Son los maestros y las maestras, estúpido

20070418klplylliu_404_ies_sco1

Cuentan de manera apócrifa que al ir a tomar una población Franco ordenó fusilar a los maestros y los farmacéuticos y a lo que el asombrado responsable del asalto preguntó ¿Y porqué a los farmacéuticos, mi general?

Sirva esta anécdota como introducción a un artículo que no va a ser precisamente optimista y que también quiero que sea homenaje a todos aquellos docentes que por estas fechas de hace 80 años morían “a causa del Movimiento Nacional existente” tal y como rezaban sus partidas de defunción, cuando las había.

Y la cosa no ha mejorado mucho porque tras lo ocurrido en Turquía, que algún día nos aclararán qué pasó, uno de los primeros grupos detenidos y depurados ha sido el de la enseñanza, se habla de 2300. El caso es que de nuevo el objetivo es ese grupo de gente que se ve que maliciosamente se mete en el cerebro de infancia y juventud y, sin ningún rubor los adoctrina.

El otro día me contaron un chiste

-¿Y tú porqué eres de izquierdas?

-Por una maestra

-¿Te adoctrinó?

-No. Me enseñó a leer

Y no sólo a leer, juntaletras hay muchos. A pensar y ser críticos. Porque ese el objetivo de la enseñanza además de formar buenos profesionales. Pero ya he dicho que no era un artículo optimista y es porque me temo que junto a magníficos y magníficas profesionales hay de todo, desde adoctrinadores convencidos de la labor de construcción nacional que están realizando, a cumplidores de horario en sentido estricto con bajas acumuladas una tras otra. Y es que ninguna profesión está libre de nada, la sociedad es como es. Pero además no hay más que mirar alrededor para darnos cuenta de que algo no está funcionando bien viendo quienes son los que en estos momentos ocupan los olimpos políticos y gobiernan y pueden llegar a gobernar, y no por su gestión, siempre opinable, sino por sus formas y sus procederes que en cualquier escuela serían corregidos, y sus comentarios y ¿razonamientos? que puestos en cualquier examen sería motivo no sólo de insuficiente sino de muy deficiente, cero. Y empiezo con la lista por orden. Donald Trump, en palabras de mi admirado Michael Moore “este miserable, ignorante, payaso a tiempo parcial y sociópata a tiempo completo”, puede ser perfectamente presidente de la primera potencia mundial. En Gran Bretaña hay una nueva primera ministra, Theresa May“Me gustaría que dejáramos de seguir el Acta de Derechos Humanos porque tenemos algunos problemas con ella” y su ministro de asuntos exteriores el inefable Boris Jhonson uno de los responsables de la fábrica de falsedades que han llevado a la salida de Gran Bretaña de la UE. Pero sigamos. Aquí tenemos un presidente de gobierno de cinquillos, según su cartilla escolar, y que lee “Marca” que dice que la única salida del bloqueo institucional es que haya gobierno, en ese momento se hizo la luz en el país y lo entendimos todo. O cuando nos regaló aquello de «Tenemos una gran nación, y sobre todo tenemos algo que es muy importante: tenemos españoles». Pero luego están otros, que Rufián de ERC haya llegado a diputado dice mucho de esta sociedad, última rueda de prensa con chicle incluido, además de sus comentarios sobre la constitución y todas esas lindezas que le hubieran hecho repetir varias veces segundo de la ESO. Otro como Domenech que ya le puedes poner delante que 2 y 2 son cuatro, lo niega, lo niega y lo niega haciendo curiosos razonamientos y a base de ecuaciones resulta que puede haber un gobierno, donde esté él, por supuesto, que sale con menos diputados de los que suman los que dirían que no. El impagable espectáculo que nos da Junqueras que le da igual dar una cifra que otra, el president Puigdemont subido en la épica diaria, por no hablar de los de la tribu de la CUP y sus   curiosas teorías sociales.Y así podríamos continuar hasta llegar a alcaldes, como el de Cádiz, uno de estos maestros que sólo vio el aula dos meses, concejales y quien sabe cuantos mas. Ya no es necesaria la preparación y, como la ignorancia es atrevida, pues nada allá que te va. Y el caso es que ahí están. Y, si nadie lo remedia la extrema derecha se extenderá por Europa porque tras este populismo ignorante lo que nos espera históricamente es la seriedad extrema y patibularia que no sólo es ignorante, es que lo airea y lo practica.

