El jardín de Casado o volverán banderas victoriosas

Sigue Pablo Casado en su jardín de reelaboración de la guerra civil en un, creo yo, claro intento de quitarle a VOX lo de la herencia de la victoria para ver si los votantes de la derecha le ven a él como el legítimo sucesor de aquella Nueva España que alboreó el 18 de julio de 1936.

En unas jornadas de “Concordia, Constitución y Patriotismo” (el título ya se las trae por lo escuchado allí) Ignacio Camuñas ante el silencio y cara embelesada del líder del PP dijo cosas tales como que lo del 36 no fue un golpe de estado, que la izquierda y la República tuvieron la culpa de la guerra civil por lo mal que hicieron las cosas, en suma un fracaso en el que la derecha no tuvo responsabilidad.

¿Quién es Ignacio Camuñas? Un licenciado en derecho con formación diplomática. Esto es importante porque dice también que él piensa eso y no quiere debatir con historiadores. Pues vale, yo tampoco quiero debatir de derecho con juristas. El caso es que es un señor leído que incluso fundó “Cuadernos para el diálogo”. No diré que fuera un opositor furibundo pero no parecía alguien vinculado al régimen. Fue brevemente ministro con Suárez y termina fundando VOX, partido que abandona después.

Dicho esto. Lo que se comenta es lo dicho públicamente sobre la guerra civil defendiendo las mil veces desmontadas tesis de la mitología franquista. Con una novedad, lo del 36 no fue un golpe de estado. Esto es un fragmento textual de una de las instrucciones del General Mola, organizador de lo que Camuñas dice no fue un golpe de estado.

“Las circunstancias gravísimas por las que atraviesa la Nación, debido a un pacto electoral que ha tenido como consecuencia inmediata que el Gobierno sea hecho prisionero de las Organizaciones revolucionarias, lleva fatalmente a España a una situación caótica, que no existe otro medio que evitar mediante la acción violenta. Para ello los elementos amantes de la Patria tienen forzosamente que organizarse para la rebeldía, con el objeto de conquistar el poder e imponer desde el orden la paz y la justicia. Esta organización es eminentemente ofensiva, se ha de efectuar en cuanto sea posible, con arreglo a las siguientes bases.”

Base 1.ª.La conquista del poder ha de efectuarse aprovechando el primer momento favorable, y a ella han de contribuir las fuerzas Armadas, conjuntamente con las aportaciones que en hombre y material y elementos de todas clases faciliten los grupos políticos sociedades e individuos aislados que no pertenezcan a sectas y sindicatos que reciben inspiraciones del extranjero, “socialistas, masones, anarquistas, comunistas etc”. (…)

Y la derecha no tuvo nada que ver en la posterior Guerra Civil. Porque lo que Camuñas nos está diciendo es que cómo la República lo hizo tan mal que lo suyo era castigar a sus integrantes, no fue un golpe de estado, fue un castigo merecido. Es decir, como los de la República lo hicieron tan mal hubo que matarlos… No voy a entrar, cómo él dice, en explicar, con datos no con las vísceras, el papel de la derecha entre el 31 y el 36 pero de verdad que es muy interesante.

Qué Camuñas diga esto convencido totalmente es grave porque es un episodio más del revisionismo al que la derecha y la extrema derecha está sometiendo la Historia de España. Pero lo más grave es que escuchándole con asentimiento y admiración era Pablo Casado, líder del PP, un partido de gobierno. Una de dos, o Casado es un supino ignorante en cuestiones históricas, cosa que puede ser, o está en en ese revisionismo destructivo, hijo de la victoria del 39. Una señal de que la derecha española es incapaz de dar el paso y no sustentar su “legitimidad” en la guerra civil. Y si alguno hay que le da vergüenza escuchar estas cosas, pues la verdad es que no dice nada.

