¿Qué estamos enseñando?

He escogido deliberadamente esta foto de una clase vacía por lo que sugiere. Y no se trata de hacer poesía invocando las vacaciones sino de una metáfora porque vistos los últimos acontecimientos me pregunto qué estamos enseñando.

He dedicado dos artículos al tema de la violencia con un denominador común, la juventud. Hoy tras lo escuchado esta semana y visto los sucesos de ayer 27 de febrero por la noche tengo la necesidad de añadir un tercero. El primero era una defensa de los jóvenes que yo conozco, los de las clases trabajadoras y contra su estigmatización. El segundo, el uso torticero de algunos jóvenes para fines nada claros. Este tercero va de un elemento que me preocupa especialmente y que si esta plataforma fuera de alguien con gran difusión daría que hablar, porque voy a tocar un tema que un mal entendido corporativismo pondría en marcha todos los argumentos empezando por el de la duda sobre el sistema educativo y sus profesionales. Pues sí, dudo, y de mí el primero porque no sólo se trata de lo que uno dice sino también de lo que uno no dice.

Comenzaré con lo escuchado esta semana y que en nada tuerce mi opinión sobre los jóvenes a los que he dado clase durante años. Sin embargo, he visto y oído a unos cuantos en la televisión, aunque sea una tan poco fiable como TV3, videos en Twitter y otras plataformas donde se pregunta a jóvenes sin capucha y encapuchados. Respuestas algunas para la antología del disparate pero había un denominador común o bien la justificación de la violencia por una “rabia”, ojo al término que parece que es la consigna de alguien, y si no se justificaba directamente aparecía “pero”, esa conjunción adversativa que devalúa el sentido de la primera frase. Al margen de lo sesgado de las respuestas por parte de los medios me preocupa y mucho que gente con 16, 17 y más, que se supone con estudios o inmersos en ellos, pueda ver con benevolencia imágenes que ensalzan lo peor del ser humano y que se están produciendo en las calles de Barcelona y otras ciudades últimamente, o que participen directamente en ellas, al margen de los profesionales del caos que seguro hay.

La escuela es el nexo entre ellos, incluyo en el término todo ámbito de formación pero especialmente la secundaria y la secundaria postobligatoria. Y aquí mi pregunta ¿Qué estamos enseñando? Cuando un profesor ve a su alumno en televisión justificando las acciones violentas ¿Qué hace? ¿O depende de contra qué se actúe y por qué? Una defensora de Hasel por cantar no sabía como justificar que unos nazis estuvieran en la cárcel por el mismo motivo sí lo merecían hasta el punto de perder hasta el don de la palabra. Desde luego está claro que no hay ninguna materia, salvo colateralmente, que explique sociedad, política, democracia más allá de lemas colgados en el tiempo. La formación de nuestros alumnos y alumnas es nula y cuando llega la mayoría de edad, como una bombilla interna, se ha de encender por ciencia infusa el sentido político tomando decisiones trascendentales como es la de emitir el voto. Un solo año de Historia de España en serio, al igual que una de Historia de la Filosofía que ya se quiso laminar, las dos en las cuales se puede hablar del asunto. La primera como discurso cronológico de una asignatura que considerada puramente memorística y poco útil que, sin embargo, convenientemente explicada por su naturaleza de acontecimiento pasado inamovible, justifica la acción presente y futura, si a ello añadimos su fácil manipulación nos encontramos a chavales que utilizan sin ahorro los términos “fascista” y “franquista” escuchados y, probablemente, comparados por un mayor. Clases de bachillerato por la calle enarbolando carteles con la cara de Franco tras la sentencia del “procés” u otras donde directamente recibían indicaciones por parte de un adulto para gritar “prensa española manipuladora”. Libros de texto en los que a los acontecimientos probados aparecen párrafos que en nada tiene que ver con la ciencia histórica indicando la presencia de un extraño espíritu, positivo por supuesto, en un determinado grupo para diferenciarse del otros. ¿Y la Filosofía? Ese lugar metafísico en la que la política es cosa del pasado y de algunos tipos obligatorios en selectividad, un tema más junto a la ética, el conocimiento, y todas esas cosas que no mueven nada y que se ve matizada por ese “pero” que justifica que un contenedor ardiendo es más efectivo que cualquier pensamiento o diálogo, “si no nos escuchan con violencia como nos van a escuchar sin ella” decía estos días una joven “influencer” de 22 años que decía llevar diez años indignada y con rabia contenida, es decir, desde los 12.

