Socialdemocracia, una teoría

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En estos tiempos que vivimos titular así un texto parece implicar que vas a arremeter contra los que se suben al carro socialdemócrata o contra los que teniendo el “copyright” han sido selectivos en cuanto a que elementos podían ser considerados y cuales orillados desvirtuando el concepto. Pero no se trata de eso sino de exponer lo que mis compañeros de tertulia, “Zona Roja”,  y yo hablamos en nuestras reuniones y que pienso merece ser escrito para consideración de los lectores a los que propongo enriquecer estas reflexiones.

Las preguntas son muchas y por tanto los campos en los que moverse muy amplios ¿Cómo el pensamiento socialdemócrata ha llegado a la situación actual? ¿Por qué la denigración de la socialdemocracia? O bien al contrario tras abogar por su perversidad, agotamiento y, por tanto, por su desaparición ¿porqué abrazarla sin ambages como único modelo referencial posible?… Así que trataré de responderlas por partes.

Aceptamos que la socialdemocracia está en crisis ¿Por qué? Obviamente hay muchas y de diverso calado que se podrían matizar hasta el infinito pero probablemente hay dos que someto a discusión y que tienen que ver con el abandono de parcial de elementos que conforman el pensamiento y la acción socialdemócrata.

En primer lugar el abandono de sectores de población que apoyaban y avalaban con sus votos. Tras la Segunda Guerra Mundial comienza la edad dorada de la socialdemocracia que se viene abajo a partir de la crisis económica iniciada  el año 1973. Durante esa época (el caso español es excepcional por motivos que todos conocemos pero que también recibe determinados efectos arrastrado por la ola europea) las políticas socialdemócratas protegen a amplias capas de población con las políticas que son su santo y seña. Política de redistribución pero también de subvención (palabra malsonante) ya que no hay sistema que no engendre contradicción. Cuando esas políticas empiezan a fallar debido a la crisis pero también a una avalancha de pensamiento y práctica conservadora neoliberal (Chicago, Theache, Reagan) alentada desde los países anglosajones, la socialdemocracia que ha engendrado a una clase media potente, se centra en esta para que no derive hacia ese nuevo liberalismo abandonando las clases populares (los chavs de Owen Jones o la demonización de todos los términos que tienen que ver con lo obrero, todo el mundo era clase media y aspiraba a más) Esos “demonizados” quedan huérfanos de representante político, o lo que es lo mismo, pierden el referente que les daba seguridad y que obviamente tiene que ver con lo material y, muy minoritariamente con lo ideológico (incapacidad real de la socialdemocracia para empoderar políticamente). Ese grupo engrosa las filas de la abstención pero potencialmente es un electorado que sin formación política y con sentimiento de abandono puede verse atraído en cualquier momento por aquel que los sepa manejar, fundamentalmente con la predisposición a creer cuando se les diga que representan una fuente ideológica de una nueva política que nada tiene que ver con lo anterior y que se manifestará en una práctica de cambio total y cumplimiento de todos sus intereses. Un curioso giro acrítico con las nuevas promesas que presentan en realidad un individualismo liberal travestido de bien común. No es el fin, es el cómo.

Y la segunda parte, que evidentemente tiene que ver con la primera. La socialdemocracia ha incumplido con una de sus premisas fundacionales, el continuo análisis de la realidad en búsqueda de una praxis que reportara soluciones a los problemas que las contradicciones del sistema genera. Si ha habido un silencio clamoroso delante la crisis ha sido precisamente la de los partidos socialdemócratas que no han sabido dar respuestas mientras la derecha imponía sus recetas y algo más y por el otro lado se abogaba por objetivos sin medio claro para conseguirlos salvo la promesa de lograrlo.

La socialdemocracia por definición es una propuesta transformadora en permanente metamorfosis en busca de los objetivos que la conforman y que son fundamentalmente humanistas. Por ello la complejidad de su funcionamiento, lo poco vistoso de sus actos, porque una vez conseguidos nadie los tiene por extraordinarios, incluso los achaca a otros,  y lo sonoro de sus fracasos o silencios. La necesidad de formar en un pensamiento y una praxis que exceda lo puramente económico y la obligación de contar con los mejores analistas y gestores en el bien entendido de que si todo el mundo tiene líneas rojas, la socialdemocracia también las tiene, no romper el equilibrio siempre inestable de libertad, igualdad y solidaridad.  Pero ¿quién dijo qué esto era fácil?

La democracia enferma

45.pngEstuve escuchando el único debate entre candidatos a presidente del gobierno que habrá antes de las repetidas elecciones del 26 de junio. Aunque realmente no sé para qué han de celebrarse sí, según parece, está todo el pescado vendido. Los resultados ya se airean en tertulias y encuestas sin pudor y con poco o ningún viso de que puede ser diferente.

