“El lado correcto de la historia”

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Este señor es el actual president de la Generalitat, una institución tan respetable como todas las que conforman un estado democrático. Cargos temporales ocupados por personas que toman decisiones y que son esclavos de gestos y palabras. “Això no toca” decía Pujol, los símiles marineros de Artur Mas, las “maragalladas” de Pascual, incluso los silencios de Montilla, por cierto estos dos últimos aún Honorables, los otros ya no. El actual, también Honorable, es esclavo de sus escritos sobre los españoles y, por supuesto, faltaría más, muy libre de desear la independencia de Cataluña. Pero una cosa es ser abogado y editor donde uno llega donde llega y otra ser el representante del Estado en Cataluña con capacidad para gestionar una gran parte de la vida de la población catalana. Hoy se ha ido a Bruselas a jalear a Carles Puigdemont, un tipo que, como poco, se reconoce que presuntamente ha realizado malversación de fondos públicos, como si eso fuera una minucia. Pero más allá del acto, de asumir ser la voz de su amo, es una de las frases que ha pronunciado: “Estamos en el lado correcto de la historia”. Esto significa que para el President de la Generalitat la mitad de la población está en el lado incorrecto de la Historia. Sencillamente, están equivocados. No entienden nada. Son una panda de majaderos por no decir de idiotas. Pero no basta sólo con considerar de esa manera a la mitad de la población de Cataluña es el lenguaje grandilocuente, milenario, trascendente, en definitiva, dogmático. El dogma, la idea fija, inamovible, la verdad eterna, la condena de Galileo, de Servet, el descrédito de Darwin, la unidad de destino… Ya no es sólo aquello de que los españoles son ” bestias carroñeras, víboras, hienas con una tara en el ADN” aunque dijo en la sesión de investidura que no era su intención ofender, menos mal, no le entendimos, abogado, editor y escritor maneja registros que el resto de mortales no entendemos o, simplemente es que como este hombre sólo escribe verdades y está en el lado correcto de la Historia pues habrá que asumir como cierta su sentencia.

El día en que el Pdecat se convirtió al Puigperonismo (afortunada expresión de un amigo que tomo prestada) el Honorable se paseaba con una foto de Winston Churchill asomando por el bolsillo de su americana. Unido a lo de la Historia y a otra lindeza que ha lanzado hoy “Derrota del estado español” me imagino que buscaba inspiración y transmutación en el británico haciendo frente a la amenaza de invasión nazi. No sé si llevará idea de mostrarnos hábilmente retratos de Adenhauer, De Gaulle, Bismarck, Eisenhower y los que se le puedan ocurrir. El problema es que todos fueron humanos y aunque el Honorable se imagine a Churchill en perpetuo estado de levitación y diciendo continuamente lo de la sangre, el sudor y las lágrimas lo cierto es que el estadista inglés, que poca simpatía le tenía al secesionismo irlandés, tuvo que dimitir como primer lord de almirantazgo por ser el causante durante la Primera Guerra Mundial de los desastres de los Dardanelos y de Galipolli. Y recordarle al señor Torra que perdió las elecciones tras el final de la Segunda Guerra Mundial entre otras cosas por la desastrosa gestión de la defensa civil negándose a construir refugios antiaéreos y sustituyéndolos por los llamados Anderson, construcciones metálicas de jardín que servían de todo menos de refugio antiaéreo o las trincheras  comunitarias, auténticas ratoneras… Pero esto es Historia y ya sabemos que el President está en el lado correcto de ella así que esto le parecerán minucias. Yo le propondré  otro personaje, además cercano, nació en Cataluña allá por el año 1160, el arzobispo Arnaldo Amalric y que en el sitio de Beziers cuando le dijeron que los católicos y los cátaros estaban mezclados dijo aquello de «¡Matadlos a todos. Dios reconocerá a los suyos!» o mejor «Caedite eos. Novit enim Dominus qui sunt eius.» que queda más dogmático. Sin duda un hombre de fe en el lado correcto de la Historia.

Es 2018, centenario de la mayor locura de la humanidad producida entre otras causas por los nacionalismos y que alumbró una nueva locura en la que hubo que liquidar al mal encarnado en el nacionalismo más supremacista de la Historia, perdone señor Torra por utilizar esa de la que usted está en el lado correcto. Pues bien aquello inmunizó durante décadas al mundo de dogmatismos, caudillos, iluminados, naciones milenarias y elegidas, racistas y xenófobos… Pero parece que el efecto de la vacuna ha pasado y de nuevo aparece todo esto y con la idea de tratarse de la verdad, de lo normal, de que de nuevo hay un dogma que señala el camino y que ahí están los que nunca se equivocan, el duce, el caudillo, el fhürer, no se equivocan, tienen siempre razón. Que hable el líder y nos ilumine… Que señale a los errados, a los que no merecen ser escuchados, a los que se han puesto en el lado equivocado de la Historia y como en el Juicio Final de Miguel Ángel, por supuesto, serán condenados eternamente por no ver la verdad revelada que un periodista sin carrera y un abogado editor tocados por la bendición del dogma están mostrando.

 

La batalla del Ebro 80 años

 

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Para comenzar, un consejo para toda la panda de pseudohistoriadores que andan utilizando la fecha como pólvora política en el actual escenario catalán reinterpretando la batalla, meteros vuestros argumentos donde la espalda pierde su honesto nombre y dejad la Historia en paz. Y ahora el artículo.

Los lugares donde se ha producido una batalla y se ven muchos años después guardan algo para siempre, una extraña mezcla de sensaciones, el mal, la muerte, el heroísmo, la cobardía… Por mucho que el terreno haya cambiado y pacificado siempre quedará el recuerdo, siempre quedará la Historia.

Hace 80 años las tropas republicanas a las 00’00 del 25 de julio iniciaron la ofensiva que debía alargar la guerra. El panorama internacional indicaba que la guerra en Europa podía estallar en cualquier momento y de esa manera terminar con la ignominiosa “no intervención”. Una ofensiva bélica y política. Un último y desesperado esfuerzo por defender la legalidad republicana. Absurdo sería decir que todos los combatientes fueron allí con ese objetivo dispuestos a sacrificarse por un ideal y absurdo sería negar que no los había y más viendo como las gastaba la otra parte. Cada uno de aquellos combatientes una historia particular. Hoy la llamada “quinta del biberón” tiene 97 años, desconozco si queda alguno pero lo que es seguro es que pronto ya no quedará nadie que combatiera en aquel conflicto que envenenó y envenena aún la vida española.