La deriva es grave en su vertiente política y social porque se justifica la fuerza cómo elemento de disuasión y se argumenta la superioridad moral de la derecha por algo metafísico, Franco era caudillo por la gracia de Dios tras la cruzada. Es grave por el desprecio a la Historia como disciplina académica y a sus estudios, es grave porque es una versión que se llevará a las aulas, o se intentará. Es grave, en definitiva, porque es mentira. Ahora los medios afines a la caverna lo justificarán de mil maneras, las falsedades corren como la pólvora, desmontarlas es lento y queda para los que saben. Y estos serán asaetados por rojos, según la derecha sólo si versión es verdad libre de polvo y paja, cualquiera que les lleve la contraria es un sectario peligroso.

Marx decía “Dejar el error sin refutación es una inmoralidad intelectual”. Ahí seguiremos.

Cuando perdimos la guerra

Alguno me llamará exagerado o incluso iluminado. Cuando uno escribe para el público está expuesto a todo tipo de críticas, constructivas, destructivas, a loas y a exabruptos. Es el peaje de decir lo que uno piensa y que, por supuesto, sólo faltaría, no es dogma de fe.

Después de tres líneas, el título y las fotos se podría decir que juego al despiste, pero no. Es más, quiero ser muy claro y no me importa cabrear a alguien. Porque este es mi oficio, no el de “cabreador” sino el de historiador. No tenemos juramento hipocrático pero todo el que se dedique a esto debería de hacer uno que podríamos llamar “herodotocrático” (por nuestro fundador Herodoto que, cómo todo lo serio, vino de Grecia) y que consiste en no mentir, no decir verdades a medias, ni alegrar los oídos a los que mandan. Hace poco estuve en unas conferencias sobre la Segunda República Española y algunos de los ponentes estaban hablando más para alegrar la vida de los actuales componentes del “govern” de la Generalitat que para los que tratábamos de asistir a una conferencia de Historia. Pero a esto ya le dedicaré otro artículo.

Cuando uno se dedica a esto es difícil que algo le sorprenda porque enseguida lo relaciona con algo sucedido en el pasado. Un millón de años de especie humana deja pocas posibilidades a la total innovación. Y últimamente me está pasando con esta derecha que nos ha tocado en suerte. Porque cómo ya he dicho nada es nuevo, los orígenes, el devenir todo es necesario para entender el presente. Lo diré así aunque suene a filosofía. Pasado, presente y futuro son un único tiempo. Planificamos con una experiencia pasada, para actuar en el presente proyectando a futuro y así continuamente. Pongamos un ejemplo, ¿alguien puede negar la raigambre carlista montserratina del nacionalismo catalán? Vean sus hechos y el futuro que planean para Cataluña y poco habrá que rascar para encontrar una boina roja con borla.

¿Y la derecha española? Pues de guerra y victoria, aplastante, porque no hay otro tipo de victoria. Una victoria donde se recuerde continuamente a los vencidos que lo son y que no merecen ni el aire que respiran. ¿Saben cuanto tiempo ha gobernado, en paz, la izquierda en España durante la etapa contemporánea? Veintiocho años, eso es todo. La primera vez derrotados en la guerra civil, la victoria que se celebró durante cuarenta años y eso marcó de manera indeleble a las generaciones políticas posteriores. A los de izquierda esa especie de romanticismo de tener que salir con una manta por la frontera y teniendo la razón que no la fuerza y, a los de derecha convencidos que el poder es suyo y que cuando se pierde, cualquier medio es bueno para conseguirlo y derrotar, sí, derrotar, al enemigo que osó quitarles lo que les pertenece por derecho ancestral.