No voy a comentar lo que vimos en televisión esa noche. me considero persona leída y creo que entendí lo que decían, aunque también he de decir que me pregunté si yo era idiota en el sentido más amplio de la palabra o me toman por idiota (prefiero lo segundo evidentemente aunque siempre dejo resquicio para la primera afirmación) Lo digo porque tras el debate llegó el aluvión de encuestas y las reflexiones de sesudos analistas y comencé a ver y escuchar cosas que yo no había imaginado. Y aunque Shakespeare ya lo dijo en Hamlet (aquello tan bonito de “Hay más cosas en la tierra y en el cielo Horacio de las que tú puedas inventar con tu filosofía”) me pregunto lo siguiente ¿Es necesario que alguien nos explique lo que acabamos de escuchar? más allá ¿Es necesario que alguien interprete lo que se acaba de decir porque los mortales no hemos entendido? Y más preguntas ¿cómo es posible que tertulianos y encuestas coincidan al cien por cien con la posición del medio en estas elecciones? Ejércitos de trolls que habían tomado las encuestas de internet antes de que empezara el debate  mientras lanzaban miles de twitter con comentarios que en directo y en la barra de un bar serían para oprobio y escarnio del autor. Hice el ejercicio de visitar algunas y cuando aparecía la que no salía lo esperado se daba la voz de alarma y se asaltaba y al cabo de minutos se homogeneizaba con el resto. Tertulianos cuya gran mayoría dicen cosas que ni he visto ni he escuchado (de ahí mi sospecha socrática de que no sé nada) Y también están los que dicen que el debate no fue debate que se obviaron los problemas de la gente, que no hubo propuestas y que para eso no hace falta debatir. En ese momento pensé que había visto otra cosa. Estoy deseando que estos conocedores de la verdadera esencia del debate nos den una lección magistral de cómo se hace porque me gustaría ver uno antes de morir.

Entiendo la democracia como un ejercicio de libertad crítica en busca del bien común. Decían los clásicos que la democracia mejora con más democracia, siempre y cuando vaya acompañada de la formación necesaria para ejercerla si no, y esto lo añado yo, es débil, enfermiza y me temo que la democracia española no goza de buena salud cuando han de explicarte lo que acabas de oír, acusándote de todo si no haces caso a la autoridad opinativa de turno. Los medios han hecho su apuesta y de nuevo cito a los clásicos, o lo que es lo mismo a su oligarquía. Y me temo que nuestra democracia debilitada conduce a la falta de libertad y acriticismo ante el medio cuya infalibilidad crece sin freno y que permitirá ese triunfo de oligarquía económica y oligarquía populista que parece estar escrito en las estrellas. Incluso un diario de gran tirada encarga una encuesta como si de las elecciones se tratase ¡sobre el debate! y ¡Oh, maravilla! gana el que menos habla, menos dice,y más se oculta, pero es apuesta del grupo de comunicación.

Voy a decir algo que puede chirriar. Ya que están prohibidas las encuestas a determinados días de las elecciones ¿sería mucho pedir que se limitaran el uso de encuestas y sustituyeran las tertuliass postdebate por películas?. Más que nada porque así los que lo hayan escuchado no tendrán más remedio que reflexionar frente a lo visto y no sobre lo que quieren que veas, para eso ya están los post partidos futbolísticos ejemplo de zafiedad absoluta con entrevistas de las más inútiles que se han visto y donde todo el mundo conoce la respuesta de antemano… O esa fijación por emitir en directo algo como los atentados de Bruselas o París donde una y otra vez ves las mismas imágenes sentando en la mesa de tertulia a los que ha pillado y repiten lo que ven sin poder decir nada porque nadie sabe nada salvo el que dice repetidamente que ha estado en Rataplán o en el aeropuerto belga. En fin, alguno me acusará de querer limitar la libertad de expresión y que puedo apagar la tele si quiero. Por supuesto, lo que me preocupa es el porqué hemos llegado a esta situación y lo peor ¿tiene solución? ¿dejarán que librepensemos o las malditas profecías orwellianas están a la vuelta de la calle?

Termino con una frase de Fidel Castro que de demócrata no tiene nada “Cuéntame lo que has visto, no lo que te han contado que has visto”

Carta de Karl a Pablo Manuel (si se me permite)

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Marx

Estimado Pablo Manuel

Andamos en el limbo de los filósofos y teóricos en general dando vueltas a lo que pasa por ahí y la verdad es que nos tienes un tanto despistados. Permíteme que empiece por mi amigo Engels, al que por cierto he de dar un sablazo cuando lo vea, y por mí. “Socialdemócratas” dices que somos. Un comentario que no usaste de manera  despectiva sino para dar argumento de autoridad a tu nueva adscripción ideológica que me dicen ha variado sustancial y habitualmente. Tengo buena memoria y puedo decirte que el 5 de mayo de 1875 escribí una carta a W. Bracke donde critiqué el programa de eso que se dio en llamar socialdemocracia y que dio lugar al SPD. Fundamentalmente estaba en contra de como concebían el reparto del producto nacional y la función del estado… No sé si te estoy confundiendo con estas cosas. Mira, para resumir, Engels y yo somos comunistas y nos pusimos ese nombre para expresar nuestra oposición a la propiedad privada que pensamos es dañina para toda la sociedad, no sólo para el proletariado. Planteamos una sociedad con un sistema económico basado en la propiedad común de los medios de producción. Eso significa ser comunista y nada más. Miro para ambos lados a ver si asoma Lenin que no le gusta que diga estas cosas. Te diré algo, aquí cuando se ha hablado de socialdemocracia el que ha levantado la mano ha sido precisamente él, que lo sepas.