Lo digo claramente, no puedo poner la mano en el fuego por todos. Y tampoco estoy con esas teorías conspiratorias (Lo tengo escrito en este blog) de un complot general de la escuela catalana para laminar la historia o la lengua. Pero sí creo que hay quién piensa que está llamado a tareas mayores y que todo vale. Y esto es posible por dos razones. La primera es la falta de una formación política en la escuela. Una sólida formación en educación ciudadana evitaría el uso de otras materias fuera de su cometido. Adoctrinamiento dirán algunos y yo respondo, por supuesto. ¿Adoctrinamiento partidista? Eso es lo que mucho querrían pero no significa. Adoctrinamiento en la libertad, la democracia y los valores que son consustanciales a ellas. Una apuesta militante por la convivencia. Pues claro que hay que adoctrinar en ello para que haya una ciudadanía sólida y crítica que, de entrada, rechace la violencia sin “peros” y que tenga en el diálogo, el respeto a las decisiones colectivas y las instituciones, sin que signifique minimizar la crítica cuando es constructiva, la base de sus decisiones personales, libres y autónomas con un objetivo, el bienestar de la sociedad de la que uno forma parte y ha de beneficiarse. Una formación que no evitaría pero sí paliaría la influencia de manipuladores, vendedores de elixires milagrosos y futuros viajes a Ítaca. Siempre se ha tenido la educación como uno de los pilares de una sociedad sana que respeta su pasado sin manipulaciones, que actúa en el presente y que proyecta a futuro. Sin embargo, en España, cualquier intento de algo semejante ha sido atacado sin piedad por nacionalismos, derecha nacional e Iglesia, acusando de pretender un pensamiento único cuando es todo lo contrario y que ellos tratan de fomentar, a su manera de entender la política me remito. Y también por parte de la izquierda. Una amigo mío, Ramón , también profesor, en este caso de Filosofía, me dice que es el perverso y nefasto efecto que tuvo el FEN (Formación del espíritu nacional) del franquismo, después llamada Educación Cívico Social, con los mismo contenidos y que acompleja cualquier intento de diseñar una asignatura que defienda, proteja y preserve los valores democráticos.

Y hay un segundo elemento que nos atañe a todos directamente y que otro amigo, Pedro, en este caso profesor en la universidad, señala en nuestras conversaciones, la manipulación del lenguaje. la prostitución de términos como “democracia” o “libertad de expresión”. El uso del lenguaje teorizado desde los tiempos del nazismo, la apropiación de las palabras y los términos y que muchas veces utilizamos cayendo en ese uso perverso sin darnos cuenta. Las palabras no están huecas ni se pueden utilizar indiscriminadamente y, mucho menos, cambiar su sentido a pesar de que de manera a los Goebbels se repitan continuamente en los medios. Mucho se habla de la llegada de extremismos, del peligro del fascismo, del de los populismos y otras insensateces y, sin embargo, nada se hace por evitarlos. Y en la escuela hay una gran oportunidad.

Y vuelvo al principio. Creo que la mayoría no justifica ni ejerce la violencia pero se está jugando con fuego haciendo dejación desde la política y dejando la formación en la ciudadanía a un autoaprendizaje de débil conformación sujeto a influencias exteriores por razones que son claramente interesadas. Se está dando cancha en tertulias y entrevistas a los que buscan las causas en las raíces que a ellos se les antojan y que no tienen otro objetivo más que justificar la violencia, los comentarios en las redes son aterradores, el idiota campa por doquier con altavoces mil… ¿Y la familia? Tiene su papel y afortunadamente palía muchas veces esa falta de formación y que debía complementarse o incluso, por qué no, corregir la escuela.

Y por eso la clase vacía de la foto ¿Estamos dando muchísima formación sin profundizar? ¿Hemos caído en que sólo vale la pena enseñar aquello que es crematísticamente útil? El bachillerato se jacta de dar formación consolidada, el saber seguro en todas las materias ¿Por qué no una formación en valores al margen de la transversalidad del resto de materias que se reduce a la buena voluntad del maestro o la maestra? La educación puede y debe acabar con esos “pero”. Por eso la necesidad absoluta de la escuela en la que como dijo Kant, uno de los que sabe y vale la pena escuchar “¿Pensaríamos mucho y pensaríamos bien si no pensáramos, por así decirlo, en común con otros?”


De influencers y falangistas

El correo de Andalucía

En el artículo anterior hice bandera de la inmensa mayoría de jóvenes que no hacen uso de la violencia para reivindicar y tirar adelante. Hoy me voy a referir a otros que bajo el paraguas de la juventud sirven como imagen ilustrativa de lo que en su día se bautizó como estupidez, y que Carlo Cipolla calificó de seres peligrosos porque no sólo es que hagan daño sino que se lo hacen así mismos, es decir, beneficio ninguno y para nadie.