Un recuerdo para todos los que cayeron en aquella batalla que duró cuatro meses.

La tesis de abril

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Vaya por delante que no se trata de un artículo sobre Quim Torra, para eso recomiendo leer los suyos y que cada uno se haga su composición de lugar. Eso sí hágase el ejercicio de dejar a un lado la ideología y leerlos desde la ética humanista que considero es la que vale la pena utilizar como baremo de cualquier cosa y creo que las conclusiones serán bastante obvias.

Es un artículo sobre lo que parece se ha proyectado para el futuro político de Cataluña tras la asunción por parte del propuesto de que esto es provisional: la posibilidad de convocar elecciones coincidiendo con las municipales de mayo.

Es evidente que alguien ha mirado atrás y pretende utilizar la fórmula de abril de 1931, elecciones municipales que trajeron la República. Dos consideraciones iniciales. La primera es que hay una sensación de destino manifiesto, por lo tanto religioso, la divina providencia que ha marcado el futuro. Aquí encontraríamos a Carles Puigdemont que presume de figura de la “Moreneta” en el despacho y de su propuesto Quim Torra que no duda en usar la misma fe ultra católica que profesa en el ámbito político. Esa idea cíclica les lleva a pensar que de nuevo se podrá repetir la acción controlando los ayuntamientos y, en especial, el de Barcelona, pieza codiciada sin recato para ponerla al servicio de la “causa”.

En segundo lugar los que, si es que los hay, han hecho el cálculo político y han llegado a la misma conclusión. Para estos una reflexión desde la historia que parece es la gran olvidada ya que, parece ser, que basta ganar las municipales y lanzarse a las calles con banderas, entusiasmo y esperar que el estado se retire.

Una serie de consideraciones:

-Las elecciones municipales del 12 abril de 1931 se producen en el contexto de un estado fallido en proceso de descomposición desde 1898 con gobiernos con una media de seis meses y, finalmente, la instauración de una dictadura de siete años que termina por hundir definitivamente el prestigio de la monarquía.

-Las elecciones se plantean en forma plebiscitaria porque los partidos monárquicos aceptan el órdago convencidos de su victoria (como así sucedió) por el control caciquil de las poblaciones rurales.

-La sorpresa se produce cuando pierden en la mayoría de grandes núcleos donde no existen ese control o se rebelan masivamente contra él. Y asumen el resultado porque conocen perfectamente la diferencia entre un voto y otro. Una papeleta en un proceso manipulado y echada de cualquier manera no sólo no es válida si no que no sirve para legitimar nada.

-Las municipales no implican cambio de situación estatal, si se produce en 1931 es por abandono del contrario y falta de apoyo de las propias instituciones al gobierno y a la monarquía.

La diferencia con el momento actual es que delante no hay un estado fallido con instituciones desprestigiadas, por mucho que se diga (lo de Goebbels de repetir llega hasta donde llega) y, por tanto, habrá respuesta si se comete el dislate. A un estado no se le puede acusar de que quiera garantizar su unidad y funcionamiento. Me remito al republicano para dar idea de esa fortaleza.

-Macià el 14 de abril proclamó la República catalana dentro de la confederación ibérica. Dos días después el estado republicano es lo suficientemente potente para hacerle rectificar.

-En 1932 aguanta y liquida el primer golpe de estado.

-En 1934 termina con la revolución de Asturias y en un día con la proclama de Lluis Companys.

-En 1936 puede contra un golpe de estado que se alarga y termina en guerra civil.

Conclusión: la historia no se repite y si se pretende que se repita hay un inconveniente que esto no va de lo que yo quiera sino de las circunstancias y la realidad. Así que cuanto antes que alguien de la palmada que despierte del sueño al que algunos están sometidos.

 

 

 

 

 

Colau y Baños: ¡IGNORANTES!

La ignorancia es desconocimiento. Todos somos ignorantes en muchas cosas, más de las que sabemos. Su corrección es relativamente sencilla, pregunta al que sabe, interésate, estudia… Pero estamos en tiempos que parecen proliferar los que presumen de la suya y no lo hacen en un entorno privado si no que la muestran en público en un acto que no sólo les denigra a ellos, aunque esta claro que les da igual, sino que resulta insultante para muchos. Personalmente uno que se dedica a la enseñanza de la historia y tiene el altavoz que tiene ha de aguantar que auténticos analfabetos históricos pontifiquen y en un momento aseveren algo que por la posición que ocupan llega a más gente que a la que uno trata de formar y educar.

En primer lugar la reincidente Ada Colau la cual nos regala cada año el 12 de octubre con sus “exhaustivos”  conocimientos sobre historia de América y a la cual ya dedique un artículo en este blog. Pues bien hoy de nuevo ha hecho de las suyas y se ha puesto en el rol de historiadora, otras veces hace de activista, de alcaldesa, las menos, incluso parece que fue abogada en apariciones televisivas. Se dedicaba una calle al gran Pepe Rubianes en la Barceloneta, nada que decir. El nombre a sustituir “Almirante Cervera”. Ada se pone delante del micrófono, se crece, se apodera de la memoria del humorista y va y tiene la ocurrencia de utilizar la palabra “facha” que en boca de Pepe tantas veces nos hizo reír con una diferencia, Rubianes era un profesional y nada ignorante. Colau es todo lo contrario. Transcribo el fragmento.

