado en objetivo

La hegemonía de clase haciendo creer a las subalternas que ellos mismas forman parte del sistema y que es el mejor de los posibles (hay que releer a Gramsci)…

¿Y la izquierda? ERC olvidó hace mucho lo de la E y ha sido cómplice de los recortes y sin gobierno de los últimos tiempos. La CUP algún día descubrirá su verdadero rostro tras la máscara antisistémica y veremos quien los puso en la calle y para qué. Los comunes y la nueva izquierda de Colau y compañía, históricamente la reacción de los sans culotte pero en este caso sin Dantón y tampoco con dirección conocida ni objetivo, una planta adormecedora de Barcelona que la ruraliza y la pone a los pies del proceso. Una de las ciudades más potentes del Meditarráneo echada al cajón. El antídoto contra el ultamontanismo rural debilitado en nombre de un buenismo parte de ese intelectualismo orgánico.

¿Y el PSC?… Bien gracias, convencido de tener el mejor programa, el mejor candidato, las buenas intenciones apaciguadoras y preguntándose como y así, la gente no le vota… Esperando el paraíso inevitable, muy marxista…. O lo que es lo mismo, descolocado…Igual que el resto de la socialdemocracia, cuando eres fruto de circunstancias y naces para una cosa no se puede ser otra. El partido has de jugarlo en tu casa, si juegas siempre fuera…

La historia no se repite, se analiza y explica. El nacionalismo da su versión todo los días y anda que no es rancia que han sacado hasta curas trabucaires que cuentan votos en misa. Así que como entre rancios anda el juego porqué no “lucha de clases” y “hegemonía”.

 

 

Cataluña el mito y el logos

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Dicen que las dos mayores revoluciones de la historia fueron la neolítica y la industrial. Una tercera merecería el honor de estar con las dos anteriores la del paso del mito al logos, aquella iniciada en Grecia y que tuvo su punto de mayor eclosión en el siglo XVIII con la Ilustración que dio la bienvenida a la nueva era donde la razón imperaría para la felicidad de todos los seres humanos. Sin embargo, la historia nos advierte una y otra vez de que la cosa no fue ni es tan sencilla. Dos guerras mundiales en el siglo XX y l continua construcción de mitos da idea de que el ideal de los Voltaire, Diderot, Jovellanos, Kant, etc está aún lejos de alcanzar a la humanidad.

Sirva esta introducción un tanto grandilocuente para explicar un pequeños suceso de hoy mismo que me ha hecho venir esto del mito y el logos y, he de decir, me ha producido tristeza más que otra cosa.

La campaña electoral para las autonómicas del 21 D se está desarrollando en Cataluña y a nadie oculto que participo en ella en la medida que puedo dando apoyo a mi grupo político (también tengo equipo de fútbol, películas favoritas, amigos de mayor o menor intensidad, un trabajo que nada tiene que ver con la política y también familia, digo esto para los que piensan que lo de estar en un partido es una anormalidad y más en el socialista) Pues bien, esta mañana se puso la mesa de reparto frente a un mercado de Barcelona y junto a otros compañeros y compañeras nos pusimos a hacer lo que se hace en estos casos, globos, folletos, caramelos, algunas conversaciones con transeúntes otros que te rechazan la propaganda, lo normal. Vaya por delante que nunca se me ha ocurrido acercarme a una mesa de otro partido y mucho menos a increparles ni nada parecido, una muestra de logos pienso yo. En un momento determinado se acercó a a la mesa un hombre de unos 30 años que llevaba un carrito de la compra y dijo que nos felicitaba por el 155, por estar junto al PP, por ser de derechas,.. este último comentario en los militantes de más edad causa un efecto resorte así que traté de templar gaitas y me puse delante de él, invitándole a irse ya que estaba claro que no nos íbamos a poner de acuerdo y que cada uno siguiera su camino. Pero insistí en la felicitación que yo le agradecí con la esperanza de que si no veía confrontación dialéctica decidiera seguir con sus tareas. Pero siguió con todo el imaginario, mi pueblo apaleado por las fuerzas de ocupación, 1000 heridos en los hospitales, la escuela estigmatizada, el gobierno exiliado, presos políticos, los muertos… Y todo esto subiendo el tono mientras la gente que pasaba nos miraba. Finalmente conseguí decirle que no iba a discutir con él que respetaba sus ideas y que un poco más abajo tenía un puesto de ERC donde estaría más cómodo. Así que extendí la mano y la rechazo diciendo que éramos asquerosos. No soy nada violento y creo que es mejor dejar pasar estas cosas así que finalmente se marchó. Antes de proseguir diré que existe un alto número de probabilidades de que los de los demás partidos hayan tenido experiencias similares con unos y con otros. Algo que refuerza lo del mito.

