Morir por la patria

Joan Canadell diputado de JxC, ex presidente de la cámara de comercio de Barcelona y seguidor acérrimo y furibundo de Carles Puigdemont. Hoy ha hecho unas declaraciones en las que afirma que “en Irlanda hubo muertos, ahora es uno de los países más ricos de la UE” y que hay que mantener el “combate democrático” contra el Estado y si es necesario “con más gente en la cárcel”

Estas declaraciones han sido hechas en TV3 ante el silencio del periodista que se ve nada tenía que decir ante los comentarios del señor Canadell que, como poco, encierran elementos claramente violentos. Hace tiempo que en Cataluña se ha instalado la idea de que se puede decir todo sin rubor ninguno. La antología de disparates en forma de declaraciones grandilocuentes en las que la anormalidad toma carta de normalidad y que, en otras circunstancias, arrinconaría a los perpetradores por no aportar nada y encima hacer daño, incluso a ellos mismos (la definición de estupidez) es inmensa.

Comentemos la primera frase “en Irlanda hubo muertos, ahora es uno de los países más ricos de la UE”. Es de suponer que se refiere al momento de la independencia de Irlanda en 1922, tras casi tres años de guerra civil. No voy a entrar en la ignorancia histórica del diputado. La historia comparada es un método para encontrar similitudes y diferencias y no para escoger lo que uno quiere y retorcerlo. Supongo que, incluso para el señor Canadell, el hecho de que haya víctimas es negativo, por lo tanto, que en Irlanda hubiera muertos no es bueno para nadie y menos para los irlandeses caídos. Pero la siguiente parte es positiva “ahora es uno de los países más ricos de la UE”. Eso es bueno. Canadell las junta, ergo, la riqueza de Irlanda es porque hubo muertos. Sigamos. Esos muertos son patriotas que se sacrificaron por la futura riqueza de Irlanda que es el objetivo, parece ser. Teniendo en cuenta que el señor Canadell no es irlandés, nos está diciendo que en algún momento considera que, como mal menor, se diga “en Cataluña hubo muertos, ahora es uno de los países más ricos de la UE”. Este discurso de los muertos, la sangre, la necesidad de violencia para conseguir la independencia abandonando la vía pacífica y llamando a la confrontación, hace tiempo que asoma la patita en Cataluña. Canadell lo ha vuelto a verbalizar, el periodista a darle la anormal normalidad con la que TV3 cubre todo lo relacionado con el tema, y su partido, el que tenía que pararle los pies, calla por las razones que sean.

Pero no terminó ahí la cosa en un ejercicio de funambulismo. Después de decir que muertos sobre las mesas son el pago necesario si se consigue el objetivo habla de continuar el combate democrático contra el Estado. Un oxímoron, ya que un combate nunca es democrático y la democracia no se mide en enfrentamientos bélicos y, además, excluye los muertos. El caso es que lo remata diciendo que si es necesario vaya más gente a la cárcel. Ahora resulta que el llamado “talego” es un lugar de purificación y transmutación. Venga gente a la cárcel para ganar el “combate democrático” Y todo para hacerse un lugar en la futura “Libertad guiando al pueblo… catalán, por supuesto”. Sobre los humos cubriendo la Sagrada Familia, que sustituiría a Notre Dame, el niño pistolero podría ser Aragonés, el burgués de la chistera podría ser el propio Canadell aunque bofetadas habrá por ponerle cara. Para la libertad no sé si Artadi o Rovira, aunque Pilar Rahola daría puntapiés para hacerse con el papel. El problema vendría con el propio pueblo y sobre todo, con los muertos, no tengo claro quien se presentaría voluntario. Algún malpensado podrá decir que Canadell podría ser uno ya que si pide muertos y encarcelados él debería ser el primero en sacrificarse por la patria, y que conste que no le deseo ningún mal. Y es que hablar en esos términos de otros si no se está dispuesto a ejemplificar está feo y pueden decir que eres un cínico. Claro que igual es un seguidor del general Patton que dijo (evitaré el malsonante lenguaje del militar) que nadie ganó jamás una guerra muriendo por su patria, la ganó haciendo que otros murieran por ella.

Pero volvamos a lo de la “normalidad”. Si imperase, a este hombre no se le hubiese ocurrido decir eso, si hubiera sucedido, el periodista debería haber actuado rápidamente y, por último, su partido, desautorizarle e incluso si ni siquiera se le ocurriese aquello tan manido de “declaraciones fuera de contexto”, expulsarlo. Pero visto lo visto sólo queda pensar que una mayoría sensata hace oídos sordos a semejantes barbaridades que un insensato, un periodista propagandista y un partido que ha decidido que el fin justifica los medios, han convertido en la normalidad en una Cataluña que cada vez más va hundiéndose socialmente pero ¿qué es eso ante el sacrificio que convertirá Cataluña en uno de los países más ricos de la UE?

Cajón de sastre

La semana ha venido cargadita y de nuevo ha servido para ver el grado, nivel, estado, como quieran llamarlo, de algunos que pululan por el universo político entre los Pirineos y Canarias.

Como son muchas las cosas escuchadas y leídas trataré de no liarlo y escribir ordenadamente.

Comencemos pues.

Ya tenemos president de la Generalitat. Pere Aragonés ha sido investido con los votos de JxC y CUP. En su discurso lo primero que dice es que su objetivo es la independencia. No cabe duda de que es perseverante, al menos de palabra, porque supongo que sabe que la entelequia sigue siendo eso. De todas maneras la contradicción diciendo que va a gobernar para todos, por otra parte lugar común de todos los electos, y clamar por la independencia no deja de ser clara y diáfana ¿Cómo resolverlo? Pues como dice su jefe preso, siendo buenas personas que para eso él lo es y todos tienen que apreciarle .Giro curioso el de Esquerra que pretende atraer hacia algo imposible con una buena acción de gobierno dicen. Una infantil deducción que en siguientes encuentros electorales les abrirá los ojos a ver si de una vez abandonan la minoría de edad y se dan cuenta que en política dos más dos no son cuatro.

Seguimos con el asunto del buen gobierno ¿Alguien piensa que con siete consellers de JxC va a ser posible? La primera la dio Elsa Artadi que enamorada de Barcelona y su puesto de regidora renuncia a Consellera de economía y hacienda, vicepresidenta del govern y a distribuir los fondos europeos. Ahora Aragonés se lo propone a Josep Rus otro amigo de Puigdemont que le dice que no, el segundo plato también fracasa, vamos a por los postres. Blanco y en botella, Waterloo. El tiempo dará o quitará razones.