Hoy, afortunadamente, no hay generales golpistas, al menos en activo. Pero el lenguaje y las actuaciones de los órganos controlados y bloqueados, porque eso de la ley sólo se ha de cumplir cuando beneficia sólo a unos, actúan minando a un gobierno llamado ilegítimo ¿les suena? El poder es de ellos, lo ganaron en la guerra porque así hubo que actuar para desalojar a los que habían osado ocuparlo sin que les correspondiera. Si España se hunde, que se hunda, ya la levantaremos (¡Arriba España!) Ahora los medios, sus terminales en los órganos judiciales, votaciones absurdas en el Constitucional dando la razón a Vox sobre nada menos cómo actuar en la pandemia. Etarras, bolivarianos, comunistas, pornomarxistas (esta es de traca). Acusaciones de querer acabar con la democracia e imponer una dictadura ¿Saben qué esta fue la razón esgrimida para justificar el golpe del 36? Tesis aún defendida por pseudohistoridores que hace ochenta años hubieran vestido camisa azul y correaje y habrían acudido raudos a la llamada de la Nueva España. Todo vale para derrocar, derrotar, tumbar a los que han usurpado el legítimo poder que corresponde a unos elegidos que cuando andan lo hacen con autoridad porque la tierra que pisan es suya, porque hablan por el sufrido pueblo. El lenguaje se ha convertido en la artillería para acabar con el rojerío y el control sobre algunos órganos en la quinta columna. A las formas y torpedeos durante la pandemia me remito.

Historia comparada. A veces me pregunto que hubiera sido de Europa si Alemania hubiera ganado la guerra. Probablemente la derecha europea hubiera girado en torno a los vencedores pero, afortunadamente la perdieron y la derecha se tuvo que civilizar porque no olvidemos su responsabilidad en aupar al fascismo (otro día hablaremos de eso, ya van dos) Imagino a Francia con Petain victorioso y los chicos de la Milicia Francesa (pro nazis) desfilando por París. Seguramente hoy lo de los Le Pen parecería lo normal.

Desgraciadamente, en España, si sucedió, ganaron la guerra y, por mucho que digan, cuando son ellos los que la recuerdan continuamente con actos y hechos, han de pasar muchas generaciones para que eso pierda fuerza y no digo desaparezca porque el pasado siempre nos visita. La última guerra carlista terminó en 1876, levantaron cabeza, y de qué manera, en el 1936. Escuchen a Torra o Puigdemont, compárenlo con el ideario y las formas y ya me dirán. Por lo tanto, ¿qué esperar de Casado, Abascal y los que antes que ellos estuvieron o les precederán? Ellos ganaron la guerra, nosotros la perdimos.

El desastre de Annual, cien años

La historia del desastre de Annual

www.instagram.com/tv/CQ_bG5yoAxw/

Hoy voy a hacer propaganda de una de mis obras “Annual, un cementerio sin tumbas” publicado por Edhasa. Una historia basada en los acontecimientos que tuvieron lugar en el Rif entre los meses de julio y agosto. Un acontecimiento narrado desde los generales y los soldados, sus vivencias particulares. Mi intento de que unas líneas en las Historias de España adquieran lo que la novela histórica permite, detenerse y reflexionar convirtiendo los números en personas de carne y hueso sin anacronismos ni retorcimientos del dato histórico.. En el enlace superior me escucharán hablar de ello.

El 21 de julio se cumplirán cien años del comienzo del llamado desastre de Annual. Un acontecimiento que marcó definitivamente el declive de la monarquía de Alfonso XIII, liquidó el sistema de la Restauración, el ejército sufrió su enésimo trauma desde Cuba y, lo más grave, destrozó miles de familias que nunca pudieron enterrar a sus muertos. Esto último un clásico a partir de 1936.

Catorce mil españoles perdieron la vida en las jornadas de julio y agosto. Perseguidos, masacrados, torturados sin piedad yacen en fosas comunes que, seis meses después unidades sanitarias del ejército tras recuperar el terreno perdido, excavaron por todo el territorio rellenándolas de cal. Los menos afortunados están dispersos por el Rif. Los blocaos, las posiciones de madera, zinc y sacos terreros donde mal vivían 15 o 20 soldados acompañados de sed, hambre y piojos se convirtieron en túmulos funerarios, Los que huyeron fueron perseguidos y cazados mientras una procesión de soldados trataba de llegar a Melilla. Un drama de 130 kilómetros que terminaron el 9 de agosto en la matanza de Monte Arruit donde 3000 españoles murieron a manos de los rifeños mientras una treintena de oficiales eran separados para ser canjeados por dinero.