“En el barrio de la Barceloneta, al lado del mar, su amado público se haya reunido para quitarle el nombre a un facha a esta calle y dárselo al querido Pepe Rubianes” (aplausos)

Una de dos o Ada Colau es una gran  conocedora de la figura del Almirante Cervera y sabe algo que los historiadores desconocemos o simplemente no tiene ni idea, que es lo más probable, y se crea que como era almirante estaba en el alzamiento del 36 o algo así. Total, para qué informarse, para que saber. Pero no es sólo eso , es la pasión inquisitorial con la que se han lanzado a decidir que es lo bueno y que es lo malo, lo que puede y lo que no puede ser. Retiro estatuas y nombres porque no me gustan. Pues bien a título informativo para la pseudohistoriadora Pascual Cervera y Topete (1839-1909) fue almirante de la armada española en aquel movido siglo XIX español (aunque igual la historiadora Colau nos dice otra cosa). Ocupó diversos cargos y fue enviado a París, por cierto, la Tercera República le otorgó la Legión de Honor, yo de Ada le exigiría a Macron que se la retirase. Durante la guerra hispano americana de 1898 dirigía la flota española en Cuba siendo derrotado en la batalla de Santiago que presentó a regañadientes sabedor de la inferioridad frente a los norteamericanos. Esta claro, un facha. Y si no lo era, Ada dice que sí y la gente le aplaude. Si buscaron una calle con nombre militar para hacer la gracia del facha, Ada has vuelto a meter la pata.

Y en esto llegó Antonio Baños el periodista ex-líder de la CUP que nos regalado un comentario histórico que firmarían todos los pseudohistoriadores de la extrema derecha española, los Moa y compañía. Dice el susodicho que nos enteremos todos los que la hemos recordado el 14 de abril que llegó de forma “unilateral, sin pactar, sin mayoría clara, ilegal y anticonstitucional” Además del insulto que resulta para la memoria de tanta gente el uso torticero para justificar el presente es de lo más chabacano. El método de la historia comparada es muy respetable y sano, lo de leer el pasado con ojos de presente una auténtica majadería contra la que hay que prevenirse, el anacronismo. Cada uno de lo términos que desgrana el periodista es fácilmente desmontable por un alumno de bachillerato, pero claro, estar llamado a tareas más altas que justifican la prostitución del conocimiento y el intrusismo profesional justifican el disparate.

Un mal día para la historia y los historiadores. De la primera cuantos ignorantes la conocen y a los historiadores para qué preguntarles.

 

 

 

 

Reflexiones sobre el procés

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A estas alturas todo el mundo tiene una posición y una opinión al respecto de lo que está sucediendo en Cataluña así que no sé si esta reflexión personal tendrá mayor o menor influencia, tampoco lo pretendo. Son unas reflexiones desde el pesimismo, lo reconozco. Se lo escuchaba a Saramago cuando lo entrevistaban y pensaba que su actitud era exagerada y que siempre hay que tener un atisbo de esperanza de que las cosas pueden ser diferentes. No es que la haya perdido, pero comprendo cada día más al nobel portugués.

Quiero decir que aún no he discutido con nadie de este tema, ni he roto amistades ni con familiares y espero que después de escribir esto así siga siendo pues lo que digo es fruto de una necesidad de expresión, de dialogar en el sentido kantiano, si no comunicas con los otros no hay saber y espero que si esto da lugar a algún intercambio de opiniones sea desde la razón y no desde la víscera porque nadie me encontrará. “¿Por qué se conserva tan bien?”, preguntaban a aquel, “porque nunca discuto con nadie” y le decían “por eso no será” y respondía “pues no será por eso”.

No quiero comentar hechos, todos están ahí, sino algo más genérico referido a elementos infraestructurales y superestructurales y también cómo creo que se reflejan en actitudes de personas que me merecen todo el respeto, aunque no comulgue con sus ideas y mucho menos con el resultado de ellas.

Soy historiador, lo he dicho muchas veces y formado en el materialismo histórico vinculado tanto a la escuela de Annales francesa como a la británica de Oxford “Past and present” por lo tanto una visión basada en la existencia de la superestructura, la conciencia social, el modo de producción, la hegemonía, la alienación y otros conceptos que alguno puede llamar rancios y que son precisamente los que más creen en ellos. La izquierda sólo cita a Marx, la derecha es la que piensa que tenía razón y lo ha leído. Aunque he de decir también que no me alineo con determinismos económicos y en la convicción de que la reflexión intelectual y la voluntad de las personas así como las casualidades son importantes y, a veces, determinantes en el devenir de la humanidad

Pues bien, viendo y escuchando quiero compartir unas ideas y seguramente resultará largo, pero como lo más probable es que no vuelva a escribir sobre este tema no escatimaré espacio.

El escenario es de crisis, nadie lo niega, una crisis económica y política.

Infraestructura:

Es decir, de la economía. Una profunda, una más, crisis del capitalismo que puso en jaque al sistema más camaleónico de la historia de la humanidad y que liquida el orden social porque ya no concuerda con el nuevo patrón de condiciones económicas existentes. Las llamadas políticas de austeridad, el rescate bancario, la posibilidad real de hacer quebrar un estado, modifica de manera personal y dramática los estatus sociales y económicos adquiridos, asimilados e interiorizados como inamovibles, la idea del progreso generacional se viene abajo. El descenso social es evidente en la mayoría de la población. En Cataluña Artur Mas, de pensamiento neoliberal antes que nacionalista, gana las elecciones y encabezando el gobierno de “los mejores” inicia recortes.

Las manifestaciones y la proliferación de plataformas se suceden sin cesar y así continuamos con el análisis.

Superestructura:

El resultado directo sobre la sociedad es el miedo y la desconfianza en el sistema, la política entra en crisis por las dudas de la ciudadanía sobre ella, así como por la falta de soluciones que en realidad es la necesidad de tener seguridad ante lo que sucede. Los partidos/ideologías forjadas a lo largo del siglo XIX y XX se ven superadas por las circunstancias. El deterioro del modo de producción toca seriamente la vida social, espiritual y política dando lugar a la búsqueda de esa seguridad en otro tipo de propuestas de apariencia novedosa, y con la bandera antiideológica y antipolítica y con una dosis de lo que se llama “populismo”, notoria. “Podemos”, “Comuns”, “Ciudadanos”, o todo lo que implica el “Procés”. Al mismo tiempo que comienzan a proliferar en diferentes países de Europa movimientos de extrema derecha euroescéptica. Se instala en el imaginario popular que estos si que tienen la solución inmediata a las cuestiones que la política tradicional no quiere dar solución ya que así mantendrá sus prevendas. Sin embargo, la solución buscada que se plantea en forma de paraíso por parte de estas organizaciones, para la sociedad se trata de volver al patrón anterior a la crisis, una evidente contradicción. Las coincidencias de estos movimientos son varias, para poder tener éxito han de mantener a la sociedad en perpetuo estado de excitación.  Y un elemento que me resulta especialmente esclarecedor, todas ellas tienen una visión burguesa de la historia: ideas y grandes personajes, muchos de ellos ajenos a la política que aborrecen de ella pero que desean entrar como sea. Todo se mueve en torno a unas pocas cuestiones que devienen fundamentales y vitales para la existencia del grupo, la antipolítica, la corrupción, la independencia y todo ello dirigido por un número determinado de personajes que no tienen más objetivo en la vida que ese y por ello deben ser admirados y justificadas todas sus acciones: Iglesias, Rivera, Colau, Puigdemont, Forcadell … Y, por último, la idea de que la etapa anterior es peor cuando no un error, la Transición, formar parte del estado español, la corrupción como elemento indisociable de los partidos históricos… Y que ellos han venido, no a corregir, sino a superar.