Y falta la guinda del pastel cuando el azote de España en las Cortes, el de pensamiento inmaculado, preclaro político, el diputado de ERC Gabriel Rufián nos dice que JxC “no es tan de derechas”. A continuación se filtra que Jaume Giró, ex director general de la Fundación La Caixa después de pasar por Gas Natural y Repsol, todas de izquierdas, va a ser conseller de economía. Por cierto es de Ciencias de la Información por Navarra y escuela de negocios de ESADE. Nada que objetar, los dos anteriores que ocuparon el cargo han sido uno de historia y un licenciado en derecho. Pero volvamos a Rufián y recurriré al pasado por si le sirve el aviso, aunque me parece que estaba usente en las clases de ciencias sociales. Cuenta Sebastián Haffner en “Historia de un alemán” que toda esperanza de parar al nazismo se terminó el día en que un diputado socialdemócrata se levantó en el parlamento de Berlín y dijo que al fin y al cabo los nazis llevaban el término socialista en sus siglas como ellos. No estoy haciendo, por supuesto una comparación entre los nazis y JxC, pero sí de la situación en que uno por lo que sea bautiza a otro con algo que no es y le invita a pasar. De fuera vendrán que de tu casa te echarán, dice el refrán.

Cambiemos de escenario, Ceuta. Ese lugar junto con Melilla que dice Puigdemont, en un ejercicio de ignorancia supina, pero como de todo tiene que hablar para recordar que existe, hay que devolver a Marruecos. Supongo que lo siguiente es verle con chilaba y gritando “Gibraltar español”, más que nada por coherencia. Pero dejemos al de Waterloo y vamos con el agravio sufrido por Marruecos. Se está tratando en un hospital de Logroño al líder del Polisario. Tremendo crimen contra la humanidad que implica un respuesta contundente ¿Una acción diplomática? ¿una protesta formal? ¿una llamada entre gobiernos? incluso ¿una conversación entre reyes? No, echar al mar a niños y jóvenes para que entren en tropel en Ceuta mientras la policía marroquí les facilita las cosas. Una democracia seria, vamos. La respuesta fue rápida y proporcionada. Pero Pablo Casado, líder de la oposición y del PP no podía perder la oportunidad y se lanzó a aprovecharla cuando se trata de una cuestión no sólo de estado sino de Comunidad Europea. Él a lo suyo, acusando al gobierno de todos los males incluso que todo viene por no haber ido Sánchez en visita a Rabat en primer lugar, igual a rendir pleitesía. Pero algo salió mal, aunque él piense que es un gran estadista “conozco perfectamente Marruecos y USA y sé lo que hay qué hacer”. Resulta que el ínclito se reunió semanas antes con líderes marroquíes, incluido alguno que reclama Ceuta, Melilla y, atentos, Andalucía. A continuación sale su secretario de organización y califica a su jefe de adelantado porque vio venir la crisis para terminar diciendo que con ellos eso no hubiera pasado. Conclusión, resulta que el defensor de los intereses de España, dice él, si sabía algo, no lo dijo. Pues que bien. A ver si es que ha leído las memorias de Montoro cuando dijo que se hundiera España que ellos la levantarían. Cómo alguien le dijo que era cosa de callarse, porque los temas de estado no hay que tocarlos y cerrar filas, y menos una cosa donde el culpable está tan claro y la UE había reaccionado rápidamente. Pero como no se puede callar buscó a su enemigo acérrimo, lástima que ya no esté en el gobierno, y aún así no se cortó y dijo que el culpable era un tweet de Pablo Iglesias del mes de noviembre pidiendo un referéndum para el Sahara, nada más y nada menos que lo que pide la ONU y rechaza Marruecos. Conclusión, Pablo Casado se ha puesto del lado del monarca alauita alineándose con Trump, nada raro teniendo en cuenta la querencia en irse a por VOX, así que yo de ceutíes y melillenses empezaría a escamarme.

Y, por último, algo escuchado esta semana que me llamó la atención y que pone la guinda a la semana del “celtiberia show”. Ayuntamientos catalanes encargan un estudio, supongo que carísimo, para saber porqué se han contratado menos orquestas para las fiestas de verano. Es decir, los mismos que las contratan no saben por qué no lo hacen. Pero el asunto no queda ahí ya que hay respuesta de los expertos en dilucidar por qué un ayuntamiento no ha contratado una orquesta para sus festejos. El firmante del estudio afirma que, cómo se ha gastado dinero en los asuntos relacionados con la pandemia hay menos para fiestas…. Ahora entiendo por qué sólo compro cuatro yogures sin lactosa, porque compro además una barra de pan. Si no comprara la barra de pan compraría más yogures pero el gran hallazgo es que si no comprara yogures compraría más barras de pan…. Impresionante ¿no? Menos mal que gracias al estudio de los ayuntamientos me he ahorrado contratar a un experto.

Kant preguntado si la humanidad progresaría respondió “depende de lo que hagamos” y hay semanas que la verdad…

¿Quo vadis Cataluña?

Pere Aragonés parece ser que va a ser investido President de la Generalitat tras alcanzar un acuerdo “in extremis” con Junts, los de Puigdemont. Es un sistema parlamentario, nada que decir al hecho de que el segundo y el tercero apoyados por el quinto formen gobierno, los números les dan. Por que esto es importante, ningún partido independentista ha ganado jamás unas elecciones en Cataluña. CiU no lo era y cuando lo ha sido se acabó el dominio. Aragonés en esto ha sido impoluto, en la noche electoral ni mencionó que había quedado segundo y ya anunciaba su advenimiento como Honorable. El cinturón sanitario ¿a la extrema derecha? No ¡A la socialdemocracia! se estrechaba.

Pero lo que no pueden evitar y que se hable de ello es el ridículo espantoso que han exhibido sin pudor tratándole de dar un aire de distinción, de “savoir fer”, de grandeza patriótica, acompañada de sibilina política vaticana intentando mostrarse artistas de algo en lo que han demostrado ser más bien el remedo de aquellos personajes de mi infancia, Pepe Goteras y Otilio, chapuzas a domicilio, surgidos de la imaginación del gran Francisco Ibáñez. Si el maestro Berlanga viviera que gran “Calçotada nacional” rodaría.

El futuro president, humillado día sí y día también, recordándole continuamente a quién se debe y quién manda en Cataluña. Un diputado y un puñado más de votos no son motivo suficiente para que los dueños de la masía la abandonen, la tierra que pisan es suya y si alguien no se acuerda ahí están reclamando las calles para siempre. Triste papel el de Aragonés que ha tenido que negociar con un individuo, hoy condenado por saltarse la legalidad, que tiene cómo mérito haberse subido a un coche de la Guardia Civil y haber dirigido una entidad privada, la ANC. Desmentido continuamente por la portavoz de Junts, Elsa Artadi, que va de institución en institución sin dejar nada tras de ella, y cuyo doctorado sigue bajo sospecha, eso sí, es de buena familia y eso en Cataluña es un grado, ahora será aupado al cargo que representa al estado en Cataluña por aquellos que le han ninguneado sin piedad y que, no creo equivocarme, lo desautorizarán en cuanto Waterloo descuelgue el teléfono. Como dijo Marta Ferrusola “nos han sacado de nuestra casa” y eso no puede ser.

¿Qué grupos pactan? ERC, un partido de izquierdas al que no se le conoce ni raigambre obrera, sindical, marxista, socialdemócrata y todos los elementos que le harían reconocible por llamarse así incluido el hecho de que no se le conoce ninguna política o medida de izquierdas, incluso alguien podrá decir que no se le conoce ninguna política. JxC, un partido conservador que mira hacia otro lado cuando se le recuerda su historia de corruptelas y saqueo diciendo que con el cambio de nombre todo queda blanqueado y que silba despreocupado cuando se habla del clan Pujol o de Artur Mas. La CUP, ese grupo antisistema que se empeña una y otra vez en negar con sus actos lo que dicen con la boca apuntalando el tradicional edificio político catalán y cambiando el mundo sobre las pistas de esquí o en fines de semana de casa pairal.