¿Qué hubiera pasado si hubiera imperado la razón y no la mitología en toda esta historia? Y repito la pregunta en presente ¿Dónde está la razón que tendría que atemperar el camino hacia uno de los productos de esta, el ejercicio de la democracia? Y lo de hoy me sugiere más preguntas ¿por qué viene una persona que no me conoce nada y tras soltar una ristra de lugares comunes todos ellos rebatibles me llama asqueroso? ¿Sabe quien soy? ¿Qué soy? Supongo que en su idea tan clara anidaba el mito de la superioridad, además de todos los creados día tras día por los partidarios de la independencia. Porque eso es lo que han creado una mitología, un relato imposible, un mito que ha desbancado al logos y cuyo principal efecto ha sido el más letal, la ruptura de la convivencia. Hoy una persona a la que supongo corriente como yo ha vomitado toda su inquina con un argumentario desmentido hasta por sus propios incitadores. Es difícil pensar que esto tiene fácil arreglo ya que después del día 21 me temo que los fabuladores seguirán trabajando, su público consumiéndolas y la razón, aquello que Umberto Eco o Carlo Cipolla reclamaban frente a la estupidez humana, pues eso enterrada bajo un manto de estupidez revestida de la absurda parafernalia de grandiosidad patriótica y dogmática que encumbra a personajes mediocres que para nada les importa mentir o pegarse una bacanal de mejillones con patatas fritas en Bruselas mientras otros dan la cara. Resultado, alguien que se acerca a alguien y le llama asqueroso.

De verdades, mentiras y barbaridades

DUI_15_970x597Alfred Adler, psicoanalista austriaco ayudante de Freud dijo que  “Una mentira no tendría sentido si la verdad no fuera percibida como peligrosa”. Y seguramente haría falta un profesional del ramo o más de uno para discernir lo que está pasando.

Decía el gran Descartes que aconsejaba un método para llegar a certezas que nos alejaran de lo falso y para ello proponía unas sencillas cuatro reglas. La primera la de la certeza que no es otra cosa que el fin al que hay que llegar. Algo que sea tan evidente, claro y distinto que no ofrezca duda. Para ello proponía analizar cada una de las partes en que se podía dividir la cuestión. La tercera realizar la síntesis y la cuarta repasar lo hecho a ver si de nuevo se daba el mismo resultado.

En estos días previos a las elecciones del día 21 parece que vamos a ver de todo aunque no todo valga.. o no debería valer. Pero es muy difícil desandar lo andado, decir digo donde dije Diego, haber subrayado lo épico y espectacular negando u ocultando aquello que pudiera perturbar la idílica imagen (un exconseller dixit), volver a contar como siempre, 48 es menos que 52 (un diputado dixit) o que no se estaba preparado para el día después (una exconsellera dixit) incluso señalan a los causantes de esto último por no trabajar excesivamente, un exvicepresident y un exconseller de exteriores (un alto cargo del PdeCat dixit).

Aplicando el método esto sería el análisis y la síntesis es que la cosa no era como se decía y, por lo tanto podemos afirmar con certeza que alguien trató de engañar a alguien.

Pero lo que debería servir para restaurar lo que nunca se debió violentar, la convivencia, porque derechos hay muchos y variados pero no a romper la convivencia. Pues bien, de repente y por boca de una posible futura presidenta de la Generalitat, que cuando habla parece estar contando la parte del cuento a los niños donde aparece el ogro o el lobo o vete tú a saber, nos enteramos de que si todo se paró no fue por todo lo anterior sino porque eso que a lo que continuamente se refieren como estado amenazó con llenar las calles de sangre y no podían consentirlo. A continuación se unió a la idea una que dicen fue consellera de agricultura, aunque ninguno del ramo sabe bien para qué. Además de reafirmar lo de la violencia extrema que se iba a desatar nos regala dos perlas dignas de comentar. La primera es esa ingenua afirmación de que muchas personas se les acercan en Bruselas y les dicen que si el pueblo les apoya es porque tienen razón. A parte del cansino uso de la palabra “pueblo” habría que decirles a los comunicativos belgas que ese comentario deberían pensarlo dos veces antes de decirlo. En los años 30 se podía haber dicho lo mismo del gobierno alemán que tantos quebraderos les dio entre 1940 y 1944. A continuación se descolgó con algo peor y que indica el poco nivel de nuestros políticos que no dudan en decir lo que sea o, simplemente, se trata de ignorancia o de irresponsabilidad o vete tú a saber. Pues bien, dijo que se perseguía a profesores por hablar del 1 de octubre en clase. No voy a entrar en eso de “hablar” pero sí en que el colectivo de la enseñanza fue, y lo sigue siendo en algunas partes del mundo, perseguido y eliminado en España no hace tanto tiempo, simplemente por enseñar y sacar a los españoles de la caverna convirtiéndoles en ciudadanos y ciudadanas libres y no aleccionándoles precisamente. Si lo que quiso hacer fue una comparación, fue muy desafortunada y si lo hizo sin darse cuenta, también fue muy desafortunada. Y para rematar llegó el expresident y sin ningún tipo de rubor mezcla el atentado de Barcelona con la acción de estado demostrando que la ética y todas esas tonterías no sirven cuando se va de astuto por la vida. Lo dicho, de aquí al 21 la cosa empeorará.

Sobre el asunto de la violencia podríamos tirar de Guillermo de Ockam, filósofo medieval que aconsejaba la explicación más sencilla. ¿Amenaza de violencia? ¿Para qué? Si con la aplicación de un solo artículo de la Constitución ha bastado para desbarajustarlo todo. Y dos, si tan preocupados estaban por la seguridad del pueblo ¿para qué proclamaron la república si era la razón para desatarla? Lo dicho ¿hasta donde vamos a llegar en este juego de mentiras y barbaridades?