Dos chicas jóvenes han llamado mi atención en los últimos días. En primer lugar la joven de camisa azul, brazo en alto y, parece ser, dificultades para mantener la boca en tensión, Y así, con la boca floja empezó a cargar contra los judíos honrando a la División Azul que se ve que ya no fue a la URSS a combatir el comunismo sino el judaísmo. Después rodeada de machos de presencia corpulenta agarrados a banderas pre constitucionales, algunos de mucha edad, se puso a entonar algo parecido al “Cara al sol”, y es que ni las tradiciones se respetan.

Verborrea vacía, ignorancia, joven destilando odio a raudales. Un fracaso del sistema educativo, un fracaso a la hora de inculcar los valores de la humanidad y que día tras día son laminados por seres chabacanos elevados a la categoría de héroes que sin medir las consecuencias ponen en cuestión todo aquello que de positivo nos legaron y nos legan los que saben. Seres que encuentran amplificador como la otra joven a la que me referiré sentada en un sillón en TV3, esa cadena que se mueve entre “Fox” y “Libertad Digital” y que lamina sin piedad a todo el que no comparte el bien untado pensamiento oficial y que sin duda merece el nombre de “régimen” en el sentido en que los propios adláteres de la cadena lo utilizan sin ver la viga en el ojo propio.

Pues bien, sentada en su butaca alardeando de representar a la juventud, la “influencer” presentadora de programas juveniles de la cadena dijo algunas cosas que, por muy estúpidas que parezcan merecen ser analizadas. Gesticulando con ganas para subrayar sus afirmaciones dice que lo del vandalismo no es por que sí si no por la rabia de los jóvenes ante el mundo que les estamos dejando… Brillante, lo primero es que el vandalismo, ergo, la violencia se puede racionalizar y no por cualquier cosa sino porque aquí no hay nada que salvar y, guardianes de la esencias de la verdad eterna, no entienden que alguien no lo vea como ellos…Lo dicho, brillante. “Violencia justificadísima”, dice. Un oxímoron a lo grande, lástima que la chica no sabe lo que es eso. Después la violencia constante del sistema, una especie de ente que pulula por ahí fastidiando la vida a la gente y entonces comienza a mezclar desahucios, hambre, miedo a andar por la calle, violencia de género, eso si, en España,… Conclusión, quememos un contendor y destrocemos terrazas, es un clarísimo vaso comunicante. Pero la cosa continúa y la conductora de programa ante la avalancha y que todo viene porque no se les escucha va y le dice si no hay medios pacíficos para reivindicar. Atentos a la respuesta, y sobre todo Gandhi, Kant, Hanna Arendent y las misses que piden la paz en el mundo, Galileos y Zambranos, pensadores y pensadoras, científicos y científicas, gentes todas que han hecho de este mundo algo mejor, enteraros de una vez de que va esto que ahí va la respuesta de la “influencer”. Indignada ante la pregunta coloca los dedos hacia arriba y lanza algo que permanecerá en los anales de la historia, “Si con violencia no se nos escucha, cómo se nos va a escuchar sin ella” Chuparos esa Luther King, tú que creías que la violencia creaba más problemas que los que resolvía, madres de Plaza de Mayo, menudo surco andando en círculo, Rigoberta Menchú y todos los premios Nóbel de la paz habidos y por haber, mira que no haber caído en este razonamiento, canelos. Pero no termina y entonces explica sus raíces que no son otras que ser “hija del procés”, acabáramos, tenía que salir, es TV3. Pero es interesante porque lleva diez años manifestándose pacíficamente dice, teniendo en cuenta que tiene 21 0 22 años resulta que a los once ya tenía conciencia política, por lo tanto ¿Cómo podemos dudar de la madurez de esta persona? Diez años ha hecho las cosas de manera pacífica y no ha pasado nada dice salvo la traición de los políticos catalanes y claro el malvado estado español que ya a los once años se le mostró como el malvado monstruo que es. Pero falta la traca final cuando le preguntan si cree que esto no hay quien lo pare respondiendo que espera que siga así porque si no no hay futuro y termina casi como “El manifiesto comunista”…No tenemos nada que perder… Le faltaba lo de los proletarios y las cadenas pero me temo que eso no entra, sobre todo lo de proletario… Y según su curriculum ha pasado por el bachillerato y la universidad. Lo mismo que la falangista que dice haber estudiado antropología y filosofía, en fin.

Vuelvo a reivindicar a los jóvenes que seguro tienen más problemas que estas dos juntas, que estudian, que tratan de labrarse un futuro que no es el que augura, espero, la influencer, que no destruyen nada hundiendo la vida de otros. Que no producen miedo sino esperanza, que buscan soluciones y no la dialéctica de los puños y las pistolas, esto le gustará a la chica falangista, es de José Antonio. pero seguro por lo visto también a la hija del “procés”.

