142 años ¿Y qué?

Hoy, 2 de mayo se cumplen 142 años de la fundación del PSOE en Casa Labra de Madrid tal y como reza la placa conmemorativa de la fachada. Esta entrada no va de explicar la historia ni hacer una loa al partido al cual estoy vinculado, esta entrada va de cazurros y majaderos.

Porque cazurros y majaderos son los que se han levantado dispuestos a saltar sobre los mensajes anunciando la efemérides. Esa jungla en la que se han convertido las redes refugio de indocumentados que en su vida serían capaces de hacer esos comentarios en público pero que amparados en el anonimato, pertrechados en el sofá y dotados de una capacidad de pontificar infinito y seguros de estar en el lado correcto de la historia, lanzan soflamas para que el resto callemos.

Decía Karl Marx que dejar el error sin refutación es una inmoralidad intelectual. El problema es que el errado (a veces hay que escribirlo con “h”) se deje. Pues bien esta mañana he recibido los mensajes de la conmemoración y, a continuación, entrando en cascada, una serie de mensajes con lindezas tales como asesinos, corruptos, ladrones, pro etarras, la cal, Rumasa. Luego deseos de que nos muramos, desaparezcamos, nos metan en la cárcel y cosas así. Y, ojo, ya que la cosa iba de historia, todo esto desde el inicio, ni un minuto de tregua. La ruina y deshonra de España durante 142 años. No se trata de rebatir cada una ya que como decía Mark Twain si bajas a discutir con un idiota te ganará porque está en su terreno y es un profesional del tema, pero sí voy a hacer caso a Marx y sin ir al lodazal y aunque sea para ejercer mi derecho al pataleo y que mi conciencia se quede tranquila.

Explicar a esta gente lo que es el anacronismo histórico puede resultar vano pero ahí va, explicar el pasado con criterios de presente es una barbaridad o lo que es lo mismo, el pecado más grave que puede cometer un historiador. Juzgar lo que sucedió hace tiempo y establecer la maldad o bondad de una acción porque ahora así te parece, es majadero. De ahí las barbaridades que se tiene que escuchar sobre América, leyendas negras y hechos más cercanos como la Transición en boca de políticos metidos a pontificadores de eso que llaman la posverdad.

El PSOE es uno de los partidos socialistas más antiguos de Europa, creo que sólo superado por el SPD alemán y el danés. Surgido en la época de los caciques y el todopoderoso dominio de los conservadores de Cánovas en aquella etapa que se llamó la Restauración. Nacido marxista y revolucionario, superó prohibiciones y clandestinidades, vivió monarquía, República, dictaduras transiciones y democracias, incluida una guerra civil. Una historia larga que ha de ser explicada y valorada históricamente. Pero sucede que cualquier hecho relacionado con el PSOE para la derecha y sus seguidores sirve para señalar toda la historia del partido y, por extensión a sus dirigentes y a sus militantes, un grupo de gente malvada y engañada. Claro que una parte del PSOE colaboró con la dictadura de Primo de Rivera. Hoy con una visión simplista y ahistórica ya sabemos lo que se puede decir sobre algo así. Lo curioso es que los que claman sobre el ADN autoritario del socialismo justifican lo de Franco como un paréntesis autoritario. Decir que hay que analizar los hechos, establecer las causas y sus consecuencias es demasiado complicado, pero es lo que hay que hacer.

Lo haré de manera rápida y sencilla. Los que dicen que la República de Weimar o la República española fueron caóticas y violentas que piensen si lo que vino después fue mejor. En el caso de España la derecha dirá que sí pero blanco y en botella. Y en el caso del PSOE es aún más sencillo. Una organización de 142 años dedicada a la política sujeta a aciertos y errores, pero si ponemos en una balanza no lo duden en el haber hay mucho mucho pero mucho más que en el debe que los cretinos quieren acrecentar y extender aquello que cierto o no achacan al socialismo.

Pues sí, 142 años y a los que les pique que se rasquen porque les queda sarna para rato.

Y el diálogo fue

Tras la algarada/provocación/reventón del debate programado en la SER con los candidatos y candidatas a la presidencia de la Comunidad de Madrid (excluida la del PP porque se niega directamente a debatir, cosas del dogma y la razón absoluta) se suspendieron todos los demás encuentros programados. El primero iba a tener lugar en la Sexta, cadena habituada a programas de sangre y vísceras con bandos de tertulianos que se lanzan de todo y saben de todo (Marhuenda, Inda,…) y otros con periodista en jefe cortando el bacalao sin respetar aquella máxima de que el que tiene que hablar es el invitado porque es el que sabe, o para eso se le ha traido. Pues bien, a alguien se le ocurrió sustituir el debate electoral por un encuentro de cuatro intelectuales: Adela Cortina, catedrática de ética, Víctor Lapuente, catedrático de Ciencia Política, José Antonio Marina, filósofo y pedagogo y Juan Luis Arsuaga, paleoantropólogo.

No voy a entrar en las cosas que se dijeron, todas ellas de un nivel ajeno, desgraciadamente desde hace mucho tiempo, a nuestra televisión, sino en el cómo se dijeron. El diálogo sosegado es posible, el escucharse, el reflexionar sobre lo que otro comparte, la matización, incluso el desacuerdo, expresado de manera educada y con la intención no de aniquilar el argumento contrario si no de enriquecerlo y seguir adelante. Que magnífica lección de para que sirve la comunicación, la palabra, y que puede resumirse en que, después de algo así, uno es mejor persona.

¿Rara avis? Entré en el chat del programa y pedí que pusieran en parrilla un programa así y me alegré de verdad, porque no fui el único. Vino a mi memoria uno de mis recuerdos televisivos más gratos, cuando los viernes por la tarde de hace muchos muchos años, me sentaba a ver “La Clave” de José Luis Balbín con su película y su diálogo de sabios y sabias hasta pasadas las doce de la noche. Centenares de temas diferentes, de preguntas, hablaban de historia, de ciencia, de filosofía, de política, de economía y nadie gritaba, todos se escuchaban y aprendimos que era posible la traducción simultánea. Cuantas cosas aprendí y que, por la edad que tenía, forjaron mi vocación.

Hace mucho tiempo Platón en esa obra que debiera ser de lectura obligada, “El banquete”, escribió que Sócrates fue invitado y se encontró con Aristodemo que no lo había sido y le dijo que se uniera y ante las dudas de este sobre que decir presentándose de esa manera el sabio griego le respondió, vamos juntos por el camino y hablando algo se nos ocurrirá.