E se non e vero….

escuela-edificios-otros-edificios-10231451No he escrito nada sobre el proceso independentista ni de las aciagas jornadas del 6 y 7 de septiembre ni de todos los hechos posteriores. Decidí no hacerlo porque no quería discutir con nadie, ni con amigos ni con familia. Veía como sucedía a mi alrededor y no estaba dispuesto a perder un segundo, más allá de informarme de lo que sucedía, pero no en discusiones bizantinas. En otras palabras, me convencía a mí mismo que debía ejercer mi oficio de historiador, esperar a que dejara de ser objeto de periodistas y poder trabajar con perspectiva tratando de alejar lo más posible lo visceral del análisis racional

Pero quisiera hablar de un tema colateral que ha salido a la palestra como muchos otros, el de las escuelas y el presunto adoctrinamiento. Hay indignación en el colectivo de profesionales de la educación o eso parece por los manifiestos en defensa de la escuela catalana y demás. Y creo que se están mezclando churras con merinas  y echando una cortina de humo que nada tiene que ver con lo aparentemente sucedido en algún lugar… ¿Qué hora es? preguntaba aquel y el otro le responde, “manzanas traigo”.

Negaré la mayor, el modelo de escuela no adoctrina (y no voy a entrar en algo a lo que también habría que dar un par de vueltas, esplais y demás). No hace falta hacer grandes manifiestos ensalzando los valores que se defienden, educaciones integrales, etc, etc. Un corporativismo mal entendido y que, si se me permite, si que tiene intención política, pero esto es otro tema. Son las personas que forman el colectivo las que pueden adoctrinar, es una cuestión individual, de convicciones y, daré un pequeño palo, falta de ética incumpliendo con el modelo de escuela que en ningún caso defiende el estropicio. Y aquí es donde pongo la mano en el fuego por muchos, muchos y repito, muchos profesionales… pero no por todos. Como en todas las profesiones puede haber quien utilice su posición para opinar, somos humanos y lo que no se puede negar es que estos meses la situación política catalana nos ha sometido a una prueba de estrés dificilmente esquibable. Y los educadores no son ajenos, deberían cuando está ejerciendo, pero no lo son y la tensión vivida en los claustros, que la ha habido y como en todos los demás ámbitos, será costoso reparar los rotos, se puede haber podido trasladar a la clase.

Si embargo, creo que se puede matizar. Yo ejerzo en bachillerato, gente de 17 y 18 años, y además soy el de Historia, aparentemente más vinculado a la cuestión que otros…. ¿Puedo manipular/adoctrinar?… Lo explicaré de esta manera. Comencé a ir a la escuela en 1967. Mis padres, niños de la guerra, no habían estudiado y reverenciaban al maestro porque era una autoridad intelectual, moral, y de todo tipo. Y sabían que si yo iba a la escuela sería en la vida más que ellos y viviría mejor. Los padres de mis alumnos tienen estudios, se informan, internet al alcance de todos y hablan y comentan. El adoctrinamiento, y no lo digo en sentido peyorativo, ya viene de casa. Y si a mí se me ocurriera utilizar mi posición como altavoz ideológico seguramente a los 3 minutos estaría en youtube acusado de manipulación y algún padre se presentaría a pedirme cuentas. Y ahora puedo responder a la pregunta de si puedo manipular. En el ejercicio ético, que es como debe ser, no, porque lo que tendría que hacer es retorcer datos históricos, decir medias verdades y alguno se las creería, una verguenza ya que si la educación y sobre todo la de las humanidades no sirve para hacer buenos ciudadanos y ciudadanas, críticos, responsables que tengan como objetivo el bienestar general y particular,, no sirve para nada… Y lo que no puedo afirmar es que no haya quien se sienta llamado para tareas mayores que sobrepasan el mundo de la educación y entran en el terreno de la búsqueda de Ítaca o de unidad de destinos. y cuidado que tampoco hay que caer en el buenismo, los libros de Historia de España (libros que sólo se llaman Historia, por cierto) de bachillerato han de ser matizados en determinados temas, y en algunos  estoy siendo suave con el término, pero nada que un buen profesional no pueda hacer en clase. Lo escrito no es dogma de fe… Sin olvidar que me resulta una incógnita como grupos de adolescentes identifican perfectamente a un personaje como Franco hasta el hecho de llevar carteles con su foto acusando a todo el mundo de ser franquista.

Me preocupan las escenas que se ha visto y las noticias (no de partidos políticos, ni de chascarrillos en la calle) de compañeros que comentan las situaciones vividas en algunos centros con los más pequeños, 7, 8, 9 años, donde no se le puede llamar adoctrinamiento porque eso requiere un esfuerzo continuado que quiero creer se diluye en el día a día de la clase. Pero comentarios en algunas de esas clases sobre España, la policía, la libertad, la represión y demás se han dado y directamente se ha atentado contra los principios de ese modelo de escuela que se dice que se está atacando. Antes de mirar la paja en el ojo ajeno quizás habría que mirar la viga en el propio y no olvidar que nuestra profesión nunca debe perder contacto ni con los principios tan cacareados ni con la ética, la herramienta que te ha de hacer pensar antes de decir según que. Hay otros muchos foros para hacerlo.