Acontecimientos como Abarrán, Igueriben, cuya resistencia es digna de los “Trescientos”, las cargas de la caballería de Alcántara, la emotiva diana floreada de los cornetas en plena retirada, la heroicidad del capitán Arenas. Y también la corrupción galopante, la lucha de egos entre generales, la incompetencia, el abandono de miles de jóvenes a su suerte. Todo ello ocurrió en aquel terrible verano de 1921 que cambió la vida de millones de personas.

Dicen algunos que hay que olvidar ya el pasado y mirar hacia adelante. Los mismos que resucitan una y otra vez la guerra civil, destrozan placas de gente que no les gusta y liquida menciones a fusilados en cementerios. No sé que saben de Annual, probablemente, teniendo en cuenta de lo que dicen, nada. Los mismos que en aquellos días dijeron que la carne de gallina estaba barata en el Rif y que fue cosa de soldados y no de generales, entonces ya prometían.

Annual dio al traste con la monarquía, todo empezó un 21 de julio de 1921, el mismo día que el rey Alfonso XIII enterraba solemnemente los resto de El Cid en la catedral de Burgos. El obispo de la ciudad gritó ¡Viva el Cid muerto! En ese mismo instantes cientos de jóvenes estaban muriendo en el RIF y la monarquía comenzaba a escribir su epitafio.

Secuestrados en Mallorca

Dice un amigo mío que si a él a los 17 años le encierran en un hotel de Mallorca con gente de su edad y a setecientos kilómetros de sus padres a los diez días le tienen que sacar los GEO.

Al margen de la gracia me gustaría comentar algunas cosas que he escuchado y que, por supuesto, no tratan de enmendar la plana a nadie, ni trato de meterme en casa de nadie y, mucho menos, en las relaciones padres e hijos.

En primer lugar los medios. Se habla sin matiz de viajes escolares. Permítanme hacer un poco de corporativismo. El primer día de colegio las aulas parecían una droguería, el último día exactamente igual. El primer día entradas por tramos, flechas en los pasillos, separación en las aulas, grupos burbuja reducidos, avisos de como llevar la mascarilla y llamadas continuas a la responsabilidad durante los fines de semana y horario extra escolar. Y el último día, también, logrando, la mayoría, la gran mayoría de grupos llegar a los más de 250 días sin covid. Incidencias sí, grandes estallidos, ninguno, por lo tanto felicito y me felicito de la enorme labor realizada desde los centros… Por eso se me hace muy cuesta arriba pensar que una escuela organice un viaje (alguno habrá) al terminar el cole, que profesores y profesoras con lo que hemos llevado se embarquen después de selectividad (los centro han terminado su actividad) en una salida con adolescentes a Mallorca. He escuchado cosas como viaje de estudios a Salou. Con todos los respetos a Salou,… sin comentarios. Por cierto, no he visto, igual sí la hay, ninguna entrevista al responsable adulto de esas salidas y menos docente… O se ha escondido o es que no lo hay porque identificar edad con escuela no siempre es correcto.

Llevo organizando viajes de escuela mucho tiempo y, al margen de que lo nuestro y lo de muchos otros son viajes realmente de estudios y convivencia y, por lo tanto, quedan excluidas las magníficas zonas de ocio, les explicaré como funciona esto.