En el caso de Cataluña nos encontramos con una repentina deriva hacia la independencia motivada, en mi opinión, por la rápida y fulminante impopularidad de los recortes de Mas que le lleva a proponer otro tema que casa con la necesidad de alternativa superestructural a la debacle social. Curiosamente uno de los agentes principales del conflicto social ofrece una solución. Solución que, evidentemente, desvía el foco de atención de la necesidad de compaginar modelo económico con bienestar social a la construcción de un nuevo estado que nacerá con todas las virtudes que no se aplican en el modelo autonómico

Hegemonía:

La hegemonía cultural  designa la dominación de la sociedad, que es culturalmente diversa, por la clase dominante, cuya cosmovisión se convierte en la norma cultural aceptada y en la ideología dominadora, válida y universal. La hegemonía justifica el status quo social, político y económico como natural e inevitable y benéfico para todo el mundo y, por lo tanto, ha de ser eterno, en lugar de presentarlo como una construcción social que beneficia únicamente a la clase dominante.

La burguesía catalana que asume el pujolismo, de raíz bancaria y nacionalismo alemán, no lo olvidemos, como escaparate político, es la fuerza hegemónica, una de cuyas ramas maneja el “procés” actuando simbióticamente con uno de los elementos de la sociología catalana, la separación  entre las zonas urbanas de la costa, destino de la inmigración durante décadas que mezclan pragmatismo liberal con acción y pensamiento proletario frente a las áreas rurales fuertemente penetrada por el catolicismo y las ideologías tradicionalistas, fundamentalmente las tradiciones agrarias después reunidas en torno al carlismo y a la metafísica del destino manifiesto.

El aparato hegemónico acelera y hace uso de lo realizado durante años. Entidades dedicadas a la cultura catalana y las entidades de educación y ocio no regladas, así como el aparato mediático de la corporación catalana de radiotelevisión se ponen en marcha en torno a una especie de consigna no pactada pero que se entiende como palabra mágica contra todo y que en imaginario catalán se ha convertido en taumatúrgica: independencia.

¿Por qué? ¿Se puede reducir la explicación a un simple deseo? ¿A la voluntad popular expresada espontáneamente y recogida por un grupo de políticos sensibles como expresan miembros de los partidos independentistas? Demasiado simple, en mi opinión. Existe un “inteligencia” que trata o ha tratado de dirigir el “procés” seguramente con la intención de inaugurar una nueva etapa “Pujol” de tensiones con el estado para conseguir mantener su estatus sin sobresaltos. En esa “inteligencia” hay elementos que han considerado que es posible el objetivo y radicalizan las posiciones llevándolo hacia un maniqueísmo mal calculado. Un maniqueísmo social, a favor, los buenos, en contra, los malos. Y, en el interior del independentismo, lo mismo, nadie puede echar el freno ni buscar otros caminos pues es tachado de traidor. Lo expresado por los partidarios del procés es fruto de la bondad, incluso la desesperación por el triunfo del bien, lo que viene del otro lado es todo interesado  y oscuro y tiene como único objetivo otra idea visceral, el sometimiento de Cataluña sin ninguna razón aparente.

El lenguaje es fundamental para mantener en el tiempo la cuestión. “Derecho a decidir”, construcción lingüística absurda por incompleta y filosóficamente inconsistente si hacemos caso a Russell que decía que la referencia de una expresión es su significado, “procès”, “gobierno legítimo”, “exilio”… Vocabulario que tiene como objetivo santificar una parte al mismo tiempo que se condena a la otra.

La cuestión es como al presentar las cosas de esta manera impide el necesario encuentro para evitar el conflicto. Las declaraciones de los independentistas van en esa línea y a veces la intención reduce su expresión al absurdo. Hechos que no son normales no se pueden revestir de normalidad, una tensión entre dos premisas que parecen lógicamente verdaderas pero que son contradictorias. Afirmaciones que se construyen dogmáticamente, lo cual impide su puesta en duda manteniéndose como mantra, el resultado del 1 de octubre como mandato, las sucesivas propuestas de candidatura, presos políticos o que la huida de empresas es culpa del estado, incluso afirmar que en el nuevo estado sobran las empresas especuladoras. Las que en sí mismo tienen como único sustento de verdad la persona que los pronuncia pues no son fruto de la razón sino de la necesaria alienación, afirmaciones como que el president de la Generalitat no puede ser sometido por ningún juez (por lo tanto sólo es responsable ante Dios y ante la historia), ir de vacaciones a Alemania no es delito, por los dos mossos que acompañaban a Puigdemont, enfrentar el término súbdito al de ciudadano. Sin olvidar las continuas alusiones a lo sentimental, el llanto como elemento político, el abandono de la empresa a la cual se han sacrificado para retornar a la familia, detenciones, por supuesto arbitrarias, delante de los hijos, escenas de besos y lágrimas frente al juzgado acompañadas de mensajes que tratan de subrayar la dignidad y la firme y absoluta convicción de hacer lo correcto de nuevo apoyándose en el propio mensaje y en nada más. Cuestiones cuya deriva puede ser extremadamente peligrosa como afirmar que la voluntad popular está por encima de la ley o justificar la presentación ante la justicia o la huida de igual manera sin encontrar ninguna contradicción ni ningún efecto nocivo sobre el resto. Y, finalmente el silencio, nadie ha explicado el porqué de la laminación de los derechos de la oposición en el Parlament.