 

 

Escuela y terrorismo

educacion-global-400x350He visto que tras el atentado de Barcelona se recomienda tratar el tema en las escuelas, incluso se va a generar material para trabajar en clase. La cosa no es baladí, es más, creo que es de suma importancia que los alumnos y alumnas musulmanas no sean vistos de manera diferente a como lo eran antes de comenzar las vacaciones de verano. Cosa que me genera la primera inquietud, esta iniciativa educativa debería extenderse al hogar, no sé como, lo reconozco, pero algunos padres, lo digo con conocimiento de causa, entiendan también que los compañeros y compañeras musulmanes son los mismos que hace tres meses, lo mismo que las familias que esperan en la puerta la salida de sus hijos.

Dicho esto como profesional de la educación y, además, en historia, quiero aportar algo al tema. Ya lo traté hace poco (https://nitantitoasi.com/2017/08/24/radicalidad-democratica-y-terrorismo/)  y no me voy a repetir en la idea de que los profesores han de ser más referentes y líderes que un posible captador y que la escuela ha de ser radical en la defensa de los valores humanistas y democráticos. Convencido del valor de la educación (reglada o no, escolar o familiar), en positivo, por supuesto, creo que si se plantea exclusivamente como una cuestión “buenista” haciendo hincapié en un sólo aspecto lo convertiremos en un tema más de clase, pautado, programado, temporalizado, con actividades y nota. O simplemente en una exposición de sentimientos cuando se enteraron de la noticia sin más continuidad. Recomiendo en este punto un libro muy interesante “(Des)educación” de Noam Chomsky. ¿Cómo plantearlo? Vaya por delante que no trato de dictar cátedra, sólo lo que me dice mi experiencia profesional como profesor de historia e historiador (que no tienen porqué coincidir). Y, obviamente, los niveles educativos marcarán la manera de enfocar el asunto. Me referiré a lo que conozco y como creo que se debe de plantear la cuestión en el bachillerato. Una etapa finalista que pone a los alumnos ante la decisión sobre su futuro y que les da las últimas nociones que adquirirán académicamente sobre cuestiones que darán por finiquitadas. Un momento en que están, o deberían estar, preparados para razonar críticamente, escuchar y dialogar en el sentido platónico de la palabra (construir conocimiento positivo) Decía Einstein que “La educación es lo que queda una vez que olvidamos todo lo que se aprendió en la escuela”.

Lo del 17 tiene muchas variables que han de ser habladas en clase. Por un lado la cuestión en sí del terrorismo, algo que ya se hace en la clase de historia ya sea por el tema de ETA o bien porque desde el 2001 el yihaidismo está presente en los libros y con sus acciones. Por otro, la cuestión de la ética, la utilización de una cuestión así como arma política. La ética es parte irrenunciable de la política y, como sucedió con el 11M, se ha querido hacer política con ello, o lo que es lo mismo, como los intereses partidistas pueden contaminar un hecho. La importancia de los medios y la necesidad de una sociedad bien articulada y organizada para paliar los efectos de una acción que puede suceder en cualquier momento y en cualquier lugar. El uso de las redes sociales, lugar de mensajes llenos de odio y fanatismo por el mero hecho de no pensar como uno quiere.

Los psicólogos harán hincapié en las emociones, otros en la negatividad del fanatismo, pero creo que si queremos que la escuela forme ciudadanos y ciudadanas libres, críticos, radicalmente democráticos y conscientes de que el diálogo es fundamental para el desarrollo humano, aunque suene grandilocuente, estas desgracias han de ser trabajadas en su totalidad, en toda su amplitud, más allá de opiniones personales e ideologías. Con un objetivo, que nuestros hijos e hijas se sitúen sin ambigüedades en el lado positivo de la humanidad.

 

Crónica de una manifestación

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He asistido a la manifestación convocada en Barcelona en apoyo de las víctimas y condena del terrorismo tras el atentado del 17 de agosto. A diferencia de otras en que ocupé un lugar y allí me mantuve esta vez decidí darme una vuelta a ver que se veía. Esta es la crónica de este día 27.

La cosa no empezaba bien ya que el día anterior recibí un mensaje de forma indirecta de Jordi Sánchez, el  muy bien pagado presidente “manu militari” de la ANC (porque perdió las elecciones y fue impuesto como máximo dirigente) que decía que había que acudir con esteladas y crespones por la presencia del jefe del estado. Repito, mal comienzo, cuando el jefe pretoriano ordena introducir la bandera en un acto en el que, por su carácter, sobra.

Sin embargo fui y esto es lo que vi.