El convencido

Foto el Independiente

Vaya por delante que cada uno es muy libre, sólo faltaría, de votar a quien quiera, llámese Fernando Savater o Perico de los Palotes. La cuestión es que el filósofo y escritor ha hecho públicas las razones por las que va a votar a Isabel Díaz Ayuso, cosa que repito me da igual, a no ser que la susodicha ganase por un voto, algo bastante improbable. Volviendo al asunto, ya que ha hecho públicas sus razones supongo en que no habrá inconveniente en que un profesor de Historia y escritor las comente.

Comienza el breve artículo mentando a los que saben, en este caso a Bertrand Russell y su comentario sobre Tomas Paine para decir que a Isabel Díaz Ayuso se la critica por sus virtudes para después desgranar una serie de acciones mientras lapida al contrincante. Dice que le reprochan a la presidenta traer aviones con material sanitario, el Ifema y el Zendal. Supongo al señor Savater bien informado sobre el doble coste de los aviones de Madrid comparado con el resto. Igual que le supongo enterado de que IFEMA se montó como hospital de campaña no sólo por la Comunidad de Madrid sino también por el Ministerio de Sanidad, la UME y decenas de voluntarios, funcionando a pleno rendimiento en breve espacio de tiempo. ¿Lo comparamos con el Zendal, apuesta de la señora Ayuso? ¿Explicamos sobre costes, dirección, deficiencias, falta de personal subsanado mediante el vaciado de otras unidades sanitarias? Desde luego la presidenta no estuvo de brazos cruzados, como dice el filósofo para señalar a otros. En resumen, seguro que conoce las cifras de Madrid en este aciago tiempo que nos ha tocado vivir además de episodios como lo de la pizza para niños todos los días o cosas así fruto de la actividad frenética de la presidenta.

Después pasa a los lemas y a suscribir lo de “Comunismo o libertad”. Pero ¿de verdad cree el señor Savater qué esto es así? Si hacemos un ejercicio de actualidad lo del estalinismo asesino, aunque el filósofo lo cita, no ha aparecido por ningún lado, lo que sí ha aparecido es el fascismo. Es decir una presencia fantasmagórica frente a una realidad que los que comparten dudan entre votar a la candidata de VOX o a la del PP y no porque vayan a cambiar de ideología. Azuza el fantasma del intervencionismo que enfrenta lo público y lo privado. Decir simplemente que el que esto escribe no es un comunista intervencionista, es un socialdemócrata que trabaja en una escuela concertada de barrio que cree en lo público y que no tiene nada contra lo privado. La afirmación de Savater “ese comunismo intervencionista que enfrenta lo público con lo privado” en Díaz Ayuso se convierte en “voy a laminar lo público para que sólo quede lo privado”. Pero cada uno es muy libre de escoger el modelo que quiera, sólo faltaría.

Y entra en el final del artículo diciendo que a la presidenta se le acusa de polarización, sólo hay que oír sus intervenciones para saber que no es así, jamás nombra al contrario. Después entrecomilla “progresista” para señalar al gobierno de España añadiendo que está apoyado por separatistas y bolivarianos. Creo a estas alturas que el señor Savater sabe como funciona un régimen parlamentario donde se buscan apoyos para sacar las cosas adelante y claro que hay separatistas representados en el Congreso, los ha votado la ciudadanía, igual que a los de VOX, a los que Ayuso colocará en el gobierno si la cosa va como dicen y ha sucedido en Murcia ¿O eso está justificado? A continuación dice que hay gente estimable, gracias señor Savater, como Bal y Gabilondo, aunque a este le añade una puyita “qué buen vasallo si tuviese mejor señor” supongo que refiriéndose a Pedro Sánchez. Esto me hace pensar que Díaz Ayuso sí los tiene. Se los nombraré, Pablo Casado, aunque este me parece que está en el objetivo de la presidenta. Vamos por elevación, Miguel Ángel Rodríguez, o mejor, Esperanza Aguirre y sobre todos José María Aznar. Sin duda, grandes señores y señora, y no duden que ellos mismo lo piensan de sí mismos.

Vote lo que le dé la gana, no hace falta explicar el por qué, como lo hacemos millones cuando llega el día, pero ya que nos ha dado sus razones permítame, ya que usted ha comenzado nombrando un argumento de autoridad sobre virtudes y defectos que yo también utilice uno de Catón el viejo “La primera virtud es la de frenar la lengua; y es casi un Dios quien teniendo razón sabe callarse”

“Pruebe a ser educada, a ver qué es lo que pasa”

Ya son tres las entregas dedicadas a la deriva de la derecha hacia el fascismo. Demasiadas pero es que la cuestión va “in crescendo” y para hoy se anuncia gran traca con acto de VOX en una plaza de toros. Mientras escribía sobre el cartel del metro, un calco de los carteles de la Alemania nazi (https://wordpress.com/post/nitantitoasi.com/5094) la candidata de VOX reventó el debate de la SER, por ende, el resto de los programadas y, por elevación, todo lo que queda de campaña. La fiesta continuó por la tarde, pero si de algo sirvió lo de ayer fue para que la cosa quedara, no meridianamente, sino muy, muy clara porque las peores pesadillas han tomado cuerpo y el fascismo que veíamos de puertas a fuera resurgiendo por Europa ya está aquí, porque nunca se fue.

A la espera de lo que suceda en lo que queda de campaña unos detalles de lo escuchado ayer y que deberían hacer pensar a los que aún dudan sobre el fenómeno.

Rocío Monasterio, ese remedo de la monja alférez (recomiendo el artículo de Juan José Millas en El País “Pellizco de monja” https://elpais.com/espana/elecciones-madrid/2021-04-23/rocio-monasterio-pellizco-de-monja.html) nos dio varias claves. En primer lugar lo de incitar a un contrincante político para que se vaya, y no sólo del estudio sino de la política erigiéndose en voz del pueblo. No contenta con eso se dedicó a entorpecer cualquier turno de palabra y a meterse con la moderadora hasta que en un momento determinado dijo “esos de ahí”. Sin nombrarlos, no tienen nombre, no son personas, como los que tiraron a las fosas sin lápida durante la guerra. No sólo es echarte de un lugar, es anularte como persona y lo primero es quitarte el nombre. Pero ya dije que la fiesta continuó después y en el mitin vespertino se llamó a Pablo Iglesias “rata chepuda”. Ha comenzado la referencia física, ¿explicamos que vino después de eso? Cuanto odio en esa mezquina reunión donde la frase más larga que saben pronunciar (a los testimonios escuchados me remito) no va más allá de seis palabras balbuceantes sin más sostén que el fanatismo ciego.