Quizás existan, pero me resulta muy difícil encontrar argumento sólido, racionalmente construido y que sean motivo de debate sosegado.

Y Leviatán…

¿Qué tipo de estrategia cree que el estado no se va a defender? Hobbes lo definió con el nombre del monstruo bíblico y desde entonces ha articulado mecanismos para fundamentar y defender los derechos naturales y su propia existencia. Y se ha defendido. Y aquí se da una de las grandes reducciones al absurdo del procés, se acusa de estar al poder judicial politizado y, al mismo tiempo se dice que los políticos no han de estar sujetos a decisiones judiciales y, por último, que el gobierno influya sobre el poder judicial para evitar ser encarcelados con lo cual se hace saltar por los aires la división de poderes, elemento fundamental del estado democrático. Además se apela al gran Leviatán, que no es otro que la UE y si no acepta las premisas es porque es un gran fracaso unión de estados viejos… De nuevo la no argumentación. No hay estado en el mundo que permita una situación como la vivida y salvo una constitución africana, hablo de memoria, ninguna contempla la separación de un territorio. El estado, cualquier estado, es una estructura que sólo admite los cambios que provengan de las normas que se ha dado. Y se rebela y defiende tanto contra los que le atacan desde fuera como los que quieren hacerlo desde dentro. Todo es discutible incluso las leyes que un estado plenamente democrático se da para garantizar los derechos de los ciudadanos, pero no se le puede acusar de defenderse porque estaríamos en otra reducción al absurdo, una más.

La historia, esa gran desconocida tiene suficientes ejemplos de intentos de liquidar estados, desde dentro y desde fuera, de organizaciones que quisieron actuar al margen del poder político representado en los parlamentos, de grupos que aprovechando el momento siembran la destrucción, de paraísos prometidos que pasaban por la liquidación de lo existente. Los años 30 en Europa y también en España fueron ejemplo de ello..

Me disculpo por lo largo del análisis, totalmente discutible y sin ánimo de ofender

 

 

 

Lucha de clases y hegemonía

El título de este comentario hará que algunos piensen en lenguaje marxista clásico y otros lo llamarán rancio. No entraré en la discusión ya que las palabras nunca envejecen y los conceptos pueden quedar relegados, pero nunca olvidados, y retornan en cuanto las circunstancias dan lugar a situaciones cuyos hechos y consecuencias difícilmente puedes llamar de otra manera. A no ser que seas de esa nueva izquierda que tan nueva es que hasta anda elaborando un diccionario de términos políticos de andar por casa que son un conjunto de fonemas sin contenido.

En Cataluña se dan determinadas circunstancias. No voy a hablar de la situación del ex-presidente Puigdemont y sus maniobras que merecerían una película de título similar a esa magnífica cinta inglesa llamada “Las locuras del rey Jorge”. Voy a hacer otro tipo de análisis partiendo de la inminente decisión que se ha de tomar y que ha puesto en el candelero otro nombre, Elsa Artadi.

El escenario es el siguiente. La incomprensión, la violencia, la represión, el ultramontanismo y las sin razón de un estado español que decidió desde la noche de los tiempos que iba a aplastar continuamente a la Ítaca catalana. Enfrente, esa Ítaca pacífica, soñadora, democrática, paraíso de sonrisas y bienaventuranzas. Es decir, un panorama absolutamente maniqueo donde o eres bueno o, no es que seas malo, es que eres lo peor. Da igual los 30 años de pujolismo adormecedor de la sociedad, da igual que fuera su cortijo familiar (su señora dixit), da igual la corrupción de personas y partido condenado, da igual el saqueo del Palau…. Conclusión, sentimientos a flor de piel, el mejor árbol para tapar el bosque. Porque otras lecturas son posibles y hay que llamar a las cosas por su nombre.

Caído el heredero de la familia Pujol por corrupción se abre la lucha por el poder, algo obvio, en cualquier organización, a pesar de los cantos de hermandad y proyectos comunes. La burguesía catalana ultraliberal bendice los recortes como parte de un gran proyecto y adormece con el ultranacionalismo a una parte importante de la población de raigambre entre carlista y protestante en lo referente a la santificación del trabajo y que el pujolismo se encargo de avivar y señalar como la esencia de lo catalán. Ese grupo saldrá a las calles cuando se le cambie el lenguaje y a base de léxico, “derecho a decidir” “proceso” “transitoriedad” y azuzados por medios e intelectuales orgánicos (otro concepto de los considerados rancios). La batalla pasa a la calles y a las casas… Se cierra filas en el nacionalismo, ya no hay izquierda y derecha, sólo independentistas y unionistas, el gobierno se dedica al único tema posible, todo se deja en segundo plano, no es importante. Digámoslo así, el estado se diluye además de poner en duda todas las instituciones, incluida la propia (ultraliberalismo).

Y Puigdemont se exilia y se prostituyen insultantemente palabras como “exilio” o “preso político”. De nuevo la chundarata. Y aparece Elsa Artadi como solución. Ultraliberal, de Harvard, asesora del Banco Mundial, miembro del equipo económico de los feroces recortes de Mas… ¿Algo más? ¿Comienza a aclararse el panorama?… El capital, señores, el capital. La Barcelona de las sagradas familias sitúa de nuevo a su candidata.

USA consiguió identificar patriotismo con estilo de vida americano que no es otra cosa que ese ultraliberalismo que hace votar en la mayoría de estados (que no de población) a los republicanos y que incluso en tiempos de agitación y cabreo con el poder se vota a Trump. Creo que alguien ha hecho aquí esa lectura y lo ha transformado en objetivo

La hegemonía de clase haciendo creer a las subalternas que ellos mismas forman parte del sistema y que es el mejor de los posibles (hay que releer a Gramsci)…

¿Y la izquierda? ERC olvidó hace mucho lo de la E y ha sido cómplice de los recortes y sin gobierno de los últimos tiempos. La CUP algún día descubrirá su verdadero rostro tras la máscara antisistémica y veremos quien los puso en la calle y para qué. Los comunes y la nueva izquierda de Colau y compañía, históricamente la reacción de los sans culotte pero en este caso sin Dantón y tampoco con dirección conocida ni objetivo, una planta adormecedora de Barcelona que la ruraliza y la pone a los pies del proceso. Una de las ciudades más potentes del Meditarráneo echada al cajón. El antídoto contra el ultamontanismo rural debilitado en nombre de un buenismo parte de ese intelectualismo orgánico.