¿Cuál es la argamasa para el pacto y esa cerrazón en obviar sus, aparentes, naturalezas ideológicas distintas? Todos lo saben, la independencia. Esto me lleva a pensar que no estamos ante una coalición de gobierno sino ante un club de algo. Me explico. Las coaliciones suelen realizarse entre ideologías cercanas, cosa que varía de un país a otro, no es lo mismo la democracia cristiana alemana que se acerca a la socialdemocracia, que la derecha (a la que no califico de democracia cristiana) española que está muy cómoda con VOX. Pero hay un componente ideológico. En Cataluña no es necesario, debe ser el hecho diferencial. Basta con ser independentista para entrar en el grupo. Lo dicho, un club. Ejemplos, ser del Barça, ser de una sociedad gastronómica, buscadores de setas, seguidores de Picasso, amigos de la filatelia, del golf, de la hípica, del vino tinto y del helado, del queso manchego y las perrunillas, de la literatura japonesa del XVII o de la francesa del XIX. Terraplanistas, apologistas de la tierra hueca, visitadores de Montserrat en busca de OVNIS, terracistas, hamaqueros, adoradores de John Ford, de Buñuel o de Berlanga, de Almodóvar o de Isabel Coixet (perdón por esto último que ya sabemos como las gasta con ella el mundo indepe). Resumen: de izquierdas, de derechas o medio pensionista con un hobby en común. Pero aquí estamos hablando de política, de procurar el bienestar de la población, de no meterla en líos, de gobernar para todos. Pero ya sabemos que los clubes son selectos, y este no lo es menos. Enarbolando un fantasmagórico 52% de independentistas y un no menos metafísico mandato del 1 de octubre han decidido que la otra mitad es un grupo de indocumentados, ignorantes, colonos, “ñordos”, castellano parlantes y franquistas de antiguo o nuevo cuño en general. Un catalán no lo es sino piensa como independentista. Recordemos como ejemplo a Josep Maria Argimon, parece ser futuro conseller de salut, que ha hecho méritos diciendo que vacunar a policías nacionales y guardia civiles restaría vacunas a los mayores. Brillante ¿no? Ya está bendecido, lo que pasa es que intelectualmente el razonamiento no se aguanta ya que lo mismo debe haber sucedido al vacunar a mossos, personal sanitario o docente (algún abuelito se ha quedado sin vacuna por mi culpa), pero da igual, comentario para la historia como lo que habría menos muertos en Cataluña con la independencia o lo del gen francés por no hablar de las perlas del ex president Torra sobre las bestias que hablan castellano.

Pero la fiesta sigue y la ANC, entidad privada que no hace más que inmiscuirse en política pasándose por el forro la voluntad ciudadana, sale a la palestra amenazando con retirar su apoyo si no hay pacto ¿cualquiera? No, Elisenda Paluzie, su actual cabeza visible, la misma que quiere depurar la enseñanza empezando por la universidad y acabando por no se sabe dónde, aunque lo puedo imaginar, ha dicho que no vale cualquier pacto, sólo el que ellos bendigan que para eso los representantes por las urnas no son nadie para decidir. Y todo ello aderezado por el futuro papel que el consell per la república tendrá en este sainete tragicómico… ¿O es que alguien piensa que aunque se haya dicho que dirige la Generalitat el de Waterloo se va a apartar? Ayer mismo, cerca de mi casa pusieron un tenderete independentista con mucho merchandising estelado y la posibilidad de hacerte miembro del consell o algo así, además de carteles diciendo que eran el 52% y cosas similares. Cada uno dedica el tiempo a lo que quiere, faltaría más. El caso es que muestra tu adhesión al régimen de Waterloo y ya lo tienes, ¿a qué me recuerda? … Es verdad, lo del “régimen” es cosa de españoles.

Como buenos hermanos, como Caín y Abel, vamos (cada uno ponga a quien quiera en los papeles) se han repartido las consejerías para regocijo de los altos cargos que por la Generalitat pululan y que pasan de una forma de pensar a otra como el que cambia de camisa no sea que mi forma de vivir levantada con tanto esfuerzo se venga abajo por ponerme en el lado equivocado de la historia (expresión esta que tiene mucho éxito entre los independentistas y que suena más bien a amenaza que a otra cosa, o conmigo o contra mí)

Han cambiado cromos y ahora, parece ser, economía lo llevará JxC, si es que los del dinero es intrínseco al ADN, e interior ERC, Sanidad para Junts al igual que el tema exterior, cada cual que saque sus conclusiones… Pero nada nos han dicho de los medios de comunicación, la joya de la corona. ¿Seguirá Sanchís? ¿La tieta del procès, Pilar Rahola conseguirá su show semanal? Por cierto que está muy callada últimamente con el tema israelí y Gaza, mira que soy mal pensado. Me vienen a la mente las preguntas de Cicerón que podría hacerse la corporación ¿Con quién compartiré mi vida? ¿De que viviré? ¿A que causa me entregaré? Anda que no hay respuestas en TV3 y Catalunya radio para ellas.. Ya estoy viendo la primera entrevista al President Aragonés sentado en su silla, no quiero pensar que el taimado Sanchis las ponga de diferente tamaño pero… En fin, allí el Honorable esperando el masaje, pero quién sabe… Todo depende de quién mande en esa casa y lo que diga el de Waterloo.

En resumen, tres meses después parece que hay investidura. Tras humillaciones, la cacicada de la presidenta del Parlament más preocupada en dar “me gusta” a los que la piropean “Laura guapa” en Twitter que en permitir que el ganador de las elecciones, Salvador Illa del Partit dels Socialistes de Catalunya, presente su candidatura. Tres meses de desprecios y afrentas continuas, de amenazar con gobernar en solitario en solemne y gloriosa declaración para tener que volver a envainarla, enésimo ridículo, según ellos gran maniobra política, para otros, la continuación de la charlotada.

¿Qué culpa habrán tenido las encuestas ante otra posible convocatoria? ¿O será el vulgar “qué hay de lo mío”? ¿Quo vadis Cataluña?

15M: décimo aniversario

Esta semana se cumplen 10 años del movimiento que llenó muchas plazas en España. Un movimiento de indignación como se autodenominó y que quiso poner en la picota a la política, llamémosla, tradicional. El contexto era el de la crisis del 2008 con su feroz receta de recortes y la caída en picado de la imagen del sistema.

Al margen de la simpatía o no por la movida que se organizó estamos hablando de algo que en Historia calificamos de inmediata y, hoy, ya con cierta perspectiva podemos analizar con el sosiego que la profesión requiere y la perspectiva de una década. Un análisis estructural y teórica con elaboración de hipótesis siempre discutible, como todas en ciencias humanas y que sirven para hechos concretos, aunque la comparación de determinados elementos y su conversión en tesis nos podría servir ante futuras situaciones.