Y también continuó con los del PP. Otro remedo, en este caso de los que aceptaron el fascismo como compañero de viaje allá por los 30 del pasado siglo, aunque no andan desencaminados teniendo en cuanta el origen de nuestra derecha que lo que tienen delante es un alumno aventajado. Al alcalde de Madrid le parece lo mismo una algarada, siempre reprobable, que unas balas con amenaza incluida. El de los tweet que es graciosillo y se le fue el dedo y luego lo borró. El líder que no se entera de lo que pasa. Pero falta el final, la candidata, Isabel Díaz Ayuso. Tomó el micro y condenó todo tipo de violencia, no nombró a VOX para nada y se dedicó después a descalificar a Pablo Iglesias señalándole como culpable de lo que le pasaba… Las cartas están sobre la mesa. Prensa europea llama ya abiertamente fascista al gobierno que puede salir en Madrid. Ayuso ha escogido pareja de baile a pesar los llamados de es otro remedo de “Caballero sin espada” que es el candidato de Ciudadanos que se pegó una soflama al final del programa sobre la unidad, el 78 y unos cuantos lugares comunes hasta que le hicieron ver que no estaba en la tribuna del Congreso ni tocaba el romanticismo.

Y también sirvió para ver la confrontación que la humanidad ha sufrido durante siglos, la barbarie frente a la razón representada por Ángel Gabilondo y también por Mónica García. Pero permítanme que me centre en el primero porque dijo la frase de la mañana ante los exabruptos de la de VOX en un momento en que esta le espetó a la candidata de Más Madrid que tenía cara de amargada. “Pruebe a ser educada, a ver qué es lo que pasa” dijo Gabilondo con ese tono de enfado que sólo los sabios saben dar. No hacía falta más, no tiene educación y no la conoce porque no es capaz de practicarla porque si la tuviera o hubiese tenido, no sería fascista… ni idiota, añado yo. Lo dicho razón o barbarie.

Ayer escribí que me daba miedo y no por mí que en un estado fascista me sabría condenado por ideología, por lo que escribo y por mi profesión, maestro. Me da miedo por los que me rodean, porque no piensen como ellos, porque tengan un color de piel diferente, porque les señalen físicamente, porque la fuerza bruta se imponga y los débiles lo sufran. Me da miedo por mis alumnos y alumnas, por sus familias, por lo que les espera como no nos tomemos en serio que esto ya no es un síntoma o una minoría, es una realidad que pone balas en las cartas, que te insulta, que te apabulla y que hasta te niega el nombre y que si hubieran estado en el 36…

Blanco y en botella: fascismo. Hoy de nuevo tiene sentido el viejo grito de Madrid “No pasarán”.

Goebbels en su jardín

Josep Goebbels, ministro de propaganda e ilustración pública del III Reich dejó dicho que “una mentira repetida mil veces se convierte en una realidad” y añadía “miente, miente, miente, que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá”.

Después de la derrota estas máximas quedaron ahí para espanto fariseo de la humanidad ya que a pesar de no ser una creación nazi sí la llevaron aun grado de perfección para sus intereses difícil de igualar. Máximas que hoy, lejos de escandalizar, son utilizadas sin tregua como la de “la propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”…Impasible el ademán.

Miremos, por ejemplo, el cartel de la derecha donde se puede leer que una persona con una enfermedad hereditaria le costaba al Estado 5, 50 marcos diarios mientras que, con la misma cantidad se podía alimentar a una familia sana (y aria, esto es un añadido mío) ¿Cómo se garantizaba que semejante perversión calara? y, cuidado, que justificara lo injustificable de manera natural y cotidiana. Simplemente, control total de la sociedad y de medios e incapacidad de contrastar la información, además del uso dirigido del lenguaje (recomiendo leer al Klemperer y su “El lenguaje en el Tercer Reich”)

Vox ha plantado en Madrid el cartel de la izquierda sobre la abuelita y los “menas”. El intento es el mismo y el uso del leguaje “protege Madrid” perverso. O lo que es lo mismo Goebbels podía haberlo diseñado tranquilamente ¿Cuál es la diferencia con los años 30? La posibilidad de contrastar la información y, permítanme que arrime el ascua a la sardina de historiador, porque tenemos experiencia documentada de aquel pasado. Sin embargo, un veneno no siempre es letal inmediatamente, sino que va haciendo su trabajo y puedo imaginar a unos cuantos que pensarán que “claro que sí” otros “¿de qué van?” y los que pasarán por delante sin darse cuenta o pensando que es una tontería sobre la que no vale la pena perder el tiempo.

Son otros tiempos pero el fenómeno es reconocible. El debate en televisión fue esclarecedor y, aunque parezca alarmista, una aviso al que no hay que menospreciar y ante el que hay que tener miedo, sí miedo. Pero no un miedo pasivo, si no un miedo activo que nos haga reaccionar. Por eso de los que vean el cartel los que más preocupan son los que callan y lo toman como anécdota como algo pasajero con consecuencias nulas para sus vidas. Recuerdo al historiador Erik Hobswamn explicando que camino de colegio con su hermana pequeña había visto en el kiosco los titulares de prensa de la victoria de Adolf Hitler en las elecciones. En ese momento nadie en Alemania, salvo los nazis podían predecir ni en la peor de sus pesadilla lo que suponía.

Volvamos al debate. En primer lugar escuchamos mentiras una tras otra por parte del bloque de la derecha encabezado por Díaz Ayuso y sus dos perros cancerberos que dieron los mismos datos falseados, algo que la prensa, no afín a ellos, puso de manifiesto con datos al día siguiente. Pero eso no es el tema. la cuestión es el hecho de mentir reiteradamente sin escrúpulos. Pero hubo más elementos inquietantes que nos retrotraen al pasado. En primer lugar que a un juez el cartel le parezca normal y lo deje donde está, cualquiera puede informarse sobre el papel de la judicatura en el ascenso del Reich. En segundo lugar que haya partidos como Ciudadanos, por mucho que clame el candidato, ahí están Andalucía y Murcia, o el mismo PP que asuman con tranquilidad el apoyo de VOX o que se mimeticen con él. Díaz Ayuso tiene más adeptos en la ultraderecha que la candidata de Abascal. Y lo hacen basándose en aquello que se decía en los años treinta del pasado siglo, “los tenemos controlados”, aquello de que alguien ha de agitar el árbol. Y el hecho más inquietante, las encuestas detectan votantes de izquierda que coinciden con el votante de ultraderecha en sus preferencias por la presidenta en funciones. “Al fin y al cabo son socialistas como nosotros” dijo un diputado del SPD días antes del incendio del Reichstag y la instauración de la dictadura hitleriana (“Historia de un alemán de Sebastian Haffner, otra recomendación) Obviamente no es socialista, pero ese “nacionalismo chulesco y castizo”… Y, por último un detalle que creo que pasó desapercibido en el debate, cuando Rocío Monasterio, parece ser que arquitecta, dijo a la candidata de Mas Madrid, doctora en medicina en el 12 de octubre, que le había tenido que explicar que era el covid. La manipulación total, el control de la sociedad, ellos dicen lo que es y lo que no es y saben de todo… Y si no saben, no pasa nada porque se trata del pensamiento único…

