Publicado por Endavant el 28 de junio https://www.socialistes.cat/actualitat/yugos-os-van-a-poner-luis-miguel-guerra/
En estos días estamos asistiendo a la vergonzosa claudicación de un PP únicamente obsesionado con el poder y para ello no duda entregarse a VOX… ¿Seguro? Hagamos otra lectura ¿Y si en realidad lo que estamos viendo es la verdadera cara del PP? Algunos de sus dirigentes ya no lo ocultan, los discursos de Isabel Díaz Ayuso, algunos juran que militó y milita en Falange, y de Esperanza Aguirre, de rancia y caciquil nobleza, no ocultan su deseo de que la extrema derecha acompañe al PP. Los barones no tienen duda, un torero franquista, negacionistas, antiabortistas, negadores de la violencia de género, ultracatólicos de secta… Si esto fuera una broma diría que parece una canción de Sabina, pero no lo es. Lo que es, frente a lo que nos encontramos, lo que está ahí delante, es la derecha española.
Una derecha que nació en los propietarios agrarios, que se hizo carlista en algunos sitios y caciquil en todos. Una derecha de sacristía y casino de pueblo que mantenía el poder, un poder que asumía por derecho de conquista, ultraconservadora en el minifundio y el propietario medio y señorito de fusta y caballo en el latifundio. La derecha rural y agraria que apoyó a Franco en su golpe de estado contra la legalidad que insinuó que podía haber otra forma de poder. La derecha que leímos en Delibes y después vimos por obra de Mario Camus en “Los santos inocentes”. Una derecha que ganó la guerra y se hizo con el botín, y no abrazó el franquismo ya que el franquismo era ella. Una derecha que hizo fortuna primero con el mercado negro de posguerra, que se subió al carro del desarrollismo del Opus y del turismo de Fraga, de negocios turbios y gobiernos corruptos, que grande Berlanga y “La escopeta nacional”. Esa derecha y hoy tiene pinta de hombre rico, bien pensante de negocios, en un porcentaje muy alto heredero de aquellas turbias fortunas. que como ya escribí el otro día se aburre de estos tiempos y desea que vuelvan los suyos, los de siempre, los de “tú no sabes quien soy yo”, lo siento, me repito, de faria y desolladero. “De Frascuelo y de María”, los de los “cojones” por bandera, los de los recortes para agrandar la brecha que nunca debe dejar de existir, ¿qué hacen los hijos de los rojos llegando a la universidad? Ya lo decía Fraga cuando las oposiciones en Galicia sólo la sacaban los hijos del “régimen”. Era normal, en las buenas familias, se estudia.
El fascismo avanza en Europa y España no es ajena al fenómeno, pero hay una diferencia. En la mayoría de países hay una derecha que les planta cara y es alternativa. En España la extrema derecha es la derecha.
La hora es grave porque el PP no está para moderarlos, estamos viendo al verdadero PP. El fundado por ministro franquistas, el liderado por Aznar que se hartó de escribir contra la Constitución, el de la corrupción caciquil de Rajoy y ahora el que ha recuperado lo que el cuerpo les pedía, la extrema derecha de la tierra que piso es mía.
¿Se combate con propuestas? No lo sé. El cuerpo me pide, dialécticamente, repartir ostias como panes, verdades como puños, con colmillo retorcido. Grande Zapatero en sus intervenciones.
Terminaré con un trozo de un poema de Miguel Hernández víctima del fascismo, porque hay que decir a todo el mundo que el fascismo ya estuvo presente en España mucho tiempo y que hay que combatirlo porque mata y no podemos dejar que pase. No tenemos derecho
Yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.