¿Y el PSC?… Bien gracias, convencido de tener el mejor programa, el mejor candidato, las buenas intenciones apaciguadoras y preguntándose como y así, la gente no le vota… Esperando el paraíso inevitable, muy marxista…. O lo que es lo mismo, descolocado…Igual que el resto de la socialdemocracia, cuando eres fruto de circunstancias y naces para una cosa no se puede ser otra. El partido has de jugarlo en tu casa, si juegas siempre fuera…

La historia no se repite, se analiza y explica. El nacionalismo da su versión todo los días y anda que no es rancia que han sacado hasta curas trabucaires que cuentan votos en misa. Así que como entre rancios anda el juego porqué no “lucha de clases” y “hegemonía”.

 

 

Cataluña el mito y el logos

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Dicen que las dos mayores revoluciones de la historia fueron la neolítica y la industrial. Una tercera merecería el honor de estar con las dos anteriores la del paso del mito al logos, aquella iniciada en Grecia y que tuvo su punto de mayor eclosión en el siglo XVIII con la Ilustración que dio la bienvenida a la nueva era donde la razón imperaría para la felicidad de todos los seres humanos. Sin embargo, la historia nos advierte una y otra vez de que la cosa no fue ni es tan sencilla. Dos guerras mundiales en el siglo XX y l continua construcción de mitos da idea de que el ideal de los Voltaire, Diderot, Jovellanos, Kant, etc está aún lejos de alcanzar a la humanidad.

Sirva esta introducción un tanto grandilocuente para explicar un pequeños suceso de hoy mismo que me ha hecho venir esto del mito y el logos y, he de decir, me ha producido tristeza más que otra cosa.

La campaña electoral para las autonómicas del 21 D se está desarrollando en Cataluña y a nadie oculto que participo en ella en la medida que puedo dando apoyo a mi grupo político (también tengo equipo de fútbol, películas favoritas, amigos de mayor o menor intensidad, un trabajo que nada tiene que ver con la política y también familia, digo esto para los que piensan que lo de estar en un partido es una anormalidad y más en el socialista) Pues bien, esta mañana se puso la mesa de reparto frente a un mercado de Barcelona y junto a otros compañeros y compañeras nos pusimos a hacer lo que se hace en estos casos, globos, folletos, caramelos, algunas conversaciones con transeúntes otros que te rechazan la propaganda, lo normal. Vaya por delante que nunca se me ha ocurrido acercarme a una mesa de otro partido y mucho menos a increparles ni nada parecido, una muestra de logos pienso yo. En un momento determinado se acercó a a la mesa un hombre de unos 30 años que llevaba un carrito de la compra y dijo que nos felicitaba por el 155, por estar junto al PP, por ser de derechas,.. este último comentario en los militantes de más edad causa un efecto resorte así que traté de templar gaitas y me puse delante de él, invitándole a irse ya que estaba claro que no nos íbamos a poner de acuerdo y que cada uno siguiera su camino. Pero insistí en la felicitación que yo le agradecí con la esperanza de que si no veía confrontación dialéctica decidiera seguir con sus tareas. Pero siguió con todo el imaginario, mi pueblo apaleado por las fuerzas de ocupación, 1000 heridos en los hospitales, la escuela estigmatizada, el gobierno exiliado, presos políticos, los muertos… Y todo esto subiendo el tono mientras la gente que pasaba nos miraba. Finalmente conseguí decirle que no iba a discutir con él que respetaba sus ideas y que un poco más abajo tenía un puesto de ERC donde estaría más cómodo. Así que extendí la mano y la rechazo diciendo que éramos asquerosos. No soy nada violento y creo que es mejor dejar pasar estas cosas así que finalmente se marchó. Antes de proseguir diré que existe un alto número de probabilidades de que los de los demás partidos hayan tenido experiencias similares con unos y con otros. Algo que refuerza lo del mito.

¿Qué hubiera pasado si hubiera imperado la razón y no la mitología en toda esta historia? Y repito la pregunta en presente ¿Dónde está la razón que tendría que atemperar el camino hacia uno de los productos de esta, el ejercicio de la democracia? Y lo de hoy me sugiere más preguntas ¿por qué viene una persona que no me conoce nada y tras soltar una ristra de lugares comunes todos ellos rebatibles me llama asqueroso? ¿Sabe quien soy? ¿Qué soy? Supongo que en su idea tan clara anidaba el mito de la superioridad, además de todos los creados día tras día por los partidarios de la independencia. Porque eso es lo que han creado una mitología, un relato imposible, un mito que ha desbancado al logos y cuyo principal efecto ha sido el más letal, la ruptura de la convivencia. Hoy una persona a la que supongo corriente como yo ha vomitado toda su inquina con un argumentario desmentido hasta por sus propios incitadores. Es difícil pensar que esto tiene fácil arreglo ya que después del día 21 me temo que los fabuladores seguirán trabajando, su público consumiéndolas y la razón, aquello que Umberto Eco o Carlo Cipolla reclamaban frente a la estupidez humana, pues eso enterrada bajo un manto de estupidez revestida de la absurda parafernalia de grandiosidad patriótica y dogmática que encumbra a personajes mediocres que para nada les importa mentir o pegarse una bacanal de mejillones con patatas fritas en Bruselas mientras otros dan la cara. Resultado, alguien que se acerca a alguien y le llama asqueroso.

De verdades, mentiras y barbaridades

DUI_15_970x597Alfred Adler, psicoanalista austriaco ayudante de Freud dijo que  “Una mentira no tendría sentido si la verdad no fuera percibida como peligrosa”. Y seguramente haría falta un profesional del ramo o más de uno para discernir lo que está pasando.

Decía el gran Descartes que aconsejaba un método para llegar a certezas que nos alejaran de lo falso y para ello proponía unas sencillas cuatro reglas. La primera la de la certeza que no es otra cosa que el fin al que hay que llegar. Algo que sea tan evidente, claro y distinto que no ofrezca duda. Para ello proponía analizar cada una de las partes en que se podía dividir la cuestión. La tercera realizar la síntesis y la cuarta repasar lo hecho a ver si de nuevo se daba el mismo resultado.