Lo que está pasando es muy grave porque la democracia, a pesar de lo que pueda parecer no es tan fuerte, su estabilidad pende siempre de un hilo. Vox ya no es un síntoma, es una realidad (escuchen lo sucedido en el debate de la SER) un agujero negro al que atrae a un derecha que ganó una guerra y no se forjó en la política, ni en el estudio, ni siquiera en el debate parlamentario. Cuarenta años de dominio absoluto dan para mucho. la tierra que piso es mía. Un veneno lento cuyas consecuencias se ven tiempo después y cuando se ve el resultado todo son gritos y lloros.

Me imagino a Goebbels en su jardín tomando café mientras sus alumnas aventajadas candidatas a presidir la comunidad de Madrid escuchan embelesadas: “Es buena la propaganda que conduce al éxito”, “Individualizar al adversario en un único enemigo” y, la mejor de todas. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan y carga sobre el enemigo los propios errores o defectos, respondiendo al ataque con el ataque”

Lo siento. Tengo miedo.

Cerdo satisfecho

John Stuart Mill uno de los pensadores más importantes de la historia representante del utilitarismo británico escribió que “prefería a Sócrates insatisfecho a un cerdo satisfecho” Esto tan radicalmente expuesto venía a ejemplificar que hay unos placeres que se satisfacen instantáneamente, los corporales, y otros que requieren de esfuerzo y largo plazo, fundamentalmente los intelectuales a los que el pensador londinense consideraba superiores, que nos diferencian de las otras especies y que nos pueden hacer alcanzar la felicidad colectiva e individual entendida como un estado de bienestar general. Mill, teórico del liberalismo y con acercamiento al socialismo en sus últimos años, como diría Indalecio Prieto, a fuerza de ser liberal, fundamentó su pensamiento político en torno a esta cuestión, la libertad, escribiendo un librito fundamental “On liberty” (Sobre la libertad, 1859) con la colaboración inestimable de su compañera Harriet Taylor, una pensadora y activista por los derechos de la mujer que tuvo mucho que ver en el escoramiento hacia la izquierda de su marido.

Viene esto a colación de la campaña electoral para la Comunidad de Madrid en la que resuenan ecos a lo Stuart Mill. La presidenta de la Comunidad y candidata del PP Isabel Díaz Ayuso nos ha salido filósofa y teórica de la Ciencia Política, pero al contrario. Recogiendo las tesis de Epicuro sobre el hedonismo (de la que parte el utilitarismo) plantea una alternativa al pensamiento de Mill ya que lo importante en Madrid es que cuando termina la jornada laboral te puedes tomar una cerveza. Podía haber dicho que en Madrid puedes visitar El Prado, ir al teatro, la Biblioteca Nacional, no sé, cualquier cosa, pero no, te puedes tomar una caña. Vaya por delante que no hay que estigmatizar a los bebedores de cañas ni mucho menos, sólo faltaría, es lo que hay detrás (o delante) de la afirmación, rematada con la expresión “vivir a la madrileña”. Y después ese lema “Libertad” que se supone podría definir políticamente pero que también puede sintetizarse en “no a todo lo que diga el gobierno de España” y no precisamente en una teorización más o menos brillante a la manera de “On liberty”

La política trata de la organización de las sociedades y sus gobiernos cuya labor consiste en gestionar los asuntos que conciernen a esas sociedades. En estos tiempos aciagos, la pandemia, la gestión sanitaria, el sistema de protección social sin olvidar, el empleo, la educación, la vivienda, políticas energéticas, etc,etc,etc…. Resumen de la candidata : una caña. De lo anterior, ni palabra ¿para qué? si basta salir de trabajar e ir al bar.

De un tiempo a esta parte los populismo se han abalanzado sobre la política. Desde los seguidores de Laclau por la izquierda, pasando por Trump, los del procés, la extrema derecha desatada (impagable el cartel de Vox, toda una declaración de principios) y ahora Isabel Díaz Ayuso a la cual las encuestas dan ganadora doblando resultados. Tan pagada de su ego está que no duda en llamar “telonero” al candidato socialista Ángel Gabilondo, ex presidente de la Junta de Rectores nada menos y doctor en Filosofía, subvencionados a los de las colas para recoger comida o a cualquiera que viene a Madrid en busca de esa libertad que cacarea. Y la cosa irá subiendo hasta que 2 de mayo fiesta de la Comunidad y fin de campaña lie una con Daoiz, Velarde, Manuela Malasaña, el alcalde de Móstoles y los siete niños de Écija.

Que alguien como Díaz Ayuso pueda ganar unas elecciones invita no sé si a la reflexión o a la desesperación. Que tras años de demanda de excelencia, de la necesidad de la formación continua en todos los ámbitos, de progreso continuo a nuestro alrededor, de que la educación es fundamental y ha de ser excelsa, que alguien con semejante responsabilidad pueda salir y decir que vivir es poder tomarse una caña… O es muy inteligente y entonces estamos ante la manipulación descarnada exenta de eso que tanta falta hace, la ética y, por supuesto de escrúpulos. O bien estamos ante la idiotez de la que hablaban los griegos y no sé que me preocupa o desespera más porque el idiota es el que se hace daño a los demás y así mismo y ni se entera. Porque está haciendo daño. No sé si llamar a beber así abiertamente es correcto, también podría haber dicho apostar o cosas así, aunque casos ha habido como Rajoy gritando “Viva el vino” o Aznar diciendo que lo de la DGT y el alcohol se lo pasaba por el arco del triunfo (todos del PP por si alguien no lo ha notado) ¿Qué decir de lo que representa que alguien con semejante cobertura como ella diga algo así mientras uno en la escuela explica a Mill y todos los pensadores y pensadoras que se pueden? Trabajando la intelectualidad, generando pensamiento, ciudadanos y ciudadanas que puedan ejercer con libertad, si con libertad, sus derechos, críticos cuando haga falta, solidarios. En fin todas esas tonterías que la presidenta reduce a tomarse una caña porque lo único importante es eso, para ella ejercer la libertad es satisfacer lo inmediato y por eso falto al respeto, me río de las colas del hambre, el contrato basura me parece estupendo, invierto menos que nadie en sanidad y educación y la hostelería abierta porque así no pago ayudas directas…

Seguiré explicando a mis alumnado las bondades de lo intelectual luchando contra semejantes molinos de viento, como escribió don Miguel y explicándoles que “más vale Sócrates insatisfecho que cerdo satisfecho” porque como decía Gramsci, pesimismo de la inteligencia y optimismo de la voluntad.