Los movimientos espontáneos tienen, a mi parecer, dos características. La primera su propio carácter de inesperados, precisamente por espontáneos y, la segunda su inmediata conversión en causa de algo que contradice su propia esencia. Recordemos el mayo del 68 que, tras una imagen de rebeldía acabó por socavar las bases del estado bienestar reivindicando un individualismo que parecía avanzar en las ideas surgidas de la revolución francesa y que terminó siendo todo lo contrario (salvo algún líder que quedó en la izquierda cuantos de aquellos rebeldes no engrosaron las filas de la derecha). Lo viejo no valía, lo nuevo era revolucionario.

El hecho de ser inesperados pone a prueba el sistema y sobre todo a aquellas organizaciones que están más cerca de ese sentir popular poniendo de manifiesto sus contradicciones y sus limitaciones para conectar con el sentir de los que, teóricamente, son sus votantes y afines.

El 15 M fue un movimiento espontáneo que engendró su propia contradicción. Y esto es opinable. Gramsci habló de ellos diciendo que de no ser controlados, en el sentido de asumir sus ideas o parte de ellas, por una organización, su existencia podía dar lugar a movimientos de todo cuño y condición incluidos, como vivió el pensador italiano, la eclosión del fascismo ¿Significa esto que el 15 M está en el origen de la vuelta de un movimiento de extrema derecha, en concreto, en España? No. Está en la lógica que se produce cuando aparecen este tipo de movimientos, la reacción del contrario (Amanecer Dorado en Grecia, Salvini en Italia, evidentemente VOX en España, amén de su presencia en la mayoría de los parlamentos europeos) Y también está en el análisis el hecho de que en los lugares donde no hubo esos movimientos también ha habido crecimiento de la extrema derecha.

Esta es la contradicción de un movimiento que empezó siendo una grito de protesta que fue colectivo, pero también de interés individual, que los partidos, y en concreto los de izquierda no supieron hacer suyo. Que los que quisieron aprovechar su existencia o reivindicaron su naturaleza como “Podemos” y todos los movimientos surgidos en ese entrono resultaron en sus planteamientos organizativos un remedo de politburó y fuerte liderazgo en cuya naturaleza estaba el pasar al “establishment” en cuanto entrara en las instituciones o, bien condenados a una inmediata desaparición cuando la ola perdiera fuerza.

Lo que sucedió a continuación de los hechos comenzados el 15M fue la victoria por mayoría absoluta del Partido Popular y la aplicación de sus recortes (sin contestación desde las plazas) la aparición de los que querían canalizar la indignación y que tenían como objetivo inmediato superar a la socialdemocracia ocupando su espacio. O lo que es lo mismo, se convirtieron en un partido compitiendo en el terreno de los partidos para conseguir objetivos de partido laminando a al más cercano en el espectro electoral.

Volvamos a las plazas. Los que participaron en todo aquello actuaron cada uno de manera heterogénea y no dudo que con buena voluntad, algunos verdaderamente con ganas de hacer algo nuevo, otros por acercarse a ver que pasaba, los que pasan por allí. Lo que sucedió después ya se ha descrito. La democracia directa algo olvidado incluso por los que la jaleaban desde la participación y la toma de decisiones colectivas y que cuando ocuparon cargos de responsabilidad olvidaron. A algunos les sirvió para descubrir la política y que la cosa no es tan fácil, incluso que hay otros que no piensan como ellos y que lo del buenismo voluntarista tiene sus rincones oscuros. Recuerdo dos anécdotas. La primera cuando unos “indignados” quisieron unirse al homenaje anual a las Brigadas Internacionales en Barcelona y se presentaron con banderas republicanas enarboladas al revés ante la indignación, muy pública y manifiesta, de los presentes, muchos de ellos viejos comunistas. Hubo que explicarles que la franja morada era la superior. Y la segunda cuando en el homenaje anual a Salvador Allende pidieron la palabra y se subieron a la tarima para leer literalmente la wikipedia añadiendo de su cosecha que el presidente chileno había sido un político honrado no como los que había en aquel momento.

Y después una hipótesis que puede parecer conspiranoica. Si el 15 M no hubiera existido la derecha lo hubiera inventado. No estoy diciendo que naciera así, ni que fuera de derechas, estoy diciendo que la derecha sí que cree en la lucha de clases y la va ganando o la ha ganado, no sé. Y, para ello aprovecha todo lo que pueda aprovechar porque ellos no hacen prisioneros. Aquello de la “casta” castigó más a la izquierda que a la derecha porque se volvió a señalar a la socialdemocracia como traidora, algo nada novedoso desde Lenin. Un mensaje, en otro sentido, también lanzado por VOX y cuya raíz puede que también estuviera en las plazas, no presente, sino como antídoto. La estigmatización del sistema es para la gente de izquierdas no para la de derechas.

La izquierda se vio desbordada por la crisis, las citas electorales la castigaron sin piedad una y otra vez. El movimiento espontáneo de nuevo se descontroló sin ser asumido por organizaciones fuertes dando lugar a experimentos que tampoco eran tan nuevos y a sus contrarios. No se trata de buscar culpables, no hay ni bueno ni malo, simplemente las cosas han evolucionado y siguen evolucionando sin más y hay que seguir analizando la realidad. Los partidos basados en aquella indignación se desinflan, la extrema derecha gana posiciones en los parlamentos europeos y amenaza con ocupar puestos de poder, Trump ya no es presidente, Bolsonaro sí pero puede dejar de serlo, Europa ha cambiado la política de recortes por otra de ayudas a la recuperación y en España hay un gobierno de coalción PSOE-Podemos.

Lo dicho, sigamos analizando el presente para hacer historia inmediata y con sosiego y responsabilidad lo sucedido años atrás para encontrar las causas de aquello que empeore la vida de los seres humanos y tratemos de que no vuelva a suceder aunque me temo….

Liderazgos y líneas rojas

“Tiempos Modernos” Charles Chaplin

Última entrada dedicada a lo acontecido en Madrid, espero.

Lo sucedido en la campaña y su resultado final lleva a muchas reflexiones. Esta va de liderazgos y de la delgada línea roja que separa el populismo de la esperanza, tan delgada que invita a la confusión.

Es indiscutible que los discursos enaltecedores forman parte de la historia y que el halo de muchos líderes se mantiene gracias a lo dicho más que a lo hecho. Líderes de todo pelaje y condición ¿Alguien puede dudar que Hitler era un gran orador? ¿O Churchill? ¿O Kennedy? ¿O Allende? ¿O Fidel Castro? este último un poco excesivo en los tiempos. Discursos para la historia en momentos cruciales que insuflaron esperanza, que merecían ser escuchados y que conectaron con la gente, desde el “sangre, sudor y lágrimas” a “la nueva frontera”. Y qué, además, tenían contenido, y esa es la delgada línea roja que separa la política y el populismo.

La política tiene una parte de emocional y una parte, llamémosle racional, más seria, la obligación de ordenar las sociedades y, si hablamos de democracia, garantizando derechos, demandando obligaciones como miembro del grupo preservando la libertad, la igualdad de oportunidades y la solidaridad. Con lo cual podemos concluir en que el liderazgo político es aquel que emociona con contenido, con forma y fondo.