Creo en la educación y que el legado heredado es impresionante y merece ser conservado y transmitido pero algo hay en la forma de hacerlo que no somos capaces de eliminar lo que de barbarie tiene la especie humana. Terminaré citando a Marshall Rosenberg tratando de paliar, lo diré, el terror, que me producen estas actitudes estúpidas que sólo hacen daño y la duda de sí como integrante del sistema educativo que parte de culpa tengo también. Escribió el psicólogo pacifista de Ohio Toda violencia es el resultado de personas engañándose para creer que su dolor es provocado por otra gente, pensando por tanto que merecen ser castigadas

Violencia, último recurso del idiota.

En defensa de la juventud

El Confidencial. Protesta por la libertad de Pablo Hasél, en Barcelona. (Reuters)

Decía Cicerón que las tres preguntas que hay que hacerse son ¿con quién compartiré mi vida? ¿a qué me dedicaré? y ¿en qué empresa me empeñaré? Esto viene a colación de lo que está sucediendo estos días fundamentalmente en Barcelona y en otras ciudades de España. A estas alturas, por los centenares de informaciones vertidas, todo el mundo sabe que la chispa de los altercados ha sido el encarcelamiento de Pablo Hasél. Por ese mismo alud de comentarios no me toca ni quiero hablar del personaje ni de la discusión sobre la libertad de expresión ya que considero que nada de lo que está sucediendo tiene que ver con un debate que viene de muy lejos. Desde aquellos “que se escriba, que conste y que perdure” cuando a algún emperador romano o faraón egipcio se le ocurría una curiosa frase, el “nihil obstat” eclesiástico, la censura, hasta llegar a desear musicalmente, o algo así, la muerte de alguien.

Quiero hablar de los acontecimientos en las calles y, por ende, del inevitable uso político y sus posibles consecuencias y todo ello con un elemento común, la juventud.

En primer lugar diré para los que no me conocen que soy profesor de bachillerato en un centro que además tiene Ciclos Formativos tanto de grado medio como superior. Con esto quiero decir que conozco chicas y chicos de entre catorce y veinte años y, que por mis tres décadas de profesión no bajan de los cinco mil. Un centro de Nou Barris, el lugar de Barcelona con menos titulados superiores y más abandono escolar antes de comenzar la postobligatoria. Sirva esta pequeña introducción como datos empíricos para indicar que sé de lo que hablo y que no voy a pontificar desde una tribuna.

Comenzaré por lo escuchado estos días desde diferentes ámbitos incluido el político, una mezcla explosiva del momento, vamos a llamarle delicado, en Cataluña y el populismo incapaz de condenar lo que es más que evidente, que la violencia es ajena a todo comportamiento racional e injustificable desde todos los puntos de vista en un régimen que tiene decenas de cauces para trasladar las demandas sin cortapisa de ningún tipo (hasta comer helado todos los días dijeron algunos en su día). Resulta del todo inquietante el silencio de los que dicen hay un conflicto, “quasi metafísico”, en Cataluña y son incapaces de detener el que tienen físicamente en la calle y del que, curiosamente, no hacen bandera, aunque es evidente la similitud, salvo el ataque la comisaría de Laietana, con lo acontecido tras la sentencia del “procés”. Un silencio por intereses políticos ya que necesitan la aquiescencia de los que dice que las calles serán siempre suyas para formar el gobierno de los del “lo volveremos a hacer” llegando incluso a cuestionar a parte de los funcionarios que reciben en la calle todo tipo de ataques. Y, por supuesto, no ya el silencio, sino el balbuceo de un populismo que se dice de izquierdas y cuya confusión mental es total y absoluta incapaces de separarse de su condición de artistas de la destrucción y, ni tan siquiera hacer caso de aquello tan leninista y que debería ser propio de su naturaleza “primero conseguir el poder, después mantenerlo”.