  1. ¿500000? Esa es la cantidad que ha salido. Soy muy malo contando manifestantes, sobre todo desde que si no reúnes un millón eres un fracasado. Pero pensando que sería multitudinaria salí pronto. Cogí el metro a las 16 30 y a las 17 estaba en Paseo de Gracia con Consell de Cent sin agobios, sin apreturas. Recuerdo la manifestación de la guerra donde 750000 personas llenaban el paseo, Rambla Catalunya y convergían en Gran vía. No me pude mover del sitio en el que estaba durante dos horas. Hoy he bajado por el lateral y a los 10 minutos estaba en Cataluña y después en Ramblas… ¿500000? alguien ha querido repetir el éxito de la manifestación contra la guerra y la ha pifiado.
  2. ¿Cuántas manifestaciones había? Resulta que fui a lo que yo creía marcha silenciosa de recuerdo a las víctimas y condena del terrorismo pero no. Hasta que encontré la mía resulta que había otras.                                                                                 A- La de las esteladas y la mujer de la amígdala: Resulta que el jefe pretoriano fue obedecido y unos cuantos (ya digo que no soy capaz de calcular) blandías sus banderas y abucheaban al rey cuando aparecía en pantalla y gritando “No tinc por” (no tengo miedo) el lema escogido contra el terrorismo pero lanzado contra el monarca,… o eso me pareció. Debo ser un malpensado.                                                      Me llamó la atención el hecho de lo bien colocados que estaban entre Caspe y Plaza Cataluña a tiro de piedra de las autoridades, casualidad también, si es que soy un malpensado. Pues bien, este grupo se dedicó a silbar e increpar al rey pero me llamó la atención una señora cuya agilidad para dar saltos dada su edad me sorprendió así como los chillidos contra el monarca que supongo darían con la amígdala de la señora en el cogote real…. Si se me permite, y si no me da igual, de puta pena. Resulta que es más importante el pequeño mundo indepe que la tragedia sucedida. Muy bien Jordi Sánchez y compañía, estaréis orgullosos de esta acción, creí estar en una manifestación contra el fanatismo y resulta que… en fin, sin comentarios.                                                                                                                    B- La de las armas. Esa no era la mía pero resulta que me vi envuelta en otra en la que se acusaba de tráfico de armas al rey, a España y a todo el mundo que no comulga con sus ideas. Eran carteles variopintos sobre tráfico, financiación de Isis y no sé cuantas cosas más. En primer lugar decir que no tengo idea del asunto y personalizar no me atrevo porque no sé. Pero en una manifestación convocada por los asesinatos del 17 no sé que pinta esto, básicamente porque resulta que desde hace un tiempo los terroristas no utilizan armas sofisticadas de fabricación conocida sino furgonetas, camiones y cuchillos y hachas de ferretería y cuando se ponen a manipular explosivos, gracias a quien sea, la cagan. Así que de verdad y perdonad mi ignorancia pero ¿es que el Pisuerga pasaba por el Paseo de Gracia?  Y recomiendo a estos que miren las relaciones del Barça, de Guardiola o de la oficina de la Generalitat en Dubai y aprovecho también para explicar que los Mossos están en la oficina de Europol  y afirmar de manera cartesiana que lo de equivocarse en Alcanar fue una pifia al margen del resto de acciones. Una pifia tan clara como “cogito ergo sum” (Pienso luego existo)                                                                               Así que sinceramente me costó encontrar lo que yo creía que era el motivo de la convocatoria pero antes sucedieron algunas cosas.
  3. El tonto Siempre hay uno y a este me lo encontré a la altura de Gran Vía en el momento en que el rey volvía aparecer en pantalla escuché a mi espalda “Mori el Borbó” (Muera el Borbón) Pasó por mi lado y vi que era un chaval de unos 16 o 17 años. Vino a mi memoria aquella escena de “Belle époque” en que Gabino Diego grita “mueran los curas” y el sacerdote encarnado por Agustín González le dice “A que te meto dos ostias”. Pero nada hice y el muchacho siguió adelante todo ufano deseando la muerte en medio de una manifestación que se suponía de rechazo a la violencia por 15 personas que perdieron la vida. Un crak el chico.
  4. El del cartel. Sucedió que el cordón que separaba a los de las esteladas y carteles contra las armas se rompió y unos cuantos se colaron en el grupo de dirigentes y uno llegó muy cerca de Felipe blandiendo un cartel en el que le acusaba directamente de tráfico de armas. Resulta que es un diputado de ERC, un tipo valiente que puede hacer esto en el estado opresor y sin derechos en el que dice vivir. Lo que no tengo tan claro es si lo haría delante de uno de esos talibanes que andan por ahí, a lo mejor es un tío echado para adelante y si lo hace, pero me parece que hoy ha sido muy fácil.
  5. Por fin. Finalmente entre gritos y banderas… Por cierto había alguna española, que también sobraba pero como dijo una chica convenientemente enrollada en una estelada “Esteladas 20, españolas 1, ganamos”… Pues bien, había muchas personas silenciosas con flores o carteles con el lema y que sin ser premeditado nos dirigimos hacia las Ramblas. Estaban en silencio en contraste con la algarabía política o algo así de la plaza Cataluña. Sólo los aplausos a bomberos, sanitarios y los que actuaron rompía la solemnidad y el respeto. Los memoriales de flores rodeados de personas anónimas, unos miraban, muchos lloraban, y finalmente un “Visca Barcelona” a la que de nuevo sucedió el silencio. Y eran muchos los que había allí, indepes o no, de derechas y de izquierdas, extranjeros y autóctonos homenajeando al fin a los que el terror segó la vida, con respeto y apartando las miserias que a pocos metros estaban tomando cuerpo a pesar de que el President Puigdemont haya dicho que hay que quitarle importancia o la libertad de expresión enarbolada por Pablo de Podemos que la confunde con la estupidez.                                                                                                              A diferencia de otras veces en que la ciudadanía en su totalidad sabía a lo que iba y lo que debía hacer (no recuerdo una sola bandera en las “manis” contra la guerra y sí un grito unánime) esta vez se ha ido a “que hay de lo mío” y que han boicoteado de manera miserable el espíritu de la convocatoria salvada por cientos, miles, espero, que si supieron estar homenajeando a las victimas y gritando de manera silenciosa al terrorismo que no va ganar y que no tiene cabida en este mundo