Variantes y que cada cual elija el ejemplo que quiera.

  1. Con forma y sin fondo: discurso emocionales, puramente populistas que buscan conectar con el deseo más perentorio de la audiencia. Escarban en ello y lo elevan a categoría identitaria. Probabilidad muy alta de incapacidad para mantener ese discurso en el tiempo por falta de concreción en algo

2. Con fondo y sin forma: Más propio de una conferencia de especialistas interesados por un tema. Muy serio lo propuesto pero sin emoción. Gestión segura pero siempre pendiente de aquello de “es bueno, pero no se sabe comunicar”

3. Con forma y fondo negativo: discurso totalitario ¿Alguien puede negar que Hitler decía las cosas muy bien y además hacía lo que decía?

4. Con forma y fondo positivo: discurso democrático. Pensemos, por ejemplo, en el “New Deal”

La ciudadanía espera buen gobierno pero también quiere que se le ilusiones con la palabra que explique ese buen gobierno.

Las campañas electorales hace tiempo que no se basan en promesas, seguramente estamos en una etapa, como siempre que hay una crisis, que necesita de liderazgos fuertes e ilusionantes. Los votantes están más pendientes de lo emocional, de que alguien les de esperanza y para eso está la palabra. Ya Aristóteles dijo que la palabra no era el objeto, algunos escuchados últimamente creo que si lo piensan. Pero las palabras por sí mismas son algo y duelen o alegran, no es lo mismo te quiero, que no te quiero, no es lo mismo culpable que inocente… Una palabra a tiempo anima, una a destiempo produce otra cosa.

Entonces ¿es una fórmula matemática? No. Pensemos en Churchill, discursos más que preparados, emotivos, paseos después de los bombardeos haciendo la señal de la victoria y ganando la guerra. Euforia popular tras la victoria. A continuación perdió las elecciones. La nefasta gestión de la defensa en los barrios populares le pasó factura. Vamos con otro caso más cercano, los lloros de la consellera de salud de Cataluña en rueda de prensa y la foto a lo dolorosa de Isabel Díaz, dos situaciones en las que uno puede pensar que si estas son las que han de sacarnos del entuerto vaya panorama. ERC no recibió castigo y el PP en Madrid ahí está.

Lo que quiero decir es que no es una ciencia exacta. Pero quizás una clave esté en ese fracaso de Churchill durante la guerra, nadie discutió su liderazgo pero sí sus acciones de gobierno. Por lo tanto, hay que pensar que un buen discurso apelando a los sentimientos acompañado de una gestión de los hechos acorde con esa ilusión, debería funcionar.

Pero volvamos a la línea roja porque es liviana y atravesarla cuesta muy poco y aquí es donde entra la ética porque, al final, va de eso tan etéreo que, de no tenerla, no pasa nada, no hay castigo penal, puede haberlo electoral, pero visto lo visto no es así. Sólo la ética que, para algunos, no tiene que ver con la política es lo que diferencia un discurso serio y vibrante, de una pantomima vibrante. Y pienso sinceramente que es parte indisoluble, porque cuando la ética abandona la política ya no lo es, se podrá parecer, pero es otra cosa, y ciertamente, con ese sucedáneo se puede conseguir mucho. Muchas expresiones lo describen “maquiavelismo” “no tener escrúpulos” “perfidia” “retorcimiento”… Pero hay a quien le resulta efectivo y gana elecciones. Otra cuestión es si se consigue mantener esa “anormalidad” como “normalidad”, ejemplos ha habido, siempre nefastos, pero existen, miremos la historia de la Europa contemporánea y actual.

En Madrid la candidata ganadora ha conectado con la gente. Sus mensajes podrán parecer baladís, pero ha conectado. En la anterior entrada (https://nitantitoasi.com/2021/05/06/siempre-estuvo-ahi-una-reflexion-teorica-de-lo-sucedido-en-las-elecciones-de-madrid/) reflexionaba sobre las ideas que andan por ahí olvidadas o utilizadas para otros fines que, en un momento determinado son recuperadas con acierto conectando con el sentir general. Es el mérito de Díaz Ayuso. No hace falta que repita sus eslóganes, ustedes lectores deciden a cual de los cuatro descritos pertenece.

Siempre estuvo ahí (una reflexión teórica de lo sucedido en las elecciones de Madrid)

Ha sorprendido la victoria de Díaz Ayuso, no por esperada sino por lo aplastante. No se trata de analizar al personaje sobradamente conocido y adjetivado, ni de acusar a la izquierda de no saber evitarlo o de meter la pata, para eso ya hay decenas de análisis en prensa, sino de lo que ha producido semejante terremoto. En el bien entendido que se trata de una reflexión personal en busca de una explicación lógica, si es posible.

Lo primero que salta a la vista es que no se ha necesitado mucho tiempo para que un escaso puñado de ideas sin mayor difusión que las apariciones de la presidenta apoyadas en un aparato mediático no dominante (hoy en día hay cientos de posibilidades) haya calado en la población. Ningún goteo continuo y más por la amplísima variedad de formas de recibir información. Esto me lleva a pensar que algo de lo dicho ya estaba allí, o siempre estuvo allí, o, por lo menos, la necesidad de recibir ese tipo de mensajes que, en otras circunstancias, no hubieran formado nunca parte del imaginario político.

El anterior razonamiento lo uno a una cuestión que me parece importante, la dura crisis que estamos viviendo y que, de alguna manera, ha puesto de manifiesto la idea presente en todo ser humano de que existe el peligro biológico, un riesgo cierto, vamos a llamarle aunque parezca exagerado y siempre en sentido amplio y no estricto, de extinción. Algo que necesita de una referencia positiva que contradiga ese terrible pensamientos, el paraíso perdido siempre recuperable cuando se siga el camino adecuado. Un paraíso que algunos en otros momentos de la historia lo identificaron con épocas pasadas o imaginarias, Camelot, Grecia clásica, Germania, el catarismo, … Esa forma de vida bautizada como “a la madrileña”, la construcción de una “libertad” castiza, en el que se traslucía el paraíso político perdido de un Madrid de tiempos pasados pero cuya esencia sigue ahí a la espera de que alguien la despierte.

Enlazando con el paraíso y esa “libertad madrileña”, utilizaré un término que, sin ser suyo, se lo escuche el otro día al maestro José Antonio Marina, “woke”. Una manera de calificar al grupo que se considera único, al que nadie entiende y que, lejos de hacerse entender, desprecian cualquier posibilidad de hacerlo “España, dentro de España”. Un compañero me decía que estaba desolado porque su familia en Madrid le decía que había sido por la libertad y que estaban convencidos de ello. Al mismo tiempo en la SER una encuesta rápida en Vallecas sobre el triunfo allí de la derecha tenía mayoritariamente una explicación bien sencilla, se había mantenido abiertos bares y tiendas. Algo muy humano pero que nos lleva a otras reflexiones.