En estos días previos a las elecciones del día 21 parece que vamos a ver de todo aunque no todo valga.. o no debería valer. Pero es muy difícil desandar lo andado, decir digo donde dije Diego, haber subrayado lo épico y espectacular negando u ocultando aquello que pudiera perturbar la idílica imagen (un exconseller dixit), volver a contar como siempre, 48 es menos que 52 (un diputado dixit) o que no se estaba preparado para el día después (una exconsellera dixit) incluso señalan a los causantes de esto último por no trabajar excesivamente, un exvicepresident y un exconseller de exteriores (un alto cargo del PdeCat dixit).

Aplicando el método esto sería el análisis y la síntesis es que la cosa no era como se decía y, por lo tanto podemos afirmar con certeza que alguien trató de engañar a alguien.

Pero lo que debería servir para restaurar lo que nunca se debió violentar, la convivencia, porque derechos hay muchos y variados pero no a romper la convivencia. Pues bien, de repente y por boca de una posible futura presidenta de la Generalitat, que cuando habla parece estar contando la parte del cuento a los niños donde aparece el ogro o el lobo o vete tú a saber, nos enteramos de que si todo se paró no fue por todo lo anterior sino porque eso que a lo que continuamente se refieren como estado amenazó con llenar las calles de sangre y no podían consentirlo. A continuación se unió a la idea una que dicen fue consellera de agricultura, aunque ninguno del ramo sabe bien para qué. Además de reafirmar lo de la violencia extrema que se iba a desatar nos regala dos perlas dignas de comentar. La primera es esa ingenua afirmación de que muchas personas se les acercan en Bruselas y les dicen que si el pueblo les apoya es porque tienen razón. A parte del cansino uso de la palabra “pueblo” habría que decirles a los comunicativos belgas que ese comentario deberían pensarlo dos veces antes de decirlo. En los años 30 se podía haber dicho lo mismo del gobierno alemán que tantos quebraderos les dio entre 1940 y 1944. A continuación se descolgó con algo peor y que indica el poco nivel de nuestros políticos que no dudan en decir lo que sea o, simplemente, se trata de ignorancia o de irresponsabilidad o vete tú a saber. Pues bien, dijo que se perseguía a profesores por hablar del 1 de octubre en clase. No voy a entrar en eso de “hablar” pero sí en que el colectivo de la enseñanza fue, y lo sigue siendo en algunas partes del mundo, perseguido y eliminado en España no hace tanto tiempo, simplemente por enseñar y sacar a los españoles de la caverna convirtiéndoles en ciudadanos y ciudadanas libres y no aleccionándoles precisamente. Si lo que quiso hacer fue una comparación, fue muy desafortunada y si lo hizo sin darse cuenta, también fue muy desafortunada. Y para rematar llegó el expresident y sin ningún tipo de rubor mezcla el atentado de Barcelona con la acción de estado demostrando que la ética y todas esas tonterías no sirven cuando se va de astuto por la vida. Lo dicho, de aquí al 21 la cosa empeorará.

Sobre el asunto de la violencia podríamos tirar de Guillermo de Ockam, filósofo medieval que aconsejaba la explicación más sencilla. ¿Amenaza de violencia? ¿Para qué? Si con la aplicación de un solo artículo de la Constitución ha bastado para desbarajustarlo todo. Y dos, si tan preocupados estaban por la seguridad del pueblo ¿para qué proclamaron la república si era la razón para desatarla? Lo dicho ¿hasta donde vamos a llegar en este juego de mentiras y barbaridades?

E se non e vero….

escuela-edificios-otros-edificios-10231451No he escrito nada sobre el proceso independentista ni de las aciagas jornadas del 6 y 7 de septiembre ni de todos los hechos posteriores. Decidí no hacerlo porque no quería discutir con nadie, ni con amigos ni con familia. Veía como sucedía a mi alrededor y no estaba dispuesto a perder un segundo, más allá de informarme de lo que sucedía, pero no en discusiones bizantinas. En otras palabras, me convencía a mí mismo que debía ejercer mi oficio de historiador, esperar a que dejara de ser objeto de periodistas y poder trabajar con perspectiva tratando de alejar lo más posible lo visceral del análisis racional

Pero quisiera hablar de un tema colateral que ha salido a la palestra como muchos otros, el de las escuelas y el presunto adoctrinamiento. Hay indignación en el colectivo de profesionales de la educación o eso parece por los manifiestos en defensa de la escuela catalana y demás. Y creo que se están mezclando churras con merinas  y echando una cortina de humo que nada tiene que ver con lo aparentemente sucedido en algún lugar… ¿Qué hora es? preguntaba aquel y el otro le responde, “manzanas traigo”.

Negaré la mayor, el modelo de escuela no adoctrina (y no voy a entrar en algo a lo que también habría que dar un par de vueltas, esplais y demás). No hace falta hacer grandes manifiestos ensalzando los valores que se defienden, educaciones integrales, etc, etc. Un corporativismo mal entendido y que, si se me permite, si que tiene intención política, pero esto es otro tema. Son las personas que forman el colectivo las que pueden adoctrinar, es una cuestión individual, de convicciones y, daré un pequeño palo, falta de ética incumpliendo con el modelo de escuela que en ningún caso defiende el estropicio. Y aquí es donde pongo la mano en el fuego por muchos, muchos y repito, muchos profesionales… pero no por todos. Como en todas las profesiones puede haber quien utilice su posición para opinar, somos humanos y lo que no se puede negar es que estos meses la situación política catalana nos ha sometido a una prueba de estrés dificilmente esquibable. Y los educadores no son ajenos, deberían cuando está ejerciendo, pero no lo son y la tensión vivida en los claustros, que la ha habido y como en todos los demás ámbitos, será costoso reparar los rotos, se puede haber podido trasladar a la clase.