Radicalidad democrática y terrorismo o el bolardo mental

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Me cuesta comenzar esta entrada a pesar de los siete días transcurridos desde el atentado de Las Ramblas. Mucho se ha dicho y se dirá y mucho se ha hecho y se hará. Cada día hay comentarios de todo tipo, unos más acertados que otros. Están los que, desgraciadamente, quieren arrimar el ascua a su sardina aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, por no hablar de esa jungla que pulula por las redes, los que dicen cosas serias y los de los lugares comunes lanzando mensajes repetidos hasta que suceda otra vez.

No sé si lo que voy a decir es políticamente correcto pero es una reflexión que considero tan válida, y discutible, como las otras.

¿Qué lleva a un muchcho joven a hacer semejante barbaridad?… Ojalá tuviera la respuesta cierta. Busquemos una nueva visión, una relacionada con el lenguaje que todo el mundo entenderá. Y digo de lenguaje porque nadie se extraña cuando se habla de morir o matar por Dios (cualquiera) o la Patria. Dos entelequias metafísicas. Sin embargo si dijèramos que uno muere por la ciencia, la literatura, la medicina, la historia, suena absurdo y resulta que sí que son cosas tangibles (y que no estoy diciendo que haya que llegar a tales extremos por ellas). En lo de la metafísica hay un componente de heroismo (supuesto ya que es un calificativo que ha de ponerte el grupo) y también de adoctrinamiento pues hay que creer ciegamente. Y esto no es privativo de ninguna cultura/religión, fanáticos hay en todos lados, basta con recordar lo sucedido en Bosnia no hace tanto, por no retrotraernos a épocas de campos bajo el lema de “El trabajo os hará libres” o de fosas comunes aún repartidas por la península.

Dicen que el imán responsable del adoctrinamiento de los muchachos era un individuo con gran capacidad de convencimiento, y seguro lo era, que consiguió que chicos que dicen en su entorno eran normales, decidan hacer esa bestialidad. Nadie detectó nada, nadie vio nada, nadie intuyó nada. Sus amigos, sus profesores… Y seguro fue así, pero fueron captados. Ahora dicen que hay que controlar lo que los imanes dicen en sus sermones, aunque dudo mucho que esta forma de actuar se haga en público, por si acaso el religioso lanza una soflama anti occidental.

Hace muchos años que nuestras escuelas son multiculturales, nada malo. Lo que quizás no hemos comprendido en los centros de enseñanza es la complejidad creciente de la sociedad y seguimos en una línea de información que no de educación ¿Es la educación responsable de no haber detectado lo que estaba pasando ? No. Pero si una persona externa puede hacer tal estrago, que no podría hacer la escuela en positivo más allá de las amenzas terroristas o de cualquier tipo. La escuela ha de adoctrinar y lo digo así de claro, adoctrinar ¿En qué? En la democracia radical y los valores universales de la Ilustración. ¿Porqué se suprimió una asignatura como Educación para la ciudadanía? Motivos políticos y sectarios, la Historia es más sencilla de manipular. El educador y la educadora han de ser radicales en esto y han de ser más importantes para los jóvenes que los captadores exteriores. Si no, no estamos haciendo bien nuetra labor. Una tarea importantísima y en estos tiempos de individualismo y tecnocracia, más aún. Y no porque pensemos continuamente que al otro lado de la calle está el mal, sino porque es básico para el funcionamiento de la sociedad. Los valores universales de la Ilustración no se pueden enseñar como parte de un tema de Ciencias Sociales como si fueran ajenos o cosa del XVIII, hay que interiorizarlos porque son positivos y hay que darles continuidad en una sociedad con oportunidades. El fracaso escolar es una lacra y la solución no es la expulsión o quitarse el problema de encima porque, a la larga, el problema se apodera de tí. El lirio en la mano y decir que hay que ser buenos está bien como eslogan(cursi) pero eso ha de tener un fuerte componente ideológico y formativo detrás, preventivo si se quiere. Los educadores no nos damos cuenta de la importancia que tenemos y que sobrepasa la mera comunicación de conocimientos, tenemos parte del antídoto contra el fanatismo, venga de donde venga. La utilidad de lo inútil dijo alguien una vez refiriéndose a la Humanidades cada vez más arrinconadas. Más Platón, más Kant, mas Arendt, más Shakespeare y García Márquez y también Averroes e Ibn-Jaldum, maestro de historiadores. La divesidad es buena, enriquece, pero el límite es el mismo para todos, la libertad del otro. Si estamos convencidos de que la democracia y los valores del humanismo son positivos defendámoslos y proclamémoslos con radicalidad. Ser demócrata no es admitir rebajas de estos valores en nombre de una supuesta concepción del pluralismo donde hay que dejar expresar a todo el mundo en nombre de la divesidad cultural. Y me reafirmo, no sé si es una expresión políticamente correcta, pero hay que adoctrinar en los valores humanistas, que no son sólo occidentales, y entender al que trata de liquidarlos, que no significa ni compartir ni perdonar, sino tener más argumentos para contrarestarlo y acabar con él, ideológicamente, en defensa de lo que la humanidad debería ser.