Los de Colón y la República

14 de abril de 2021. El presidente del gobierno Pedro Sánchez comparece en las Cortes y comienza recordando la efeméride de la proclamación noventa años atrás de la Segunda República española. Y no sólo eso, el provocador va y cita historiadores serios para glosar la naturaleza democrática de lo que aconteció tras aquel día y, horror, los derechos que se conquistaron.

Menos mal que los guardianes de las esencias históricas salieron al paso de semejante desatino y atentado. Comenzó la ronda de azotes el diputado Casado que dijo que el PP no celebra fechas que han dividido a los españoles. Es decir, algo que sucedió hace noventa años en medio del entusiasmo popular y convirtió a España en una democracia homologable a las europeas divide a los españoles. Teniendo en cuenta la premisa hemos de suponer es que eso de la división afectó a los que siempre habían tenido el poder y les fastidió perderlo hasta niveles que todos conocemos. Pero le compro el argumento al señor Casado, él no quiere dividir, por eso el alcalde de Madrid y portavoz de su partido, retira placas a represaliados en el cementerio de La Almudena, ordena quitar y destruir la placa de la casa de Largo Caballero mientras se mantienen las de algún falangista. Pero ellos no están por la división, no, están por borrarlo todo, bueno todo no, la “Victoria” ahí está.

Continuó el azote con Abascal en la tribuna que tiró de manual, franquista, por supuesto, bramando que la República fue un régimen criminal secuestrado por socialistas y comunistas que llevó a España a la Guerra Civil. Toma ya, claro, directo, sin despeinarse. Cuarenta años de manuales de historia franquista no podían caer en balde sin olvidar a los Pío Moa y adláteres que repiten insistentemente la tesis. Que capacidad de síntesis, que lección de historia en un segundo, basado en investigaciones serias, escuelas historiográficas de prestigio. Y es tan bueno en lo suyo que hasta utiliza el mismo lenguaje guerra civilista de los años treinta, tan metido está en el papel que parece llevar su correaje limpio y reluciente sobre la camisa azul nueva y planchada, que estampa. ¿Anacrónico? por favor, un patriota que nos ha hecho volver a los treinta y hacernos ver lo canallas y criminales que fueron los rojos que cinco años antes estaban preparando la carnicería. Y lo hicieron tan sutilmente que consiguieron que se sublevaran los buenos españoles en una acción que tenía por objetivo que noventa años después las mismas fuerzas se hicieran con el control del país. Menos mal que los de la cosa eterna siguen ahí vigilantes.

Y falta la tercera, Inés Arrimadas que subió de poli bueno y que repitió lo único que parece alguien le enseñó en la escuela, que la Guerra Civil sucede en el libro al tema de la Segunda República, por lo tanto causa efecto. Suicidio colectivo, dijo y que eso de la historia no le interesa a nadie porque la gente está por tras cosas. Le doy la razón la pena es que en este estar por encima del bien y del mal iguala a los unos y los otros. Esta es de las de “todos tuvieron la culpa”, “todos hicieron barbaridades”. En resumen, República igual a Guerra Civil. Cualquiera le explica que pasaron cinco años antes de aquello y hasta se hizo política, pero creo que sería inútil.

Como era de esperar la sola mención del hecho excita los ánimos de nuestra derecha. Es normal, la derecha que estaba dentro del orden republicano, que la había, desapareció con ella. La que quedó procede de la Victoria de abril del 39, son hijos de ella y están orgullosos, eso es lo que hay. Menospreciar y calumniar con saña aquellos cinco años son parte de su ADN, justificación impagable de lo que hicieron sus mayores.

Noventa años de una efeméride que la historia, la que hacen los que saben, ha explicado en todos sus detalles, investigaciones serias con la ética que obliga a no inventar ni a narrar sólo lo que a uno le puede interesar. Lo triste y, a veces, desesperante, es ver cosas como las de ayer. Dedicado a la enseñanza de la historia ver como se prostituye en minutos desde una tribuna que pueden escuchar millones de personas, como se utiliza el pasado para justificar las idioteces actuales, escuchar como se desprecia a miles y miles de personas que vivieron aquello, que empeñaron sus vidas como hacemos nosotros en el presente. …Da verdadero asco. Como echo de menos al gran José Antonio Labordeta, que ganas de subir a la tribuna y mandarlos a la mierda

¿Por qué soy socialista?

Un amable lector en mi última entrada de este blog sobre JxC y ERC (https://wordpress.com/post/nitantitoasi.com/5019) comentaba que los socialistas no son socialistas y creo que merece una reflexión porque es algo que llevo escuchando hace mucho tiempo. Hay una primera cuestión que siempre me ha llamado la atención y es que todo el mundo parece saber lo que es ser socialista porque la inmediata es acusarte de no serlo. Incluso los más acérrimos antisocialistas acusan a los socialistas de no serlo en lo que parece ser un reconocimiento implícito de las bondades de la condición hoy, parece ser, desaparecida.

Voy a tratar de explicar el asunto como yo lo entiendo y que seguro hará exclamar a alguno que los socialistas no son socialistas, pero, parafraseando a Marx, no corregir el error es una inmoralidad intelectual.

Para que a uno le acusen de no ser socialista lo primero es llamarse así. En el universo de los partidos actuales, pongamos el caso de España, sólo hay dos partidos con apellido ideológico sin ambigüedades ni dobleces, el PSOE y el PSC, el resto tiene nombres peculiares, incluso metafóricos o se autodenominan algo que no son (nadie lleva la C de conservador o comunista, ni la L de liberal ni la F de fascista) Con apellidos claros y a los únicos que se les puede decir es que no sois lo que decís, porque lo decimos, es a los socialistas.

Pero ¿por qué no somos lo que decimos según algunos?… ¿O sí lo somos? Vamos allá.

Una breve incursión en los otros, el conservadurismo es reconocible, una persona de esta índole del siglo XIX no varía mucho en presencia y modos de una en la actualidad. Los que se proclaman liberales, tampoco, el nacionalismo ahí está, reivindicando su pasado y sus metafísicas raíces.

El socialismo. Si reivindicas el pasado del movimiento, eres rancio. Si dices que los tiempos han cambiado, revisionista y traidor. Si hablas de clases trabajadoras te preguntan qué coche tienes y dónde vives, ¿a cuantos no les han llamado “sociolistos”? Si invertimos los términos resulta que el capitalismo no es antiguo y mucho menos rancio, si modifican algo, emprendedores y, por supuesto ya se supone que tu poder adquisitivo te permite sin traba consumir a alto nivel.