Hasta la llegada de la pandemia la primera semana de septiembre a la hora del patio (si es en la calle) o a la salida se personan delante del edificio unos individuos e individuas que ofrecen a los de 2º de bachillerato un viaje tras la selectividad a un lugar de ocio con transporte, hotel, entradas a fiestas y demás con un precio muy asequible. A veces, si te haces con uno de los prospectos ves que llevan el nombre de la escuela, no indicando que sea cosa escolar, sólo faltaría, sino a manera de indicador para saber a que grupos se han dado, pero que puede llevar a algunos a confusión. Sobre todo cuando se presenta la hoja a los padres y no indagan demasiado, es muy útil. Por supuesto, todo legal y cada uno se gana la vida como quiere o puede. Un viaje de estudios o como se le quiera llamar, organizado por el centro requiere de una preparación y papeleo, permisos paternos y maternos, visado policial si es en el extranjero, tarjetas sanitarias, listado de medicaciones, posibles alergias y otras historias como horarios estrictos ya que la responsabilidad recae sobre tres o cuatro personas durante las 24 horas… Y durante dos años, nadie ha organizado nada. Lo del macro brote es otra cosa

Viene esto a colación de padres airados que tras los sucesos de Mallorca han puesto denuncias porque se ha recluido a un menor. La pregunta sería ¿y qué hace un menor ahí? Una madre que clamaba la inocencia de su hijo/a porque había ido con su grupo burbuja evitando el contacto con los demás para descansar unos días… En Mallorca, de noche, o de día, me da igual… Tal y como cuentan, algunos grupo de jóvenes tras la selectividad se han trasladado a lugares de ocio con la sana intención de continuar estudiando para su futuro. La verdad, difícil de creer.

Allá cada cual, y si algún colegio se ha visto implicado que para otra vez se lo piense. Las consecuencias las estamos viviendo pero dejen en paz a las escuelas, nada tienen que ver con el estallido de contagios.

Hace 90 años…

“Hace 90 años nos amenazaban en esta bancada del hemiciclo”

Segunda frase de Casado sobre el tiempo de la Segunda República durante su lamentable intervención de ayer tratando de hacerse con el argumentario de la extrema derecha, la oratoria aznariana y el desparpajo de Ayuso… Un pobre hombre. Eso es lo que es. Atenazado y amedrentado por su entorno, incapaz de ser diferente, incapaz de plantear nada trata de ser un triste remedo de los que le quitan el sueño. Decía Marx que la historia primero se presenta como tragedia y se repite como farsa.

Y en eso hay que entender el comentario antihistórico, que no histórico, de Casado. No hay nada como tener referentes en el pasado, ser línea directa sin cortes de algo que se eleva, parece ser, a categoría de mito o, cómo dicen ahora, “lado correcto de la historia”. Una Arcadia feliz e impoluta.

Retrocedamos 90 años, a 1931. Cómo lo de este hombre no sé si es que no asistió a clase ese día o estulticia, vulgarmente conocida como estupidez, digamos que se refiere a la bancada de la derecha en las primeras cortes republicanas conformadas por 470 diputados/as. Vamos a ver cómo estaban las cortes en esas fechas tras las elecciones del 28 de junio y quienes eran esos amenazados de los que Casado se siente continuación.

-PSOE: 115 diputados. Estos seguro que no porque eran los amenazantes.

-Partido Republicano Radical: 90 diputados. Estos tampoco, demasiado centro incluso con algunos tirados a la izquierda y otros a la derecha… Y había formado parte del gobierno provisional con los rojos…

-Partido Republicano Radical Socialista: 61 diputados. Casi nada. Sólo el nombre le ha de producir salpullido.

-ERC: 29 diputados. ¿Se imaginan?

-Acción Republicana: 26 diputados. Para nada, está Manuel Azaña por en medio, un demócrata sin ley.

-Derecha Liberal Republicana: 25 diputados. Podría ser, pero no. Niceto Alcalá Zamora primer presidente de la República

Reconozcan que se está haciendo difícil encontrar algo similar a la afiliación política de Casado. Iré directamente a lo que podría ser.

-Partido Agrario Español: 15 diputados. Los caciques del régimen anterior. Estos podrían ser, pero claro 15 sobre 470 no es cómo para hacerles mucho caso.