Se habla de insatisfacción y frustración de los jóvenes que no ven futuro y trasladan eso a la calle de manera violenta. Sesudos y sesudas analistas esgrimiendo que hay que buscar las causas de esa desazón y paliarlas, eso sí, no dicen como. Lo que queda claro es que en los comentarios se trasluce que hay un aparato estatal que no entiende y es impermeable a las justas demandas de personas que han llegado al límite sin encontrar medio ni interlocutor al otro lado y llenos de idealismo se lanzan a las calles a destruir la aberrante sociedad en que les ha tocado vivir. Ayer mismo escuché a una tertuliana experta en movimientos sociales decir que como las manifestaciones pacíficas no obtienen resultados es lógico que se conviertan en violentas. Además de que, llamémosle así, el argumento es torticero y no resiste análisis ahora resulta que manifestaciones como la que hubo contra la guerra de Irak o, desde un punto de vista que no comparto, las de los 11 de septiembre, no sirven para nada y hubieran resultado útiles si se hubiese atacado alguna institución. Pero volviendo a lo de la insatisfacción… Un excremento. Cuando se trabaja con gente joven en un lugar como Nou Barris, sabes de situaciones muy al límite y el resultado no es quemar contenedores, motocicletas, asaltar tiendas y enfrentarse a la policía. Su problemática no deriva necesariamente en violencia. Pasa por multiplicar esfuerzos, subir por méritos propios en la escala social trabajando mientras se estudia, porque es posible, y los éxitos personales y sociales son notables (datos empíricos), con sacrificio, un digno sacrificio por venir de donde venimos y no hundiendo la vida de la gente destruyendo la terraza del bar, único ingreso actualmente para muchas personas, la moto del repartidor, los cristales de una tienda y la sustracción del género, la aniquilación del mobiliario urbano, el enfrentamiento con los vecinos que ven peligrar su integridad y sus casas. Y en estos tiempos que vivimos, con las limitaciones propias, con las de la pandemia, con un panorama oscuro hay están cada día haciendo lo que tienen que hacer.. No. Eso que está sucediendo no se puede sistematizar en “insatisfacción juvenil” porque la juventud sabe canalizar sus esfuerzos y buscar salidas a su situación, porque hay salida, a veces costosa de conseguir pero me parece que sólo a ese grupo de encapuchados las cosas les salen gratis y más escuchando a alguno que no sabe ni cómo se llama el rapero y que está ahí para divertirse. Lo que tenemos actualmente es mucho mejor que lo de épocas pasadas (educación, salud. servicios sociales,..) que lo que había y, por supuesto, lo que ofrece esta banda, si es que ofrece algo. Y el que no lo vea es un idiota en el sentido socrático de la palabra (idiotes) y el que se quiera aprovechar alguien que no sabe ni quiere saber lo que es la ética más elemental en la que sólo caben dos caminos, obrar por que es lo que hay que hacer (gracias Kant) u obrar rectamente para conseguir un fin último positivo (llámese felicidad, paz, o hasta el cielo en la otra vida si se quiere y confía) Lo que no pasa por ahí es otra cosa. En términos históricos, es idiota el que justifique (aunque no comparta) el orden nazi por el caos de Weimar, o la guerra civil y el franquismo por el caos republicano. Resumiendo. por muy mal, que no fue tanto, que fuesen las cosas lo que vino después fue infinitamente peor ¿o no? Y otra de historia, pensar que todos los que hay en la calle tienen altas miras y defienden derechos i incluso adjudicarle terminología revolucionaria, eso si que es del genero bobo. Ni es 1789, ni 1820, ni 1830, ni 1848, ni 1917, ni nada que se le parezca, fundamentalmente porque faltan dos elementos esenciales, el hambre y la ausencia de mecanismos de bienestar social. Aunque sí se puede detectar algo también histórico, la dialéctica de los puños y las pistolas justificada desde muchos ámbitos amparándola en la comprensión de un fenómeno cuya naturaleza es de entrada errada, no esconde ninguna defensa de nada si no un ataque a algo, o lo que es lo mismo, fascismo. Jóvenes encapuchados que al contrario de los de que yo conozco en abundancia se aburren en su vida regalada ajena a lo que sucede más allá de su individualismo de revolucionario de sofá amante de la pirotecnia que desembocará con los años en un conservadurismo recalcitrante. Estos días he visto dos pintadas dejadas por el paso de la horda, “Guerra de clases” reza una. Indicativo, no saben ni cómo se dice correctamente y, por supuesto no preguntemos lo que significa porque igual se dan un susto. Y la segunda “Decir la verdad no es motivo para ir a la cárcel”, Saben lo que es la “verdad”, no sólo eso, la tienen y absoluta, dogmatismo en estado puro, blanco y en botella, fascismo. La tienen, estos, la chica de camisa azul que acusa a los judíos, los líderes que dicen estar en el lado correcto de la historia, los de creen que negociar es o todo o nada, los de las calles serán siempre nuestras o los que dicen que ya no existen los derechos individuales, sólo los de los pueblos,… La historia no se repite, pero rima, decía Marc Twain, y determinas acciones de movimientos políticos alimentando a la bestia con declaraciones y eslóganes, con irracionalidades manifiestas amparadas por amplificadores de opinión y el mal uso de las redes sociales han hecho eclosionar el huevo de la serpiente.