Los “negacionistas” basan su tesis en que no hay contacto entre teoría y praxis. Según ellos, con las consecuencias pertinentes, deberíamos estar nombrando a Marx continuamente y ejercitando la lucha de clases. Para los que no conocen el tema marxista, se limitan a la lógica si hablas de obreros has de serlo. Si eres socialista has de vivir como tal que en una caricatura de derechas es alguien con poco poder adquisitivo, poca formación y educación y, por lo tanto de ideología más visceral que intelectual. No como la derecha, gente sensata, de buenas costumbres. Y no sólo la derecha dice estas cosas sino que hay quien asume el rol y, por el lado comunista o populista de izquierdas, nos acusan de traidores por no hablar de la CUP que amenaza con algaradas en la calle, otra cosa a la que hemos renunciado y, por lo tanto, diluido las esencias. Incluso alguno dice que si fuéramos de verdad estarían con nosotros.

Sin embargo, me reivindico socialista, sin obviar, por supuesto, las discrepancias con determinadas acciones e, incluso políticas. Y precisamente por eso de lo que se nos acusa, la aparente discrepancia entre teoría y praxis. Porque, sin generalizar, creo que no es así

¿Podemos seguir pensando y teorizando cómo Marx o Engels 150 años después? ¿Hacer los discursos que hacía Pablo Iglesias, el fundador del PSOE (por si acaso) o Largo Caballero? ¿Tener las discusiones de Kautsky o Bernstein? ¿Mirar a las socialdemocracias europeas de los años 50 o 60? Reivindicación del pasado de forma total y absoluta porque eso es lo que permite entender la esencia del socialismo, la Historia es la Historia y en el caso socialista, fundamental para su entendimiento, el materialismo histórico cómo método a revisar continuamente ¿Suena rancio? Denme otro mejor, y repito que hay que enriquecerlo continuamente, para explicar el desarrollo de las sociedades. Libertad, igualdad y fraternidad (esta última añadida en 1830 y hoy más comprensible con el término solidaridad) el mejor lema de la historia, como objetivos. Necesidad de transformación para conseguirlos y cada nuevo avance nos genera un nuevo escenario que hay que analizar porque hay logros y contradicciones y nos habilita para continuar avanzando y de ahí lo de la 1 Internacional y el asociacionismo obrero, la 2 Internacional y la socialdemocracia, el estado bienestar y sus variantes hasta hoy. El escenario se transforma y el socialismo analiza la realidad, porque es su forma de hacer y avanza, por lo tanto, su acción también se transforma sin variar un ápice sus objetivos iniciales. Ya no hay fábricas de 100000 trabajadores, hemos pasado por cuatro, o cinco o seis, revoluciones industriales y tecnológicas. Gracias a la transformación las clases trabajadoras aprendieron a leer y a competir en pie de igualdad en la formación hasta alcanzar la Universidad, terreno vedado durante siglos. La igualdad en la salud y en la educación, el bienestar y la felicidad, en el sentido ilustrado de la palabra y el que considero mayor logro de su historia, la paz. Dos Guerras Mundiales auspiciadas por los experimentos de la derecha para mantener su estatus dieron paso a la socialdemocracia occidental y su mayor aportación, evitar que Europa (al menos en parte, Yugoslavia siempre estará ahí) se volviera a enfrentar hasta hoy aunada en un gran proyecto europeo. Una relectura, sí relectura, del internacionalismo y a la que le queda por recorrer mucho camino.

Teoría y praxis. La derecha no la necesita ahí están con su idea de que la tierra que pisan es suya y que las cosas han de ser como siempre. El liberalismo que olvidó, por interés, las otras dos palabras del lema (individualismo versus sociedad) y el comunismo y demás movimientos satélites que aún cree que la mejor manera de hacer es tomar el cielo por asalto y el asamblearismo (impagable y necesario ver “La vida de Brian”) Sin olvidar ese bucle melancólico que esconde lo más rancio e interesado de la política que es el nacionalismo reduciendo la colectividad a un solo ente.

Por lo tanto qué fácil es decir “no sois socialistas” porque seguimos reivindicándonos como tales. En cambio ¿qué sustancia tiene decirle alguien no eres pepero, de vox, cupaire, podemita? ¿A qué no suena igual? Es la carga de la palabra y socialismo es muy poderosa y muy identificativa peleando por sus objetivos desde hace siglo y medio y transformando su acción a la realidad. Marx, Tristán, Engels, Bernstein, Iglesias, Campalans, Besteiro, Palme, Brandt. Todos y todas nos dejan un legado, leer el mundo, interpretarlo y transformarlo y nosotros debemos continuar porque el mal nunca descansa.

Por eso soy socialista y no dejaré que nadie me diga que no lo soy….

Amos y masoveros o la carlistada

sesión de investidura El Pais

“No es fácil aceptar que los masoveros te tomen la delantera cuando siempre has sido señor” repiten estos días los de Esquerra para explicar la mala digestión que JxC está teniendo de las elecciones y sus maniobras tendentes a, por lo menos, retrasar que el segundo clasificado de las elecciones catalanas llegue a presidir la Generalitat. Una explicación simplista con aire de lucha de clases (Aragonés citó a Marx!!! aunque no sé si lo sabe) que requiere de matización pues las reducciones al mínimo y más en esta Cataluña de los últimos diez años en la que todo ha sido llevado al absurdo y que hemos escuchado de nuevo en los interminables discursos de la fallida primera sesión de investidura en lo que anuncia ser un bucle melancólico o día de la marmota sin fecha de caducidad.

La Historia, “magistra vitae” decía Cicerón, nos da noticia de algunas cuestiones que considero de interés y dan una interpretación distinta a lo que sucede estos días en el Parlament. Un repaso a la historia de los movimientos políticos en Cataluña nos puede dar la clave de este enfrentamiento entre independentistas y estos contra el resto del mundo y para eso empezaré con la frase que abría el artículo. Aunque creo que merece una previa. Desde la renovación historiográfica del siglo XX muchos temas orillados hasta entonces entraron en la agenda de los historiadores y entre ellos la historia de las mentalidades analizada con métodos y modelos multidisciplinares para investigar lo que las personas y sociedades del pasado pensaron y manifestaron en su tiempo y circunstancias. Y un aspecto fundamental, no es el “qué” sino el “cómo”, o lo que es lo mismo, no digas a nadie que piensa cómo “carlista” que lo negará rotundamente como cosa del pasado, incluso por sus connotaciones y, por supuesto, no entres con asuntos como aquello de la hegemonía de Gramsci o compañía. Igual se entiende con algo más metafórico, “hijos de Atenas, Roma y Jerusalén” en una primera aproximación para describir occidente y a la que, por supuesto, hay que añadir los elementos locales que se crean necesarios.