-Acción Nacional: 5 diputados. Estos también, ultracatólicos que además, cosa curiosa se cambiaron el nombre un año después para llamarse Acción Popular (AP) Igual es por esto que ya existían las siglas iniciales de su partido y el muchacho se ha creído que… en fin.

-Comunión Tradicionalista: 4 diputados. Yo con boina roja y borla más bien veo a Abascal y a los de Navarra Suma gritando desaforados “Dios, patria y rey” mientras desfilan cantando la marcha de Oriamendi.

-Unión Monárquica: 1 diputado. Pero no deja de ser interesante porque el número 2 por Madrid no era otro que José Antonio Primo de Rivera. Un partido que defendía la obra de la dictadura. Eso de la ley sin democracia que parece reivindicar Pablo Casado.

En resumen, Casado no tiene ni idea de lo que habla porque a lo que él se refería no sucedió hace noventa años sino ochenta y ocho, la fundación de la CEDA y supongo que al periodo 1933-1936. Vamos a darle el beneficio de haber tenido un lapsus y hagamos el análisis anterior.

Elecciones de noviembre de 1933

-CEDA: 115 diputados. Estos sí, estos es de lo que Pablo quería hablar. Un partido de derechas, católico y oligárquico, como Dios manda.

-Partido Republicano Radical: 102 diputados. Ahora se escorarán a la derecha.

-PSOE: 59 diputados. El diablo presente en la sala.

Dejémoslo aquí. Pero es evidente que Pablo Casado se identifica con la CEDA. Es decir, un partido que nació como “anti”. Antirrepublicano, antireformista, antiprogresista y profascista, una deriva que hizo rápidamente en cuanto apareció la extrema derecha italiana y, sobre todo, alemana ¿a qué les suena? Porque Casado no reivindica a Cánovas o Alcalá Zamora, Maura, Canalejas o Cánovas, no, reivindica a una derecha pro fascista. A Gil Robles que se hacía saludar brazo en alto al grito de “jefe,jefe”, José Calvo Sotelo que se declaraba abiertamente fascista y algunos más como Ramón Serrano Súñer “el cuñadísimo” y hombre fuerte del régimen de Franco durante los años victoriosos del eje.

Supongamos ahora que se refiere a 1936 y a la violencia verbal parlamentaria, cosa que, aunque es evidente que todo no aparecía en los diarios de sesiones, y si uno es serio investigando y documentándose, llegaría a conclusiones que la Historia de verdad ha establecido. De todas maneras ¿Cómo cree Casado que se leerán sus discursos en un futuro? ¿Se dirá que era un moderado? ¿Qué argumentaba con prudencia y raciocinio? Hay tiene una comparativa con lo que se decía en el 36. Aunque teniendo en cuanta los razonamientos del personaje no sé a qué conclusiones llegará.

Esto podía quedarse aquí como la pobre argumentación de un necio ignorante de la Historia pero lo grave es que, desde la mediocridad, este discurso emparenta con el revisionismo de la extrema derecha que recorre Europa y que, alguna vez, he hablado de él en este bloc. La reinterpretación, la elevación a personaje ejemplar de colaboracionistas porque “lucharon contra el comunismo” y la mirada comprensiva sobre el fascismo. Un fenómeno en el este de Europa, pero también en Italia, homenajes a Mussolini y, cómo se ve, también en España.

La República nació contra el viento y de costado, en unos años 30 de violencia e imposición del fascismo en el continente y fue aniquilada por la burocracia militar y eclesiástica, la oligarquía agraria y la impagable ayuda exterior de las potencias fascistas. Esas potencias en el 45 desaparecieron y se inició un proceso de democratización y renuncia radical a lo que habían representado. España no lo hizo. La CDU alemana jamás se sentirá heredera de los que en los años 30 sentaron sus uniformes pardos y negros en el Reichstag. Pablo Casado sin rubor ni disimulo se reivindica heredero de aquella derecha profascista que hace 90 años había en España.