¿Es la solución? Seguro que no, pero es parte de ella. Una persona formada en valores con conciencia crítica tiene menos probabilidades de ser atraida por fanáticos de toda cuerda y condición y en esto la escuela ha de ser radical.

 

 

La quema

 

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¿La foto parece exagerada? Hace un tiempo hubiera pensado que sí, pero hoy, después de lo leído sobre el informe de Sabadell y él nomenclator, ya no lo tengo tan claro. Resulta que se estudia después del informe de uno que llaman historiador retirar las calles a Antonio Machado además de Goya, Calderón de la Barca, Garcilaso de la Vega, Luis de Góngora, José de Espronceda, Ramón de Campoamor, Gustavo Adolfo Bécquer, Leandro Fernández de Moratín, Tirso de Molina, Mariano José Larra, Pasionaria y Rafael del Riego. Y todo por dos tipos de razones, una por ser ejemplos paradigmáticos del “modelo pseudocultural franquista” o directamente por ir contra la nación catalana, casi nada.

Repito, lo de la imagen puede resultar fuerte pero ideológicamente ya los han condenado, el siguiente paso es que no se lean para mantener pura la mente… Hay que ser bestia. Izquierda acomplejada delante de los secuaces de la ignorancia por permitir ni siquiera semejante informe. Los de la Nova Historia, ese pseudo instituto de hiperventilados que hablan del Quijote que se escribió en catalán o que Santa Teresa era de Barcelona, estarán encantados pero la verdad es que el ridículo es supino y casi delictivo. Hablar de Machado en los términos que se hace, por mucho que haya corrido el alcalde a decir que se queda, es de una vergüenza tal, de una ignominia, en fin, para mandar a la mierda a todo el que se acerque a él de esa manera. Lo mismo que se hace cuando alguien insinúa algo sobre la acción polītica del presidente mártir.

Supongamos que semejante dislate se lleva a cabo en un aquelarre de nombres de calles. Tendrán un problema. La CUP, los comunes y acomplejados en general a ver qué hacen. Catalanes dirán… pues no. Pensemos. Verdaguer,no, cura. Rusiñol, Casas, Mir, tampoco pintores burgueses, Josep Plà, ¡anatema! Dalí, imposible, Tarradellas, al padre de la patria Pujol le da algo, reyes, condes y demás gentuza, imposible. Lo dicho, un problema. Hay dos soluciones, esperar que la biología actúe, que deseo sea dentro de muchos años, y los héroes patrios puedan llenar con sus nombres las calles o bien la segunda. Habría que elaborar un informe sobre si él president Companys es figura de consenso ( con lo leído hoy igual no). Pero si lo fuese ahī puede estar la solución que todas se llamen como él y, como es muy largo y puede generar confusión, porqué no LC 1, LC2, LC3…¿ A que resulta idiota?… Pues eso….

 

 

 

 

 

El linchamiento o el imbécil en la red

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Decía Umberto Eco poco antes de morir (para los que no le conozcan, intelectual italiano, profesor, escritor y filósofo aunque no sé si sirve de mucho explicarlo) lo siguiente:

“Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban solo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los idiotas”.  La Stampa

Hoy me he desayunado con la noticia de que Miquel Iceta, Primer Secretario del PSC está siendo linchado en las redes con una serie de epítetos nada cariñosos, dejémoslo ahí, porque en una entrevista en RAC 1 se le ocurrió decir que no había visto el reportaje de TV3 sobre las cloacas del estado y que había preferido ver una película de James Bond. Pues bien resulta que, por lo visto, era obligatorio verlo, como en los tiempos del NO-DO y una serie de gentes se han lanzado en las redes a verter todo su odio e inquina en el socialista. Gentes que creen, por lo que puedo intuir, que ha de existir el pensamiento único, que si no lo haces estás contra mí, que lo de opinar diferente no tiene cabida en el deseado nuevo estado y que no hace falta tener más de 250 canales porque toca ver lo que hay que ver y si no, eres un traidor. A partir de ahí, como dice Umberto Eco, el airado patriota se lanza indignado y en 140 caracteres vierte toda su indignación ante el distinto… La revolución de las sonrisas decían. Da igual que una persona sea su objetivo, nada importa, es carne de cañón y comienza la carrera a ver quien la dice más gorda o es más imaginativo, es lo mismo si producen dolor, porque seguramente ni se lo plantean, es tanta la razón que tienen y que su víctima merece el castigo, angustia, el desasosiego de verte insultado de manera gratuita por alguien anónimo que, indudablemente se considera superior, que debe ser perfecto y que distingue claramente al bueno del malo. Que suerte tienen… Porque se fijaron mucho en los gustos televisivos y cinematográficos de Miquel Iceta pero le debieron parecer maravillosas las patrióticas preguntas que le hicieron los nada neutrales entrevistadores de RAC1 y que no pasarían un primero de periodismo por sectarios.