A la vista de esto. La lógica de votar progresista o conservador según lo social salta por los aires. La visión del mundo planteada por la derecha en las elecciones de Madrid sobrepasa ese marco sumando a los más diversos individuos en los que hay algo común: el nacionalismo. Y lo llamo así porque no se me ocurre otra manera de calificarlo ya que, y me remito a lo de “woke”, no tiene que ver con lo territorial, ni siquiera con una pretendida, creo yo, cómo señalan algunos, urgencia identitaria madrileña. Tiene que ver con la necesidad de un discurso determinado cuyas ideas siempre han estado ahí y que resultan convincentes y que han servido para unirse a ellas y, por lo tanto, actuar si es necesario en consonancia. Un discurso que delimita a la tribu y engrandece sus virtudes dándoles una causa. Se me ocurre la idea de traducir alguno de Ayuso al catalán y de alguno de Puigdemont al castellano invirtiendo los términos Madrid y Cataluña y veremos que no andan muy alejados y, mucho menos, son contradictorios.

Nos perdemos en los dotes intelectuales y oratorios de Díaz Ayuso, en su capacidad de insultar, su falta de discurso político, su nulo deseo de debatir algo y de proponer más allá de lo que todos hemos oído estos días, cañas, libertad y no encontrarte con tu “ex” por la calle. De acuerdo, pero hay algo de intelectual en lo sucedido porque las ideas han calado y no son de ahora, el discurso ultraliberal, el de la extrema derecha que antes nos parecía lejano y hoy cada vez más cercano. No sólo con estrategia se explica lo sucedido, es también porque hay un poso de ideas que si en algún momento no tienen por qué aflorar, hay otros en que sí. Y estas ideas hoy tan extravagantes pretenden dar respuesta, y hay miles de madrileños que confían en ello, a las cuestiones surgidas en los últimos tiempos. Les han dado una visión del mundo diferente, una visión que, a alguno les puede parecer exagerado, pero engloba lo histórico (la promesa de lo perdido y la vuelta al origen, a lo que es su esencia) una nueva visión social sin clases (los años de hierro de Thatcher) y una idea de comunidad en torno a cuestiones determinadas que en nada la identifican como tal (los bebedores de cañas y los “ex”) ¿Absurdas? El resultado está ahí. Lo que ocurre es que en este contexto, la cacareada a los cuatro vientos “libertad” deja, curiosamente de tener su sentido, porque ni históricamente, ni socialmente, tiene ya sentido, es, simplemente, “haz lo que quieras”. Ya no es el sistema de derecho ni las leyes las que garantizan esa libertad, es algo diferente, metafísico y casi concedido por el poder.

Un “woke” externo pero también interno. La gran tribu del conservadurismo ha conseguido aumentar en un remedo de la excelencia grupal, un grupo al servicio de la tribu de los cuales surge una “aristocracia” encargada de conducir por la senda y llevarlos hacia el paraíso perdido. Un grupo escogido amparado por la voluntariedad de aceptar las ideas. Los que no lo han aceptado quedan fuera señalados como diferentes, incluso nefastos, para conseguir los objetivos previstos. Gentes que no aceptarán el necesario cambio que supone haber tomado como guía las ideas propuestas por Ayuso, ideas que hay que legitimar, justificar y mantener ¿Será posible hasta las próximas elecciones hablar de forma de vida madrileña, cañas y demás sin entrar en lo que muchos hoy consideran superficial, los temas sociales orillados en la campaña y que no forman parte de la “visión del mundo”?

“Ha mantenido abiertos bares y comercios”. Lo demás no importa. Quizás esto sea lo más preocupante. Esa forma de ver que da valor, que lo tiene sin duda para los que han de vivir de ello, a cuestiones que tarde o temprano surgirán desde esa simplicidad intelectual y que les ha de dar sentido en un ejercicio que veremos hasta dónde llega. Ideas tan absurdas en otros momentos en que la crisis y la tensión no golpea la vida de la mayoría de las personas pero que siempre están allí como paraíso perdido y que ahora han tomado cuerpo y se han de materializar.

Es una época difícil donde nadie tiene el don de la profecía sin embargo la historia rima. Hace 90 años, en Alemania, cuando se votó a determinada fuerza se hizo, es mi opinión, por cuestiones como las anteriores, excediendo a las personas sin duda, la encarnación de las ideas, y porque no era posible, nadie podía imaginar, lo que vino después, una especie de freno mental a pensar más allá de la normalidad, a conjeturar sobre seres humanos sin más calificativos que ese a los que se consideraba incapaces de hacer determinadas cosas por su propia condición humana. El problema fue que la anormalidad se convirtió en lo normal y cada paso que se daba se asumía como lógico y necesario. y se terminó calificando a esos seres humanos cuando el desastre se hizo visible.

Hoy, en Madrid, nadie piensa, o al menos una gran mayoría, en nada que perturbe el sistema gane quien gane. Pero que Abascal y Salvini saluden con alegría el triunfo de Ayuso me preocupa. Igual que me reconforta el futuro que tuvo Trump, la cada vez menos presencia del “procès” y del “brexit” finalmente descubiertos en sus propias mentiras, esas ideas que calaron en la población y que al tener que materializarse han resultado un total desastre para desilusión de su ciudadanía.

He elaborado un coctel con una serie de reflexiones que he querido fueran teóricas y basadas en otras experiencias. Espero y deseo que con el tiempo o bien pueda decir que equivocado estaba o bien porque en algún momento como dijo alguien “nos despertamos del sueño embrutecedor al que nos sometieron”.

Cautivo y desarmado…¿Seguro?

“Cautivo y desarmado” Así comenzaba el último parte de guerra del 1 de abril de 1939 y continuaba ” …el ejército rojo, las tropas nacionales han alcanzado sus últimos objetivos militares” Abascal con esa particular mirada sobre la Historia nos recordó que el derrotado (en las urnas) no era otro que el Frente Popular Cómo si él hubiera ganado (recordarle que ha quedado cuarto es baladí ya que parece se alegró más de la victoria de Ayuso que de sus escaños) Mientras en Génova anunciaban la llegada de la Nueva España que que avanza para terminar con rojos y separatistas.

Hace unos días escribí que la victoria de Ayuso (https://nitantitoasi.com/2021/04/19/cerdo-satisfecho/) me parecía algo que invitaba más a la desesperación que a la reflexión. Pero como lo primero es más visceral que racional, que es lo que triunfó anoche, y que aún confió (algunos me llaman iluso) que se imponga el raciocinio, voy a tratar de plantear cuestiones que una vez pasados los gritos pueden ser temas de discusión.

Vamos por la derecha

  1. Ayuso ha ganado con un discurso nacional-madrileñista y populista. Trump y Bolsonaro son ejemplos de poder ganar de esa manera. El primero no pudo repetir presidencia tras cuatro años de involución, a Bolsonaro le ha salido un contrincante duro en Lula que vuelve al ruedo y puede ganar. Por lo tanto, esta victoria puede ser. y digo puede ser, de ida y vuelta en 24 meses.
  2. ¿El PP va aceptar esta forma de plantear la política? Casado tiene un problema doble, antes era con los liderazgos, llamémosles moderados de Núñez Feijó y Moreno Bonilla. Ahora con el nacional populista de Ayuso. Veremos a ver, al actual líder del PP le hemos escuchado todo tipo de discursos sin olvidar que ha perdido todas las confrontaciones directas con Pedro Sánchez.
  3. Dos cuestiones históricas. Lo normal en Madrid es la victoria de la derecha aunque indudablemente esta es la mayor ganando incluso en feudos de izquierda. Y la segunda las victorias de los líderes de Madrid (Gallardón, Aguirre) nunca se han exportado al resto de España. Hay territorios en que PP o VOX o no existen o son residuales.
  4. Peligro: Vox sigue creciendo y parece que se va a quedar y, lo peor, al PP no le molesta.
  5. Ciudadanos: En Cataluña eran votantes del PSC asustados por el independentismo que vista la inacción y la propuesta de Illa volvieron mientras que en Madrid eran votantes del PP asustados por la corrupción y, cuando se les ha olvidado, han vuelto. Al margen del amor que le tienen a la autoinmolación en ese partido.