Sostengo una teoría algo peregrina sobre el hecho de esta llegada masiva  al mundo de la política (y no entro en la discusión de la profesionalidad y todas esas cosas): la anarquización de las masas. Se vota para romperlo todo, situación seguramente motivada por la desconfianza, ganada a pulso, de una clase política abandonada al quietismo y a verlas venir mientras la economía dirigía el barco. Y, aquí en España, creo que hubo un experimento a ver que posibilidades había de que cualquiera pudiera llegar a esa política (que otro día teorizaré sobre el favor que todos estos hacen a lo poderes fácticos) y fue cuando se votó canción para eurovisión (vaya por delante que no me gusta) y ganó el Chiquilicuatre ante el escándalo de muchos y la desesperación, supongo, de los que cantan de verdad. El caso es que se votó para liarla y se lió. Alguien organizó eso y, si no lo hizo, pensó que lo podía aprovechar… Resulta absurdo ¿no?… Probablemente.

Vuelvo a los maestros y maestras, las luces de la República, los llamaban. Los que debían en palabras del inolvidable don Leandro de “La lengua de las mariposas” hacer que una sola generación creciera libre en España para que nadie pudiera arrancarles la libertad. Pero, por lo visto, no hemos hecho bien nuestro trabajo o no nos lo han dejado hacer bien. A veces me escucho y me veo pecando de elitismo y no me gusta, pero es tanto lo que nos jugamos. De todos los que he nombrado más arriba no sé si es ignorancia o quieren engañar. Y si hay semejante masa de engañados, lo  dicho ,debemos pensar que no sólo se trata de tener prestigio como profesión, sino de hacer que la tenga cada día practicando ese sentido racional y crítico que ha de tener como objetivo una sociedad más libre, más justa y más igualitaria donde todos ejerzamos y podamos ejercer nuestra profesión con el máximo aprovechamiento para los demás porque eso significará que yo puedo esperar eso mismo de los otros… ¿Utopía?… Ya se encargan muchos de matarla en la escuela, “eso es útil y eso otro distrae, no vale para vivir”

Hubo un tiempo en que se pensó que la gran revolución era la educación, que debía y nos debe desarrollar como seres humanos. Hoy se quiere formadores de tecnócratas, engranajes de una cadena, ya hay quien sabe y dice verdades absolutas, el retorno del dogma…

Ochenta años de nuestro genocidio de maestros y maestras. No olvidamos.

Para escuchar la 36 “Linz” de Mozart

Decir a estas alturas que Mozart era un genio resulta un tanto absurdo, el caso es que lo era y ya está. Se conservan 41 sinfonías escritas por él desde las primeras en la casi infancia hasta las últimas que culminan en la triada maravillosa que son la 39,40 y 41 “Júpiter” ¿Qué más hubiera podido hacer si no hubiera muerto tan tempranamente?…

Hoy comentaré la sinfonía nº 36 “Linz” compuesta en 1783. Una sinfonía de las más populares del compositor con la estructura habitual en cuatro movimientos, Allegro, andante, menuetto, presto. Una auténtica joya de la escritura sinfónica llena de detalles en un tono alegre y jovial, una mirada positiva a la vida que empieza con una introducción lenta para pasar luego a un movimiento perfecto de principio a fin. El movimiento lento, sin caer en melancolías está lleno de guiños y fragmentos de ensueño. Un menuetto con la gracia habitual y un movimiento final soberbio, una auténtica carrera que cuando parece que no tiene solución ni fin encuentra una fórmula soberbia para culminar la obra.