Volviendo a Cicerón, ¿en qué causa me empañaré? Los de la capucha volverán a su vida regalada o serán pagados y organizados por los del río revuelto mientras que la juventud, como hicimos la gran, inmensa mayoría en aquel momento, se comprometerá libremente con aquello que sea necesario, desde su familia a una causa política o social, desde ópticas diferentes, libremente elegida, sin destrozar la vida de nadie, sin hacer que nadie se sienta amenazado, porque vivimos en un mundo mejor y mejorable en el que hemos recibido el legado inmenso de la humanidad y lo hemos de pasar a las generaciones que vengan. Racionalidad, empatía por toda la humanidad, educación, democracia militante, sin amparar medias tintas, e igualdad de oportunidades es lo que ha hecho que avanzara la humanidad. Y terminaré citando a Kant y lo que decía de ese avance “depende de lo que hagamos”.

Confusión

De un tiempo a esta parte, y ejemplos podríamos encontrar en la historia, creo que la confusión se ha establecido en el mundo de la política. Elementos que se han profesionalizado introduciendo de todo sin saber, parece ser, lo básico y olvidando todo aquello que convirtió ese arte en eso, un arte. No voy a decir nombres, pero si se está de acuerdo con esta descripción inicial a todo el mundo le vendrán a su memoria.

Vamos con el caso que nos ocupa y que no es otro que los resultados de las elecciones catalanas del 14 de febrero. En unas elecciones se presentan partidos a título individual con la voluntad de resultar vencedores con la más amplia diferencia posible con el segundo. Después la aritmética parlamentaria manda a la hora de elegir un gobierno, lógica de los regímenes parlamentarios. Se puede gobernar en coalición, en minoría con apoyos puntuales y si la cosa no tira pues vuelta a las urnas. Una coalición significa ponerse de acuerdo con los más afines ideológicamente para no distorsionar las propuestas de gobierno, las cosas físicas que inciden en la vida de los ciudadanos, con las metafísicas ahora iré. Incluso cabría la posibilidad, Alemania, de coalición de los dos grandes partidos con un programa de mínimos, repito de cosas físicas.

El caso español no concibe un tipo de coalición a la alemna por motivos históricos, que ahora no hay que desgranar. Nadie entendería una alianza PSOE-PP y lo mismo a nadie puede extrañar un PSOE-Podemos o un PP-C’S-VOX. Pero en Cataluña la cosa es diferente ya que , de entrada se presentan partidos independentistas que ponen por delante su aspiración y, por lo tanto, se da por sentado el pacto, al margen de cualquier otra consideración. Por lo tanto, ERC-JxC-CUP, es un pacto natural y fácil de hacer. Da igual que tengamos al que ha quedado segundo con un pedigrí desconocido a pesar de su nombre (ya expliqué en artículo anterior que no tienen ninguna raiz en la izquierda histórica y su única vinculación es que se autodenomina Esquerra) sin revertir ninguna política de derechas de su socio. JxCat, tercera fuerza, derecha conservadora y de ascendencia carlista heredera de la condenada por corrupción CDC y responsable de los mayores recortes sociales de los últimos tiempos. CUP, quinta fuerza, según ellos, antisistema, anticapitalistas, y todo lo anti que se pueda. Pero les une que son independentistas y según el segundo candidato más votado, Pere Aragonés, al que no se le dejó ocupar el cargo de President por parte de JxCat y sólo el de vicepresidente en funciones de presidente, con que quieran la autodeterminación y amnistia es suficiente para formar un gobierno que ha de gestionar el día a día de los catalanes y catalanas que no es precisamente la metafísica en que se basa la criatura. Resumen final, en la política catalana lo de izquierdas o derechas no importa absolutamrente nada, lo que marca la política física está supeditada a la metafísica, políticos en estado puro

Cosas curiosas del mundo de la metafísica, Aragonés habla de pactar un referendum con Madrid, mientras JxCat, dice que ya se hizo el 1-O y que hay que ir a la DUI sin mesa de negociación, Laura Borrás dice que es hija de ese día y la CUP que ha puesto plazo para irse. Un gobierno ya probado que es el que menos actividad parlamentaria ha realizado y que lleva paralizado desde que hace un año el ex Torra dijo que estaba finiquitado sencilla y llanamente porque no se soportan. Ahora en dos semanas, Aragonés dixit, quiere un gobierno independentista, no de izquierdas o derechas, no con estas propuestas “físicas” y, por lo tanto políticas, irrenunciables hablando de sanidad, educación y todas esas tonterías que están supeditadas a dos conjeturas. Por esa misma razón cualquier gobierno podría se posible con criterios ajenos a la política. Un gobierno de “culés”, o de “merengones”, de rubios o morenos, de clases pasivas, de capitanes de la marina mercante, de saxofonistas, de coleccionistas de sellos, añádense los que se quiera, total eso de tener criterió políticos en Cataluña ya no existe y, por lo visto, formación tampoco.

Y por si fuera poco, dos dragones vigilantes, guardianes de las esencias, uno en Waterloo y otro en tercer grado, que ni caso de que hay quien ha gando las elecciones porque no comparte sus metafísicas convicciones, muy democrático, muy político y muy sensato y que, además, se ha demostrado muy útil estos años.