Si embargo, creo que se puede matizar. Yo ejerzo en bachillerato, gente de 17 y 18 años, y además soy el de Historia, aparentemente más vinculado a la cuestión que otros…. ¿Puedo manipular/adoctrinar?… Lo explicaré de esta manera. Comencé a ir a la escuela en 1967. Mis padres, niños de la guerra, no habían estudiado y reverenciaban al maestro porque era una autoridad intelectual, moral, y de todo tipo. Y sabían que si yo iba a la escuela sería en la vida más que ellos y viviría mejor. Los padres de mis alumnos tienen estudios, se informan, internet al alcance de todos y hablan y comentan. El adoctrinamiento, y no lo digo en sentido peyorativo, ya viene de casa. Y si a mí se me ocurriera utilizar mi posición como altavoz ideológico seguramente a los 3 minutos estaría en youtube acusado de manipulación y algún padre se presentaría a pedirme cuentas. Y ahora puedo responder a la pregunta de si puedo manipular. En el ejercicio ético, que es como debe ser, no, porque lo que tendría que hacer es retorcer datos históricos, decir medias verdades y alguno se las creería, una verguenza ya que si la educación y sobre todo la de las humanidades no sirve para hacer buenos ciudadanos y ciudadanas, críticos, responsables que tengan como objetivo el bienestar general y particular,, no sirve para nada… Y lo que no puedo afirmar es que no haya quien se sienta llamado para tareas mayores que sobrepasan el mundo de la educación y entran en el terreno de la búsqueda de Ítaca o de unidad de destinos. y cuidado que tampoco hay que caer en el buenismo, los libros de Historia de España (libros que sólo se llaman Historia, por cierto) de bachillerato han de ser matizados en determinados temas, y en algunos  estoy siendo suave con el término, pero nada que un buen profesional no pueda hacer en clase. Lo escrito no es dogma de fe… Sin olvidar que me resulta una incógnita como grupos de adolescentes identifican perfectamente a un personaje como Franco hasta el hecho de llevar carteles con su foto acusando a todo el mundo de ser franquista.

Me preocupan las escenas que se ha visto y las noticias (no de partidos políticos, ni de chascarrillos en la calle) de compañeros que comentan las situaciones vividas en algunos centros con los más pequeños, 7, 8, 9 años, donde no se le puede llamar adoctrinamiento porque eso requiere un esfuerzo continuado que quiero creer se diluye en el día a día de la clase. Pero comentarios en algunas de esas clases sobre España, la policía, la libertad, la represión y demás se han dado y directamente se ha atentado contra los principios de ese modelo de escuela que se dice que se está atacando. Antes de mirar la paja en el ojo ajeno quizás habría que mirar la viga en el propio y no olvidar que nuestra profesión nunca debe perder contacto ni con los principios tan cacareados ni con la ética, la herramienta que te ha de hacer pensar antes de decir según que. Hay otros muchos foros para hacerlo.

 

 

Escuela y terrorismo

educacion-global-400x350He visto que tras el atentado de Barcelona se recomienda tratar el tema en las escuelas, incluso se va a generar material para trabajar en clase. La cosa no es baladí, es más, creo que es de suma importancia que los alumnos y alumnas musulmanas no sean vistos de manera diferente a como lo eran antes de comenzar las vacaciones de verano. Cosa que me genera la primera inquietud, esta iniciativa educativa debería extenderse al hogar, no sé como, lo reconozco, pero algunos padres, lo digo con conocimiento de causa, entiendan también que los compañeros y compañeras musulmanes son los mismos que hace tres meses, lo mismo que las familias que esperan en la puerta la salida de sus hijos.

Dicho esto como profesional de la educación y, además, en historia, quiero aportar algo al tema. Ya lo traté hace poco (https://nitantitoasi.com/2017/08/24/radicalidad-democratica-y-terrorismo/)  y no me voy a repetir en la idea de que los profesores han de ser más referentes y líderes que un posible captador y que la escuela ha de ser radical en la defensa de los valores humanistas y democráticos. Convencido del valor de la educación (reglada o no, escolar o familiar), en positivo, por supuesto, creo que si se plantea exclusivamente como una cuestión “buenista” haciendo hincapié en un sólo aspecto lo convertiremos en un tema más de clase, pautado, programado, temporalizado, con actividades y nota. O simplemente en una exposición de sentimientos cuando se enteraron de la noticia sin más continuidad. Recomiendo en este punto un libro muy interesante “(Des)educación” de Noam Chomsky. ¿Cómo plantearlo? Vaya por delante que no trato de dictar cátedra, sólo lo que me dice mi experiencia profesional como profesor de historia e historiador (que no tienen porqué coincidir). Y, obviamente, los niveles educativos marcarán la manera de enfocar el asunto. Me referiré a lo que conozco y como creo que se debe de plantear la cuestión en el bachillerato. Una etapa finalista que pone a los alumnos ante la decisión sobre su futuro y que les da las últimas nociones que adquirirán académicamente sobre cuestiones que darán por finiquitadas. Un momento en que están, o deberían estar, preparados para razonar críticamente, escuchar y dialogar en el sentido platónico de la palabra (construir conocimiento positivo) Decía Einstein que “La educación es lo que queda una vez que olvidamos todo lo que se aprendió en la escuela”.

Lo del 17 tiene muchas variables que han de ser habladas en clase. Por un lado la cuestión en sí del terrorismo, algo que ya se hace en la clase de historia ya sea por el tema de ETA o bien porque desde el 2001 el yihaidismo está presente en los libros y con sus acciones. Por otro, la cuestión de la ética, la utilización de una cuestión así como arma política. La ética es parte irrenunciable de la política y, como sucedió con el 11M, se ha querido hacer política con ello, o lo que es lo mismo, como los intereses partidistas pueden contaminar un hecho. La importancia de los medios y la necesidad de una sociedad bien articulada y organizada para paliar los efectos de una acción que puede suceder en cualquier momento y en cualquier lugar. El uso de las redes sociales, lugar de mensajes llenos de odio y fanatismo por el mero hecho de no pensar como uno quiere.

Los psicólogos harán hincapié en las emociones, otros en la negatividad del fanatismo, pero creo que si queremos que la escuela forme ciudadanos y ciudadanas libres, críticos, radicalmente democráticos y conscientes de que el diálogo es fundamental para el desarrollo humano, aunque suene grandilocuente, estas desgracias han de ser trabajadas en su totalidad, en toda su amplitud, más allá de opiniones personales e ideologías. Con un objetivo, que nuestros hijos e hijas se sitúen sin ambigüedades en el lado positivo de la humanidad.