Y vamos con las versiones. Encantadora, clásica, limpia, la de Bruno Walter, mozartiano de pro de los de toda la vida. Josef Krips, más mozartiano aún, sus versiones son impagables en esa misma línea clásica y luminosa. De otra generación sir Colin Davis, un director todo terreno pero que acertaba de pleno cuando dirigía, impagables su Berlioz y su Sibelius, lo mismo que Beethoven. Su Mozart siempre fue de referencia, apolíneo, elegante, claro. Recuerdo un concierto en Barcelona donde hizo con Dresde la 38 “Paraga y la 41 “Júpiter” para la historia del Palau. Uno de esos conciertos que deben permanecer en oído y retina. Y hablando de retina, la última propuesta. De nuevo Carlos Kleiber dirigiendo al Concertgebauw de Ámsterdam en una versión preservada por el video de las que hay que ver para creer. Kleiber dirigía muy pocas obras y de Mozart la 33 y la 36. Ambas están inscritas ya en la historia de la música. El visionado de la 36 es imprescindible para entender lo que puede hacer un director y como de esas manos fluye la música, un auténtico placer visual y auditivo. Grande Carlos

Para escuchar la “Pastoral” de Beethoven

Como la política da para lo que da y ya estoy cansado de responder a indocumentados voy a ver si me tomo un descanso veraniego hablando de cosas que me gustan. Como soy un melómano recalcitrante voy a ocuparme de comentar la escucha de algunas obras que vale la pena hacer, al menos, una vez en la vida.

Comenzaré con la sinfonía nº 6 de Beetoven llamada “Pastoral”. Una obra en cinco movimientos que tienen títulos asociados a la naturaleza: Despertar de alegres sentimientos, escena junto al arroyo, baile campesino, tormenta y acción de gracias. Confieso que no es mi primera opción en el conjunto de ese monumento que son las 9 sinfonías del alemán, pero he querido comenzar por esta por cuestiones meramente personales unidas a su audición y porque estos días la he vuelto a escuchar  y, sería el momento o el ambiente, pero la he disfrutado como nunca. Esos momentos irrepetibles de placer estético.

Hay centenares de versiones de la obra, ningún director u orquesta que se precie han dejado de tocarla o grabarla. Así que voy a hacer una selección de las que a mí me gustan. En primer lugar una que le tengo cariño por ser el primer disco de esta obra que compré y es el de Karl Böhm y la Filarmónica de Viena, un instrumento soberbio. Una versión para los que la escuchen por primera vez, serena, tranquila, magistral en un tiempo absolutamente acorde con lo que todos entendemos al ver los títulos. Después Abbado, ese genio italiano recientemente fallecido que también con Viena nos ofrece una versión un punto más vital y mediterránea, ya sé que es lo que se dice habitualmente de los directores del sur pero aquí adquiere carta de naturaleza. Karajan y Berlín, un binomio irrepetible, un gran maestro del que deberían aprender muchos de los grandes de hoy que dirigen un día aquí y otro allí casi en píldoras. Karajan ofrece una versión que hay que escuchar, es de una claridad pasmosa, todos está ahí, incluso puedes imaginar no sólo el paisaje sino las figuras que lo integran, ahora bien, a una velocidad que muchas veces piensan que es una especie de vendaval y que tiene su lógica en la descripción de algo que no es estático. Una debilidad, super Leonard Bernstein al que hay que ver dirigir además de escucharle, es el disfrute, el paseo por una naturaleza hermosa, el recreo junto al arroyo y la carrera para esconderse de la tormenta. En este punto quiero mencionar la versión de Leopoldo Stokowsky para Disney en la película “Fantasía”, una versión reducida y arreglada por el director absolutamente encantadora y asociada a aquella historia del olimpo dibujada magistralmente. Y, por último, la comentada experiencia estética, el gran Carlos Kleyber con la Radiodifusión Bávara, una versión que pone los pelos de punta de principio a fin dirgida a una velocidad sin igual en la historia del disco, no hay momento para el respiro pero todo está allí, se oye cada unos de los instrumentos en un puzzle magnífico que da lugar a una recreación como nunca se ha escuchado. No la recomiendo como primera audición pero sí después de las clásicas porque en ella se entiende la labor creativa del director de orquesta frente a marcadores de ritmo.