Y vamos ya con la frase. En lo de los “señores” estamos de acuerdo. Si de algo es heredera JxC es de CDC y esta, además de polo de atracción de cargos municipales del franquismo que hicieron una traslación rápida del nacionalismo ultramontano español al catalán, lo es del conservadurismo catalán anclado en el catolicismo carlista, tradicionalista, rural, clasista y dogmático además de culturalmente folclórico. De un paternalismo social intransigente cuyo única idea de progreso consistía en la ganancia de la familia a través de los nuevos medios productivos que no debían transformar para nada el modelo social imperante. Tan afín y caciquil al resto de la España conservadora que los partidos del turno (conservadores y liberales) estaban muy cómodos sin tener que poner los pies en Cataluña y, por supuesto, el conservadurismo catalán muy cómodo, salvo algún gesto exagerado, con los compañeros de viaje ubicados en el gobierno de Madrid, amigo también, a veces, de gestos para la galería. Es evidente que esa mentalidad existe en JxC, conservadurismo ultranacionalista basado en entidades metafísicas, aquel Dios, Patria y Rey, este último hoy transmutado en República (recomiendo vivamente la lectura de “Los reyes taumaturgos” de Marc Bloch en el que se narra como existía la creencia de que si te tocaba el monarca desaparecían determinas enfermedades, háganse las comparaciones con algunas cosas dichas sobre las bondades del futuro republicano incluido que habría menos muertos en pandemias) Guiado por caudillos rurales y cristianos de reminiscencias supremacistas y xenófobas (Puigdemont, Comín, Torra) y entes de resistencia ultramontano (Consell per la República) ya que lo de las estructuras de estado quedaba muy lejos de su capacidad organizativa. Era más fácil montar partidas carlistas de trabuco y cuchillo de monte, por su raigambre y apoyo rural, que una estructura superior como es un ejército normalizado. De verbo sencillo y repetitivo de esencias religiosas que transmiten dogmatismo, bondad y el camino de providencia que conduce al paraíso en la tierra y en el cielo y enfrentados a la maldad del otro puesta de manifiesto por la verdad revelada al estar del lado correcto de la historia (Borrás, Canadell,…)

Pero donde la frase no me parece que cuadre es que los de ERC se consideren masovers (masoveros), campesinos al servicio del amo. Ya he comentado en otras ocasiones que lo de que se autodenomine Esquerra (Izquierda) tiene algo de engañoso puesto que no tiene ninguna raigambre socialista, internacionalista, sindical, obrera, campesina o algo que se le parezca y sí es reconocible su lenguaje nacionalista, coincidente con el de los anteriores, y con el llamamiento a entelequias (amnistía y autodeterminación) No quisiera equivocarme pero no recuerdo ningún dirigente de ERC salido de las colonias industriales, nidos de explotación aislados en el interior, vapores barceloneses (así llamadas las fábricas alimentadas con carbón) o el campo… Es decir la burguesía progre más urbana que rural pero tan cercana al agujero negro del tradicionalismo que no consiguieron, ni consiguen sustraerse a su tremenda atracción (Junqueras, Rovira, Aragonés,…) Es la melancolía de un Valentí Almirall de voluntad izquierdista y republicana federalista en la línea de Pi i Margall y, al mismo tiempo, preso de sus contradicciones nacionalistas, teniendo en cuenta que en Esquerra no se encuentra ninguna de las dos primeras. ERC se encuentra en la contradicción de tratar de combinar su ADN burgués y nacionalista y, por lo tanto clasista, con unas supuestas medidas de izquierdas siempre presas de tener que justificar su excepcionalidad catalana, señal de identidad del lado conservador. No en vano tanto el socialismo como el anarquismo eran señaladas como ajenos al espíritu e idiosincrasia catalana por haber sido importados de fuera. En el fondo de mentalidad tan carlistas como los amos porque si no no sería lo que es, podría ser otra cosa pero la mentalidad es la mentalidad. Sólo algunos personajes en la historia de ERC, como Tarradellas, se dieron cuenta del desafuero y abogaron por renunciar a aquello que les acercaba a la derecha catalana hoy en día silenciados por el esencialismo con el que quieren competir con JxC, sin olvidar su aproximación nada natural a la CUP. De nuevo ecos del pasado cuando el gobierno de la Generalitat se vio en 1936 a meced de la CNT, institución y antiinstitución en el mismo saco, ahora sistema y antisistema. Tomo prestado un comentario de un compañero siempre acertado y mordaz, gracias Albert, que describe la esencia cupaire, dice que desde que han abierto la Cerdanya ya no hay manifestaciones violentas los fines de semana. El componente trabucaire dispuesto a subir al monte, con chalet o casa pairal, aunque sea de boquilla y, por supuesto tan de mentalidad carlista como los otros, todo muy popular, ¿o es que el carlismo no tiene esa raíz? Pero en la línea de o todo o nada, cómo yo o contra mí. Y, por supuesto, no mezclemos lo personal que uno tiene derecho a tener en propiedad muchas cosas que hacen de esta tierra lo que es.

Y para terminar y siguiendo con la Historia. Esta legislatura comienza lastrada por una investidura donde hay un enfrentamiento entre las diferentes facciones carlistas. También sucedía en la primera de nuestras contiendas civiles allá por 1840 después de siete años de conflicto armado por Dios, por la patria y el Rey. Todo terminó en Vergara, eso sí, Maroto, el general carlista que se abrazó al liberal Espartero, tuvo que quitar de en medio a los que se negaban a aceptar el armisticio. Hoy, afortunadamente, las cosas se hacen de otra manera pero quizás haría bien ERC en hurgar en su mentalidad y analizar bien esa E de la cual presume y, muchas veces, carece, y a su paso por el gobierno los últimos años me remito.