Vuelvo al principio, en Cataluña se ha instalado la confusión y la que ha salido huyendo por la ventana es la política porque los que dicen haber ganado, segundo y tercero, repetirán el mantra hasta el final por muy al abismo que nos lleve. Y eso no es política ni ellos políticos, porque es todo lo contrario de lo que significa ya que no es justo y, como decía el juez Dan Haywood (Spencer Tracy) en “Vencedores y vencidos”, ni Dios podrá hacer que los sea.

Paisaje después de la batalla

Después de una noche de nervios y día de abstención haré lo que para los que somos del ramo se llama historia inmediata. Una disciplina en manos de periodistas hasta que la noticia dejada de ser manoseadas por estos nos la pasan para que lenta y pausadamente hagamos el análisis histórico pertinente. Pero como en este gremio somos tan raros pensamos que todo lo que ya ha pasado es motivo de análisis histórico. Además como ya ya he explicado alguna vez todo el mundo sabe de historia y pontifica. Yo, modesta y simplemente haré historia.

A) Aunque el ganador fue uno, en Cataluña se da la costumbre de hacer cualquier combinación para que gane lo que uno quiera que gane.

B) Los partidos independentistas son incapaces de ganar unas elecciones por sí mismos. Llevan dos seguidas fracasando.

C) Convertir las elecciones en plebiscitarias es un sinsentido ya que decir que ha ganado el independentismo en porcentaje sumando a los que no tienen representación es un arma de doble filo porque lo mismo podrían hacer los no independentistas.

D) Mientras que la izquierda y derecha no independentista son claramente visibles e incompatibles, la izquierda (ahora voy con eso) y la derecha catalana suman inmediatamente porque la independencia está por encima de todo.

E) Esto último me hace pensar que no hay tanta diferencia entre ERC y JxC por la sencilla razón de ser partidos sin raigambre ideológica. El primero utiliza el término izquierda sin ningún tipo de base, ni marxista, ni sindical, ni nada parecido y, el segundo, la defensa cerrada de intereses de clase, elitismo a la catalana que bajo la apariencia nacional y sentimental obtenía beneficios del estado.

F) Todos los candidatos eran nuevos pero los dos “gorilas” del movimiento anterior, Puigdemont y Junqueras tutelaron en directo o vía pantalla a sus pupilos no fuera que se descarriaran. Los dos responsables del desastre de los últimos tres años ahí presentes.

G) Lenin habló de enfermedad infantil del izquierdismo. Se refería a otra cosa pero el discurso de ayer de Aragonés (ERC) es el del tradicional infantilismo de ese partido ahora en las nubes por haber superado al “amo”. Ni una sola palabra de izquierdas, sólo el bucle melancólico nacional.

H) JxC,¿Alguien piensa que se va a comportar lealmente en un gobierno de coalición? ¿Qué va a renunciar a lo único que ha exigido toda la campaña y sin la cual no tiene razón de ser, la DUI? La mayoría da por sentado un gobierno independentista con Aragonés a la cabeza ¿No recordamos el último año? Mesa de diálogo y DUI en el mismo gobierno? Y Puigdemont y Junqueras se estarán quietos ¿no?… Puede haber gobierno independentista pero volveremos al ritual y cada día jornada histórica con una Cataluña retrocediendo sin cesar en el bienestar, el bucle melancólico…. ¿Y con un 51%, qué es un 48%, vas a proclamar la independencia? Por no decir que miren los votos perdidos, unos 600000, en total.

I) Ciudadanos. El destino de grupos que se hacen llamar híbridos, sin ideología que dejó abandonados a un millón de votantes. el principio del fin… Y , por favor, dejemos de escucha eso de “constitucionalista” que antes de que ellos aparecieran ya vivíamos así.

J) En comú. Pese a su líder nacional han mantenido escaños perdiendo votos por todos lados. Claman por un tripartito.

K) PP. Oídas las explicaciones, Pedro Sánchez tiene la culpa.

L) Y PSC. Ha ganado. tan sencillo cómo esto.

¿De verdad nos merecemos esto?

Yo votaré a Salvador Illa, para que quede claro y así el que no quiera seguir se ahorra la parrafada.