Me dejo muchas y magníficas, Szell, Giulini, Celibidache, Furtwangler,… Cualquiera de ellas puede deparar ese reconciliarse con la condición humana después de tanta desgracia.

Continuará

Dejad la Historia en paz de una….

 

“La guerra civil fue y es todavía una guerra contra Cataluña” palabras del eurodiputado de CDC, o como el partido se llame ahora, Ramón Tremosa, doctor en economía  y profesor de la UB.  Por su formación se le debe presuponer unos ciertos conocimientos, no diré ya sobre cuestiones muy lejanas, que igual sí domina, como lo del ager publicus en tiempo de los Graco, o el papel de la Hansa en la transición del feudalismo al capitalismo o el conflicto del imperio británico en la provincia de Natal. Pero la Guerra Civil española…. y repito, española.

El comentario se puede deber a dos razones aunque puedo añadir una tercera, que sea muy inocente, se lo hayan dicho y sin ningún tipo de actitud crítica, cosa que dudo en un doctorado, la repita. Las otras dos ya no son tan suaves porque o bien estamos ante un acto de taruguez supina, es decir ante una persona de rudo entendimiento, cosa que vuelvo a decir tiene curriculum de estudiado, que significa que no ha entendido nada de lo que fue la Guerra Civil española y, por lo tanto, las tres imágenes que ilustran este comentario sirven para poco para explicarle lo que fue la contienda de 1936 al 39. Y queda la tercera, mentir descaradamente en un ejercicio de revisionismo seudocientífico de esos que retuercen los datos, usan citas falseadas y eliminan todo lo que no justifique su idea, que en el caso de la Guerra Civil es cargársela entera y escribir estupideces. ¿Intención? política pero añadiré, estúpidamente política, que deja al comentarista a los pies de los caballos de la ciencia pero como le jalean sus hooligans le es suficiente. Además, ¿que tendrá que ver el rigor histórico con el amor patrio? Si tiene el objetivo último de llegar a la Arcadia feliz que será una Cataluña independiente que lo diga y ya está y no se invente lo del malvado estado envidioso de este oasis de paz y alegría donde la bondad anida en los árboles. Le daré unos datos al señor Tremosa y todos los que le secundan y comparten, que desgraciadamente no son pocos, pero sí muy locuaces. Me limitaré a citar nombres y que busque que sucedió en esos años: Badajoz, Mérida, Santander, Irún, Madrid, Brunete, el Jarama, Guadalajara, Teruel, Belchite, Toledo, Guernica… Se me ocurren muchos más que son todos y cada uno de los lugares del estado español porque en todos y cada uno pasó algo. Y también en Cataluña, faltaría más. Es un insulto a tanto muerto, a tanto exiliado, a tantos y tantos que estuvieron en aquella contienda para que alguien que tiene resonancia diga semejante majadería. Y lo más asqueroso es que lo haga por un objetivo político y un intento de propaganda victimizadora que saben cala en algunos que les importa tres pitos hacer lo que sea con tal de conseguir sus intereses. El señor conseller de economía lo dejó muy claro en el debate con Josep Borrell en 8TV, da igual haber dado datos falsos si consigo lo que quiero. Y esa es la cuestión, no que uno sea lo que quiere ser sino lo que utiliza para convencer a otros de que lo sean también.

Y, por último. Por qué no dejan a la Historia y los que nos dedicamos a ella en paz. Ya hablé de ello en este bloc cuando Ada Colau, Quichi, alcalde de Cádiz, Rufián (un hallazgo) hacen comentarios sobre ella con un aparente conocimiento absoluto de la situación diciendo cosas que avergüenzan a cualquiera con un mínimo de sensatez y conocimiento. La historia sirve para analizar el cómo hemos llegado hasta aquí, mirar el presente y plantear un futuro distinto basado en la ética, la libertad y la igualdad de oportunidades. Con semejantes comentarios y próceres alguien me quiere decir ¿qué ética? ¿qué libertad si hay una versión unidireccional de las cosas? e ¿igualdad para quién? supongo que para los que aceptan estas cosas.

Ética, libertad e igualdad, tres de los valores por los que tantos y tantas lucharon en la Guerra Civil ESPAÑOLA.