Vamos por la izquierda

  1. El PSOE, que ganó en votos pero no pudo formar gobierno hace dos años, ha caído a la tercera plaza ¿Era Ángel Gabilondo el mejor candidato en este momento? Probablemente no, pero no creo que tampoco hubiera otro u otra. Nadie hubiera podido hacer otro resultado y también creo que el partido lo sabía tal y como se han planteado las cosas. Don Ángel es un sabio al cual ya hay que dejar en paz y cuya manera de hacer en estos tiempos tan duros ha sido superado por el griterío ensordecedor un terreno en el que está como pulpo en carretera. El PSOE tiene dos años para buscar el recambio y plantear la verdadera batalla.
  2. Algún día alguien tendrá que explicar el fenómeno Iglesias y por qué duraba tan poco en cada puesto o lugar que ocupaba. Ahora dice que se va. Podemos y él en particular, aunque no haya querido ha parecido más caballo de Troya que otra cosa. Último representante de una izquierda (creo) nostálgica de los asaltos y tan apegada a el cainismo que no dudó en homenajear a Anguita. Cuando Pedro dijo aquello de dormir tranquilo… Ahora está Yolanda Díaz y, al contrario de los que dicen que el gobierno se va a tensionar creo que será todo lo contrario. Me guía pensar que se harán las cosas con raciocinio sin tomar decisiones a la ligera. Y eso probablemente signifique un nuevo impulso al gobierno con los presupuestos aprobados y los fondos europeos en la puerta.
  3. Mas Madrid. Quizás estemos ante la entrada en España de la izquierda verde europea desanclada de palacios de invierno y troskismos o estalinismos ancestrales. Ahora bien ¿fuera de Madrid? Veremos.

Lo más preocupante es que un discurso visceral basado en falsedades y en ocultar realidades haya calado de tal manera. Sabios tiene la Iglesia para descifrar los arcanos en este caso del voto, o me veo incapaz más allá de seguir pensando que la mejor(y más lenta) vacuna es la educación humanística. Y creo también que lo mismo que cayó el trumpismo y su “América primero” por no poder sostener su discurso ante las circunstancias me hace pensar que una Ayuso sola afrontando problemas estructurales y coyunturales dejará su “la caña primero” arrinconado… Y de algo también estoy seguro, que nadie dé por derrotado al PSOE, ahora lo ven así pero que recuerden la apócrifa frase de Zorrilla “los muertos que vos matáis gozan de buena salud” y que por supuesto ni cautivo ni desarmado.

Lo bueno que tienen las derrotas es que son momentáneas y lo malo que tienen las victorias es que son momentáneas

¿Qué hacer?

Hoy voy a plantear una cuestión sobre la que necesito consejo. Y no es cuestión baladí ni mera retórica, agradeceré cualquier parecer ya que pensar no es pensar si no es con los demás.

Ya he mencionado muchas veces mi vocación, la historia, y mi oficio, la enseñanza. Durante muchos años he estado explicando el fascismo en los años 30, su descripción, sus causas, lo que significó y su no desaparición como ideología. Hubo un tiempo en que sonaba a cosa del pasado, a que la vacuna había surtido efecto y nadie en su sano juicio podía caer de nuevo en el error, sí, error. Pero, cómo todo el mundo sabe y puede constatar el fenómeno ha vuelto y cada vez de manera más descarnada, sin disfraces, en USA, en VOX y, ayer mismo en una macro manifestación neo fascista en Italia dando vivas a Benito Mussolini en el aniversario de su ejecución.

¿Cuál ha de ser el papel de un profesor de historia o de filosofía en todo esto? (podría extenderlo al papel de la educación pero en un sistema de asignaturas tan estancas como el que tenemos, un mundo de francotiradores, me limito a lo que me puedo permitir) Si durante años explicas lo terrible de aquellos años 30 y 40 y ahora está delante ¿Qué debes hacer? ¿Exponer lo que está sucediendo? Sin duda, la acusación de adoctrinamiento sería inmediata y no sólo por parte de la extrema derecha. Pero. entonces ¿Para que sirven esas asignaturas que tienen el humanismo por base y bandera? ¿Cómo permanecer impasibles ante los carteles que ilustran este comentario? ¿Es lícito comentar el de hace 90 años y no el actual? ¿Esperar que un alumno o una alumna se den cuenta y pregunten? ¿Y qué responder? ¿No tomar partido? En una cosa tan seria no debería usar el humor pero me recuerda aquello que decía el maestro Gila cuando explicaba como detuvo a Jack el destripador a base de indirectas, “alguien ha matado a alguien” y así durante días hasta que el otro no pudo más y se entregó ¿tratar de lanzar indirectas en clase para que se den cuenta?

Educamos, sí, pero cuando tienes delante lo que tienes hay que tener todas las precauciones. Precauciones para que no te acusen de adoctrinar en tus convicciones, precauciones para respetar el pensamiento de alumnado y familias, precauciones para no convertirte en guía ideológico. Asignaturas tan sensibles por sociales y comprometidas como la Historia y la Filosofía siempre estarán en el límite. Pero ahora es cuando, cómo escribió Nuccio Ordine, se demuestra la utilidad de lo llamado inútil. Soy consciente de que lo que a mí me parece una lucha a otros les pueden parecer otras y usarlas para otros intereses, la línea es muy delgada y alguien se puede sentir llamado a tareas mayores relacionados con eso que se llama “Woke”, identidades, que en vez de intentar defender sus derechos, quiere centrarse sobre sí misma y decir: yo soy la buena, nadie me entiende y me da igual porque no lo necesito. Pero ahora estamos en lo que estamos, un fenómeno que ha retornado y que plantea un dilema.

Quizás no sería tan problemático, aunque siguieran siendo , en otro diseño educativo en donde hubiera una materia de formación ciudadana pero ya sabemos como terminó aquello. Al no tener ningún tipo de contacto con lo político de forma reglada las únicas que les acercan al mundo de la organización social y su devenir a lo largo del tiempo son Historia y Filosofía ¿Pero para qué? ¿Puedo señalar desde mi conocimiento o me acusarán de dogmático, creído en posesión de una verdad que no es la de otros? Umberto Eco advirtió contra el fascismo de manera simple y clara (“Contra el fascismo”) y tanto y tantos otros ¿Es ético, cómo profesor de Historia, explicar las nefastas consecuencias y hechos de un fenómeno del pasado y no hacerlo con lo mismo en la actualidad? Personalmente me siento mal porque creo como Brecht que cuando se quiso hacer algo ya era tarde, pero también soy consciente de la caja de Pandora (ya abierta por algunos) que puede ser.