Pues yo tampoco lo vi. Ya una vez pedí que me incluyeran en aquel libro que daba la lista de los malos catalanes  ( https://nitantitoasi.com/2016/04/04/ponedme-en-la-lista/) “Perles catalanes”pero no me hicieron caso. Ahora no sé que pasará, igual esto si es motivo de reo de lesa majestad. Y no lo vi porque fio tanto de algunos programas de TV3 como de “El gato al agua”, Intereconomía en general, La Razón o el OK diario. No sé si me explico, que es la manera educada de decir “no sé si me entiendes”.  Y la verdad es que no me enteré que lo hacían, pero si me hubiera enterado no lo hubiera visto porque en estas circunstancias cualquier cosa hecha por “La seva” sobre España ya sabemos por donde puede ir. Y digo claramente si hay delito  al juzgado con quien sea.

Hagamos un ejercicio de imaginación. Tele Madrid, otra que se las trae, monta una con las cloacas de la Generalitat, que no se ofenda nadie, ya sé que lo de la familia Pujol, el 3%, las lotos, Prenafeta, etc, son arroyos que fluyen limpios y puros hacia el mar. Pero imaginémoslo, la maquiavélica mente española nunca descansa ¿Qué hubiera sucedido?

Lo del programa/cadena/pensamiento único no es bueno. Recomiendo el sano ejercicio que hizo Iceta, ahora las teles lo permiten, ver lo que a uno le apetece, y luego si se quiere, ver lo demás cuando venga en gana. Y si no se ve, no pasa nada, la vida sigue, uno se puede morir sin haber leído El Quijote, no es obligatorio y lo de TVE3, de verdad, tampoco. Yo estaba viendo “La doncella” una bonita película coreana…

Y como dice Isabel Coixet, otra que está siendo crucificada y sobre la cual caerá a no tardar el anatema y la prohibición de ver sus películas (me encantó El mapa de los sonidos de Tokio) no soy ni pepero, ni de ciudadanos, ni facha. Soy muchas cosas pero esas no me adornan.

Se está jugando con fuego y se está yendo de las manos, los fanáticos de ambos bandos andan sueltos y tiene las redes para multiplicar su inquina y esto ya no tiene nada que ver con votar o no votar, es otra cosa mucho más peligrosas. Desconfío de esos que hablan de sus convicciones y deseos altruistas sobre la necesidad imperiosa de tener una urna delante, como si no las tuviéramos un par de veces al año últimamente. Lo mismo que desconfío de los que no utilizan ni un sólo argumento lógico sobre democracia y ley y se escudan en el uniformismo ancestral. Pero esto que me ocurre se debe  seguramente de leer demasiado Nietzsche (es un filósofo alemán, no cabe en 140 caracteres)  y aquello de las razones inconfesables que han de beneficiar a unos pocos mientras los demás hacen la faena dura.

No sé como acabará esto pero como soy leído, utilizaré un símil literario,  es una frase del Acto 3, Escena 1, de “Julio César” de William Shakespeare, cuando Marco Antonio después de uno de los más antológicos discursos populistas de la historia grita “«¡Devastación!» y suelta a los perros de la guerra” y a algunos de los del twitter les están saliendo los colmillos.

 

La orquesta del Titanic

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Cuenta la historia que mientras se hundía el Titanic su orquesta no dejó de tocar. No sobrevivió ninguno de sus miembros y dicen los testigos que quedaron que lo último que les escucharon fue “Más cerca, oh Dios, de ti”. Pues bien, parece que el govern de Catalunya está buscando músicos capaces de aguantar en cubierta tocando la melodía ante el previsible desastre.

Ya sé que estas ironías que gasto no gustan a algunos pero lo cierto es que si el Titanic fuera el PdeCat pues ya está, no será la primera organización que desaparece o pasa su travesía del desierto. Es más creo que los que salen del gobierno son los que garantizan que quede algo de la organización, son los blanqueados para las futuras listas.

El problema es que lo que choca con el iceberg no es un partido sino Cataluña. Porque pase lo que pase el daño ya está hecho y pasará mucho tiempo para restañar las heridas que se están produciendo por una espiral de locura que no va a ninguna parte. Los plazos se agotan, ya no hay tiempo para comprar las urnas ni montar lo que se requiere para semejante historia… ¿Entonces? La orquesta sigue tocando a la espera del naufragio y la sociedad cada vez se fragmenta más, los nervios se acentúan, las incertidumbres se multiplican pero tranquilos, los elegidos para la gloria están dispuestos a llegar a las últimas consecuencias pero ¿por qué? esa es la gran pregunta ¿por qué?. Los unos me dirán una cosa , los otros otra, nadie quiere parar, que pare el otro piensan. Y cuando todo pase y nadie haya participado en este despropósito, porque nadie habrá participado, salvo unos cuantos ahogados, la realidad seguirá ahí pero un poco peor, los mismos problemas, las mismas cuestiones pero con un añadido, esta sociedad ha enfermado y tardará tiempo en curarse pero la orquesta sigue tocando.