Socialismo/Comunismo o libertad (II)

Cómo era de esperar la cosa arrecia y amenaza gran tormenta. Al grito de “Socialismo o Libertad” Isabel Díaz Ayuso se dispuso a ponerse al frente de las huestes de la derecha como Juana de Arco reencarnada, alguien habrá pensado en la Loca, pero no. El doctor Ángel Gabilondo iba a ser estigmatizado con toda la batería de exabruptos que la mente de ese probado creador de injurias y barbaridades que es el asesor de la presidenta, Miguel Ángel Rodríguez, pudiera parir, y es mucho. Un hombre no olvidemos de probada fidelidad aznarista. Un Aznar, por otra parte, que ha comenzado a asomar viendo que su sucesor en la presidencia del PP no rinde como de él esperaba. El joven José María que aborrecía de la Constitución que decía que Suárez y Fraga, nada menos, habían traicionado los principios fundamentales del Movimiento, reverdece en el maduro líder que sueña con la gran derecha. Un único partido en el que todas las personas de bien y orden se sientan cómodas vigilando los devaneos de una sociedad que camina por el siglo XXI pero que nunca debió avanzar más allá de 1975. Una clara contradicción, por supuesto con el lema de combate, perdón de campaña, en el que se clama por la libertad, precisamente aquella cercenada continuamente por la ideología de la derecha. Pero claro, ya sabemos que maneja un diccionario muy peculiar donde sus definiciones son dogmas inspirados por una verdad de origen religioso.

Sin embargo, algo ha cambiado, haciendo que los cañones de mayo apunten en otra dirección, el anuncio de la candidatura de Pablo Manuel Iglesias de dejar la vicepresidencia para postularse a la presidencia de la Comunidad de Madrid haciéndolo como buen “trosco” sembrando, de entrada, la cizaña. Proclama quien le va a sustituir señalando con su dedo infalible y le echa una OPA hostil a Más Madrid. De nada le ha servido que si Ayuso y Martinez Almeida son presidenta y alcalde de Madrid es por la división que, sin ningún rubor, practicó dividiendo a la izquierda. Nada raro por otra parte, hay en ese lado auténticos artistas de la destrucción que clamaron porque Salvador Illa siguió de ministro tras ser proclamado candidato y ahora ven perfecto que su líder siga siendo vicepresidente. Isabel Díaz tiene un nuevo enemigo y más apetecible y del cual puede sacar buen rédito. El guerracivilismo está servido, las barbaridades que se van a llamar no tendrán límite y los titulares las acrecentarán y no habrá réplica sin contrarréplica en una espiral sin fin donde el terreno quedará baldío y no habrá prisioneros.

Polarizar unas elecciones es moneda corriente y de hecho son su naturaleza, proyectos diferenciados a elección de la ciudadanía. Pero hoy eso ya no es así, aunque debería ya que diferentes cuestiones sustituyen a lo fundamental azuzadas por partidos y medios. Ada Colau llegó a la alcaldía de Barcelona al presentar un enfrentamiento directo y, absolutamente postizo, con Trias azuzado desde los medios y eliminando al resto de la ecuación. El “procés” convirtió cualquier elección en Cataluña en un referéndum haciendo todo tipo de lecturas excepto la de verdad, políticas conservadoras frente a progresistas. Cualquier argumento ajeno a la gestión, es decir, al bienestar de la ciudadanía, es utilizado con fruición, lo otro exige formación, trabajo y responsabilidad. Díaz Ayuso se frota las manos, y cambia el lema “Comunismo o Libertad”, un eslogan cargado de polvo y naftalina, pero también de odio y olvido de todo lo acontecido en España pero ¿qué más da? El viejo Aznar rejuvenecido desde las FAES (Santiago Carrillo decía que era la abreviatura de Falange Española) y con la esperanza, no podrá ser de otra manera, de ver a la ultraderecha dirigiendo la educación, cultura o vete tú a saber qué. El tsunami supera aquel rompeolas de las Españas que cantó Machado. ¿Y Pablo Manuel? Va a poder hacer lo que mejor se le da, cuanto peor, mejor, lo que no se sabe es para quién. Eso sí, tendrá ocurrencias sin parar y dirá esas cosas con tanta naftalina como las de la presidenta, tomar el cielo por asalto y otras. Lo que pasa es que a diferencia de la derecha su argumento es “de derrota en derrota” lo que pasa es que como buen destructor no quiere ni desea la victoria final, ese lugar de resonancias bíblicas al que de manera inexorable nos ha de conducir la historia.

¿Y el socialismo? Ángel Gabilondo, un profesor, cómo él mismo se presenta. Tratará de encontrar su espacio entre los populismos de corte “trumpista” contraponiendo lo que debe ser la política frente a lo que no debe ser. Y no sólo serán los otros candidatos serán los medios incluidos algunos de izquierdas que disfrutan más de titulares sangrantes y que gustan de líderes de colmillo afilado y mensaje vacío. Le han llamado de todo pero yo, si es que sirve de algo, confío en él y por eso he puesto una foto de la que estoy muy orgulloso, hecha tras una conversación sobre educación que tuvimos tras acercarme a él para expresarle mi agradecimiento por su saber. Animo a todos esos que dicen de él que no tiene perfil, que es soso, que no se entera y demás zarandajas mientras unos jalean el gesto castizo de quien reparte bocadillos de calamares y otros justifican que Pablo Manuel pida sin ambages encabezar la lista de los que han estado dando el callo en Madrid estos años, llega el líder que todos esperaban cual Lenin poniendo el pie en la estación Finladia de San Petersburgo. Pues bien, les animo, repito, a poner en youtube “Conferencia de Ángel Gabilondo” y no hay que mirar cuando habla de política, escúchenle hablar de Descartes, de Kant, de Cervantes, de Platón, sin tonterías, con humor, sí con humor, cuando es necesario. No puedo imaginar a los demás hablar con tanto sosiego, conocimiento, de los que han marcado la historia del pensamiento. Y escúchenle hablar de educación, de las necesidades culturales de las personas. Alguien puede decir que se dedique a los suyo pero ese mismo no lo dirá de Díaz Ayuso, periodista que mantenía el perfil de twitter de Pecas, el perro de su jefa Aguirre o el original Pablo que se subía a la mesa para ver el mundo de otra manera, lástima que mucho hemos visto “El club de los poetas muertos” y que a diferencia del inolvidable señor Keating (Robin Williams) se olvidó de que hay más ángulos de visión que el suyo.

La política no da muchas alegrías y cuando ves que se cae por un barranco desespera, cuando ves que la razón y la sensatez son oscurecidas por la ocurrencia y el insulto, por la hipérbole desmedida, por no enmendar el error, porque nunca se cometen. Los salvadores nunca han llevado a ningún sitio, la razón y el diálogo sí. Cuando la inteligencia se pone al servicio de lo visceral, de la barbaridad vacía de contenido, la ética y la política, saltan por la ventana.

Antes he mencionado a Machado y el rompeolas así que terminaré con el poema sabiendo a quién, sin lugar a dudas, votaría don Antonio

Madrid, Madrid; qué bien tu nombre suena,
rompeolas de todas las Españas!
La tierra se desgarra, el cielo truena,
tú sonríes con plomo en las entrañas.