Pobre Tarradellas, él que decía que en política se puede hacer de todo menos el ridículo si viera esta campaña… Vamos con unas cuantas lindezas y luego la traca final. Los de VOX que presentan Cataluña como si fuera la tierra de Mordor y ellos el rey retornado, una líder de una curioso partido que dice que se hizo independentista porque en Zamora no hablan catalán. Los de C’S que repiten “contitucionalista” cada dos palabras que ganaron en las anteriores, que no hicieron nada por siquiera parecerlo con deserción a Madrid incluida y ahora vienen reclamando inútil victoria con una campaña de abracitos que era de todo menos eso y diciendo que aunque saquen cuatro gatos que les voten para presidir. El otro líder de la derecha española, PP, que dice que no era legítimo lo del 1 de octubre pero que era una votación y que no estuvo de acuerdo con lo que se hizo, eso sí luego dijo que Puigdemont acabaría como Companys y que había que ilegalizarlos a todos. Otra líder independentista hablando de responsabilidad y seriedad mientras el sumo hacedor del entuerto, Artur Mas, aparece en pantalla diciendo que él no es responsable de nada y que pasaba por allí a partir de 2017. Después la vocera de Waterloo que se deja poner segunda tras el fugado que no iba a presentarse pero ahí está, que quiere que hablen las tostadoras que dice que proclamará independencia unilateralmente, eso sí que la gente salga a la calle que algún sacrificio habrá que hacer y que, cómo ella misma dice, hace tres años que llegó a la política, vaya carrerón, le ha dado tiempo hasta de estar imputada, y que cual coreana del norte rinde culto al líder fugado, luego vuelvo sobre eso. Después, el que ha entrado en campaña dede Madrid con la coleta desmelenada comparando exilios y barrenando democracias. Y, por último el que clama su bondad por las esquinas y que ayer vociferaba que quería saber la verdad sobre Illa. Viniendo de un tipo cuyos silencios arrastraron a Cataluña al desastre y se trae a Otegui para que le arrope mientras una que está en Suiza dice que el vasco les señala el camino, no me parece el más adecuado para pedirla. Al mismo tiempo el candidato de ese partido no se entera, y eso que es de economía, del dinero que ha llegado contra la pandemia después de organizar bono lotos para autónomos, dejar semanas la sanidad pública descabezada y andar diciendo que es de izquierdas sin revertir una sola política de su socio de derechas. Y sobre los anti sistema que han decidido convertir esto en Albania, en fin… Y ahora llegó la última, perdón, las dos últimas. Las trumpistas insinuaciones de que el candidato socialista se había vacunado y desmentido oficialmente por el ministerio de sanidad, esperemos el alud de disculpas aunque más bien será el de más porquería.

Y llegó el debate final en la Sexta que fue de todo menos eso. A pesar del desmentido y las explicaciones venga a hablar de la prueba PCR del candidato de PSC, de que se ponga mascarilla. Laura Borrás ejerciendo de ridícula, lo mismo que Aragonés por no hablar del de Ciudadanos que sacó lo de las sospechas de vacunación para entonces desmentidas. Oyéndoles me asalta la duda, ya que han hecho los dos primeros actos con público les supongo con la nariz taladrada de tanta PCR que diariamente deben haberse hecho ¿o con una basta? ¿O es qué han hecho acopió? Calumnia que algo queda decía Gooebels. Después momentos surrealistas, el de ERC diciendo haber sido los más represaliados de la guerra, y la de Junts que embelesada cita a Puigdemont para referirse al fascismo, lástima que la frase es del diputado socialista Matteotti asesinado en Italia en 1924 por los fascistas, lo dicho adoración a lo coreano. Insultos varios, bajezas, tonterías, falsedades y falta la traca final, ese documento word tabla insertada y rellenada a mano por los independentistas comprometiéndose a no pactar con el PSC… Patético. Pero no sólo eso sino lo que hay detrás.

1- Catalanes por la independencia, 250 seguidores en twitter, escisión de la ANC, lo han organizado. Uno se presenta en la puerta y dice fírmeme esto y van y lo firman como si fuese el acta fundacional de algo.

2- Catalanes por la independencia. Unos, que yo sepa, elegidos por nadie y que dicen lo que hay que hacer al poder legislativo. Supongo que en su lógica son los representantes del pueblo… Blanco y en botella, fascismo.

3- Porque teniendo la oportunidad no le hacen un cinturón sanitario a Vox, no, se lo hacen a la ¡socialdemocracia!!!! y eso que tanto ERC como JxC dicen serlo y se fotografían con antiguos socialistas la mar de ufanos.

4- ERC reduce los pactos a la autodeterminación y la amnistia con lo cual sólo puede hacerlo con la que lleva años desgobernando Cataluña. Arrastrado por el complejo de inferioridad frente a los amos fundadores y al albur de la voluntat de entidades ajenas a la política como la ANC. Por cierto, alguien se ha fijado que en esa chapuza Laura Borrás firmó dos dían antes que los demás… Vamos, en castizo, a partir de ahí a ver quien la tiene más larga.

5- Y esta reptida pero tremenda, nada más y nada menos que el nacionalismo poniéndole un cinturón a la socialdemocracia!!!!!

¿De verdad nos merecemos esto?