Publicado en Endavant 4/7/2023 https://www.socialistes.cat/actualitat/a-mis-alumnos-y-alumnas-luis-miguel-guerra/
Una vez se haya publicado en Endavant lo participaré, cómo otras veces, con las personas que a largo de estos años han compartido conmigo enseñanza, ideas, proyectos, frustraciones y alegrías, que no es otro que el alumnado con el que he tenido el honor de convivir y contribuir a su formación durante una etapa de su vida. Por eso el tono de este artículo será más personal, ya que quisiera interpelar directamente, como hicimos tantas veces en la escuela, dialogando los unos con los otros, porque esa es la única forma de aprender. No es mío, es de Kant.
Algunos recordaréis que desde hace años vengo diciendo que el círculo de la educación se cierra cuando escapáis, en el buen sentido, a la poderosa influencia del maestro y comenzáis a pensar por vosotros mismos. Unos pasasteis por mis clases hace años y otros lo habéis hecho hasta hace muy poco. Más de tres décadas intercambiando conocimiento, porque el maestro también aprende, tienen la culpa. Alguien dijo que el maestro siembra para toda la vida porque su influencia no es de un día ni de dos, ni de unos años. Una influencia atemperada por la propia experiencia, que ratifica u orilla lo aprendido.
Con este escrito que os dirijo y con el cual quiero retomar aquellos maravillosos momentos de diálogo que teníamos, aunque algunas veces tenía que cortar al grito de “¡¡Tele 5!!” porque todo el mundo quería intervenir y se organizaba el caos, quiero llamar vuestra atención sobre algo crucial, las elecciones del próximo 23 de julio. No es la primera vez que me dirijo a vosotros. Hace tiempo en circunstancias diferentes os escribí también y sé que muchos lo leísteis. Eran los tiempos del procés y os pedí que no os enfrentarais entre vosotros ni con nadie, que no os dejarais llevar por cantos de sirena, dentro de la defensa de vuestras ideas, ni por la irracionalidad de los sentimientos. Pues bien por segunda vez os quiero aconsejar, o alertar, o pedir algo directamente, no andemos con medias tintas, sobre las elecciones de este mes de julio, cosa que no he hecho nunca en periodo electoral como sabéis. Pero esta vez lo que nos jugamos es mucho y quiero llamar vuestra atención sobre ello.
Sé que en estos momentos algunos ya me pueden acusar de eso que los que han llegado al poder municipal y autonómico últimamente llaman adoctrinamiento y que quieren eliminar de las escuelas, la extrema derecha de la mano de la derecha tira al monte ¿Os acordáis de la manía que algunos han tenido a los maestros y las maestras en este país y cómo acabó el tema?
Pero les voy a dar la razón porque he estado años adoctrinándoos en el pensamiento crítico y responsable, en los valores humanos, en la indisoluble unión entre ética y política, en la ejemplaridad de la historia, en la necesidad de la razón y que lo injusto siempre será injusto y nadie hará que deje de serlo. Que el odio y la mentira son miseria que llevan a la irracionalidad y a cometer atrocidades, como las que hemos analizado curso tras curso en las clases de Historia del mundo y de España, no memorizando nombres para un examen, sino buscando el por qué de todo lo pasado y dando vida y razones al presente para que jamás pudieran repetirse. Que la Geografía puede salvar vidas si la respetamos y no depredamos y que la Humanidad lo es aquí y en cualquier punto cardinal viva en un rascacielos o en una tienda en el desierto. Lo mismo que el Arte y sus enseñanzas de vida, nada más humano que la emoción ante la belleza. Y todo lo que hablamos en Filosofía. Cómo Descartes nos resumió el objetivo de la existencia humana “le joie de vivre”, la alegría de vivir. Y Marco Aurelio, el emperador filósofo, que respondió a la pregunta ¿Cuál es tu oficio? Y la respuesta fue: ser bueno. Y cuando Platón nos dice en “El Banquete”, escrito dedicado al amor, la amistad y la comprensión, que lo mejor para avanzar es ir juntos por el camino y dialogando ya surgirá algo. Juntos, en igualdad, y no uno detrás de otro.
Y todo esto os lo digo porque la extrema derecha, de la mano de la derecha y su programa, el odio, ha vuelto a Europa, ahí está Italia, Finlandia, incluso Alemania. Y el 23 de julio en España nos jugamos que vuelva a instalarse en el poder y eso significará perder derechos y libertades. Muchas veces hablamos de cuanto duraría la vacuna contra el totalitarismo y también de la banalidad del mal y Hanna Arendt. Hubo un tiempo en que parecía imposible un retorno de la barbarie, incluso que parecía haber un acuerdo de todos en hacer un cinturón sanitario, pero aquí está de nuevo, porque a la derecha tradicional le parece que mejor les irá junto a ellos (¿Os acordáis de la escena de “Cabaret” sobre los nazis en la cervecería que vemos cada año? Y que acaba con aquel “¿seguro que los vais a controlar”?)
Año tras año hemos hablado de que las conquistas sociales han sido posibles y deben quedarse, pero hay que defenderlas con uñas y dientes, que puede parecer increíble que alguien quiera liquidarlas, pero es cierto. La derecha ha dejado que entren en las instituciones gentes que no creen en las vacunas, piensan que la tierra es plana, que no existe el cambio climático, que hay un complot para acabar con occidente reemplazando a la población y que la mentira y el odio son buenos para conseguir el poder e imponer, por la fuerza, no lo dudéis, su manera de ver, y acabar, con el mundo que conocemos porque piensan que el poder les pertenece por derecho, los que disparan y los que cavan (que buenas aquellas conversaciones sobre cine, Clint Eastwood, Yoda, Indiana,…). Por mucho que quieran disimular son el dogmatismo, llenan las redes de falsedades y deslegitiman las instituciones democráticas. Y la violencia, por ahora verbal, aunque hemos visto morir asesinada por un fanático a Jo Cox, diputada inglesa de 26 años que se oponía al Brexit o la muerte de decenas de jóvenes noruegos en la isla de Utoya causada por un supremacista nazi, simplemente por ser socialistas, es decir, pensar de otra manera. Recordad, la Historia no se repite pero rima.
Un hombre bueno, José María Mendiluce, escribió: “Probablemente no me creas si te digo que el amor puede ser más fuerte que el odio”. Así comienza el prólogo de “El amor armado”. El 23 de julio id a votar, es la obligación de cualquiera que se considera ciudadano o ciudadana. Hacedlo a quién vuestra conciencia os lleve pero, por favor, antes de coger la papeleta, pensad en las consecuencias, en todo lo que hablamos y quise que aprendierais, no para adoctrinaros, sino para que fueseis mejores personas. Porque, y así termina el prólogo de Mendiluce “Que el amor armado puede ser más fuerte que las armas del odio” Votad por amor a la libertad, porque os la pueden quitar, a la igualdad, porque nadie es más que nadie, y a la solidaridad, porque somos humanos. Y si tenéis duda y me tenéis aún en algún lugar como maestro, recordad que os decía que todos los males de este país venían porque hubo una guerra y la perdimos. Por favor, no dejéis que la perdamos otra vez, que la democracia, el amor armado, mande al cajón de la Historia a todo lo que tanto mal hizo, hace y hará.
Vuestro profe, Luismi.