Nada ni nadie está exento de contradicciones, quizás más en el mundo de las humanidades donde no puedes establecer reglas generales y sólo resolver cuestiones individuales, pero si para algo están es para hacer el mundo mejor y formar buenas personas en su vida y en la sociedad. Porque esos que están ahí dando vivas a Mussolini seguro han ido a la escuela, pero la vacuna ha fallado, puede ser por no conocer el valor de la formación humanística o, no concedérselo que también es posible ¿Qué hacer?

142 años ¿Y qué?

Hoy, 2 de mayo se cumplen 142 años de la fundación del PSOE en Casa Labra de Madrid tal y como reza la placa conmemorativa de la fachada. Esta entrada no va de explicar la historia ni hacer una loa al partido al cual estoy vinculado, esta entrada va de cazurros y majaderos.

Porque cazurros y majaderos son los que se han levantado dispuestos a saltar sobre los mensajes anunciando la efemérides. Esa jungla en la que se han convertido las redes refugio de indocumentados que en su vida serían capaces de hacer esos comentarios en público pero que amparados en el anonimato, pertrechados en el sofá y dotados de una capacidad de pontificar infinito y seguros de estar en el lado correcto de la historia, lanzan soflamas para que el resto callemos.

Decía Karl Marx que dejar el error sin refutación es una inmoralidad intelectual. El problema es que el errado (a veces hay que escribirlo con “h”) se deje. Pues bien esta mañana he recibido los mensajes de la conmemoración y, a continuación, entrando en cascada, una serie de mensajes con lindezas tales como asesinos, corruptos, ladrones, pro etarras, la cal, Rumasa. Luego deseos de que nos muramos, desaparezcamos, nos metan en la cárcel y cosas así. Y, ojo, ya que la cosa iba de historia, todo esto desde el inicio, ni un minuto de tregua. La ruina y deshonra de España durante 142 años. No se trata de rebatir cada una ya que como decía Mark Twain si bajas a discutir con un idiota te ganará porque está en su terreno y es un profesional del tema, pero sí voy a hacer caso a Marx y sin ir al lodazal y aunque sea para ejercer mi derecho al pataleo y que mi conciencia se quede tranquila.

Explicar a esta gente lo que es el anacronismo histórico puede resultar vano pero ahí va, explicar el pasado con criterios de presente es una barbaridad o lo que es lo mismo, el pecado más grave que puede cometer un historiador. Juzgar lo que sucedió hace tiempo y establecer la maldad o bondad de una acción porque ahora así te parece, es majadero. De ahí las barbaridades que se tiene que escuchar sobre América, leyendas negras y hechos más cercanos como la Transición en boca de políticos metidos a pontificadores de eso que llaman la posverdad.

El PSOE es uno de los partidos socialistas más antiguos de Europa, creo que sólo superado por el SPD alemán y el danés. Surgido en la época de los caciques y el todopoderoso dominio de los conservadores de Cánovas en aquella etapa que se llamó la Restauración. Nacido marxista y revolucionario, superó prohibiciones y clandestinidades, vivió monarquía, República, dictaduras transiciones y democracias, incluida una guerra civil. Una historia larga que ha de ser explicada y valorada históricamente. Pero sucede que cualquier hecho relacionado con el PSOE para la derecha y sus seguidores sirve para señalar toda la historia del partido y, por extensión a sus dirigentes y a sus militantes, un grupo de gente malvada y engañada. Claro que una parte del PSOE colaboró con la dictadura de Primo de Rivera. Hoy con una visión simplista y ahistórica ya sabemos lo que se puede decir sobre algo así. Lo curioso es que los que claman sobre el ADN autoritario del socialismo justifican lo de Franco como un paréntesis autoritario. Decir que hay que analizar los hechos, establecer las causas y sus consecuencias es demasiado complicado, pero es lo que hay que hacer.

Lo haré de manera rápida y sencilla. Los que dicen que la República de Weimar o la República española fueron caóticas y violentas que piensen si lo que vino después fue mejor. En el caso de España la derecha dirá que sí pero blanco y en botella. Y en el caso del PSOE es aún más sencillo. Una organización de 142 años dedicada a la política sujeta a aciertos y errores, pero si ponemos en una balanza no lo duden en el haber hay mucho mucho pero mucho más que en el debe que los cretinos quieren acrecentar y extender aquello que cierto o no achacan al socialismo.

Pues sí, 142 años y a los que les pique que se rasquen porque les queda sarna para rato.

Y el diálogo fue

Tras la algarada/provocación/reventón del debate programado en la SER con los candidatos y candidatas a la presidencia de la Comunidad de Madrid (excluida la del PP porque se niega directamente a debatir, cosas del dogma y la razón absoluta) se suspendieron todos los demás encuentros programados. El primero iba a tener lugar en la Sexta, cadena habituada a programas de sangre y vísceras con bandos de tertulianos que se lanzan de todo y saben de todo (Marhuenda, Inda,…) y otros con periodista en jefe cortando el bacalao sin respetar aquella máxima de que el que tiene que hablar es el invitado porque es el que sabe, o para eso se le ha traido. Pues bien, a alguien se le ocurrió sustituir el debate electoral por un encuentro de cuatro intelectuales: Adela Cortina, catedrática de ética, Víctor Lapuente, catedrático de Ciencia Política, José Antonio Marina, filósofo y pedagogo y Juan Luis Arsuaga, paleoantropólogo.

No voy a entrar en las cosas que se dijeron, todas ellas de un nivel ajeno, desgraciadamente desde hace mucho tiempo, a nuestra televisión, sino en el cómo se dijeron. El diálogo sosegado es posible, el escucharse, el reflexionar sobre lo que otro comparte, la matización, incluso el desacuerdo, expresado de manera educada y con la intención no de aniquilar el argumento contrario si no de enriquecerlo y seguir adelante. Que magnífica lección de para que sirve la comunicación, la palabra, y que puede resumirse en que, después de algo así, uno es mejor persona.

¿Rara avis? Entré en el chat del programa y pedí que pusieran en parrilla un programa así y me alegré de verdad, porque no fui el único. Vino a mi memoria uno de mis recuerdos televisivos más gratos, cuando los viernes por la tarde de hace muchos muchos años, me sentaba a ver “La Clave” de José Luis Balbín con su película y su diálogo de sabios y sabias hasta pasadas las doce de la noche. Centenares de temas diferentes, de preguntas, hablaban de historia, de ciencia, de filosofía, de política, de economía y nadie gritaba, todos se escuchaban y aprendimos que era posible la traducción simultánea. Cuantas cosas aprendí y que, por la edad que tenía, forjaron mi vocación.

Hace mucho tiempo Platón en esa obra que debiera ser de lectura obligada, “El banquete”, escribió que Sócrates fue invitado y se encontró con Aristodemo que no lo había sido y le dijo que se uniera y ante las dudas de este sobre que decir presentándose de esa manera el sabio griego le respondió, vamos juntos por el camino y hablando algo se nos ocurrirá.