Vuelvo a repetir que no quiero agobiarte intelectualmente así que te lo diré facilito. Yo escribí aquello de que los filósofos habían interpretado el mundo y que había llegado la hora de transformarlo y tras escucharte creo que no eres más que discurso. Es decir, la praxis, la acción política, es inexistente, o lo que es lo mismo, estamos en las antípodas. Y en ese quietismo discursivo te cargas las clases sociales y hablas de “el pueblo” como sujeto político al mismo tiempo que defines al enemigo, “la casta”. Sigo aplicando el materialismo. Y cómo siempre que aparece la palabra pueblo lo inherente es la necesidad de líder fuerte y carismático. Y ¿cómo? con un discurso vacío de significado, demandas que nunca podrán ser satisfechas y están abiertas a ser reutilizadas en función de las circunstancias, ya sea para pobres, menos pobres, burgueses o banqueros, que ya sé pillín que os gusta Botín. Aquí te diré que Lenin se emocionó por aquello del 17 de “paz, pan y tierra”. Lo tienes en el bote. Y, por eso, y no por otra cosa, tu lenguaje es ambiguo, hay que abarcar el mayor número de sectores sociales y hay que contentarlos curiosamente sólo apelando al voto y sin decir para qué.

Pero no somos los únicos, aquí hay unos cuantos que me han dicho que te diga algunas cosas. Platón está encantado porque dice que acertó de pleno con lo de la caverna, a Gramsci que tanto le nombráis también me lo tenéis contento porque dice que no sólo no habéis entendido nada sino que encima lo vaciáis de contenido “diez años en la cárcel para esto” va diciendo por ahí. Y no te digo nada de Kant, mira que nos fiamos de él para saber la hora porque siempre llega a la misma pues se puso tan nervioso que ni vino. Cuando recomendaste “La ética de la razón pura”, él que estaba tan contento de haber encontrado un título tan cuco como “La crítica de la razón pura” y que de ética habla en “La crítica de la razón práctica”… Y claro, en su lógica, empezó a alterarse porque a ver si no se había entendido los de los juicios sintéticos, lo del a priori, lo de la metafísica. Faena tuvimos para que no reescribiera todo. Stuart Mill te ha oído hablar de control de prensa y adhesión de jueces y ha empezado a gritar que también tenía razón, más de un siglo después, la libertad sigue en discusión y no veas como está, él que tiene tanta fe en la democracia, con eso de vaciarla de finalidad. Pero aquí Lenin todo contento y orgullosos volvió con lo de “Libertad para qué”. Los ilustrados dándole vueltas a si un profesor de la universidad va diciendo esas cosas tanto hablar ellos de la educación universal y de razón a ver si es que perdieron el tiempo… Descartes que dice que no le toquemos las narices, que está dándole vueltas a que pensar sin existir no se puede pero existir y no pensar…Hume que le importas un huevo, Hegel que tanto hablar de dialéctica que al final casi no la entiende ni él pero el caso es que tú mucho menos y Nietzsche que ya decía  que los monos son demasiado inteligentes para que el ser humano provenga de ellos así que se ha vuelto a ir a hablar con un caballo sobre no se que de una coleta.

Me despido. Ya dije en vida una vez que algunos que interpretaban mi obra se hacían llamar marxistas y tuve que afirmar que ante las bobadas que decían el que no era marxista era yo… A buen entendedor…. Lenin, tranquilo.

Salud

Karl

La necesaria formación ideológica

siembra_socialismoSon tiempo de crisis en Europa, el giro político que se está produciendo con el auge de los populismos, de la extrema derecha, del euroescepticismo impulsado por un mal entendido nacionalismo que recuerda discursos de años de hierro y que amenaza con volver al puzzle de estados y alianzas que era Europa, la no resolución de una crisis económica que empezó siendo esto para convertirse después en el impulso para la imposición de un modelo neoliberal. Y todo esto en un momento de crisis de la socialdemocracia la debilidad de la cual explica en parte este panorama que no hace dar más que avisos, que lo peor todavía puede estar para llegar.

Es momento de rearme ideológico y de propuestas verdaderamente surgidas del pensamiento socialista y democrático el modelo del cual se diluyó en las que parecían las tranquilas orillas de un mercado domesticado por el estado del bienestar.
La formación tanto ideológica como práctica es fundamental en un partido político del siglo XXI que aspira a gobernar y, por lo tanto, a cambiar la sociedad. Todo el que está en la organización tiene que conocer su raíz ideológica, su naturaleza de continua transformación sin perder lo esencial participando continuamente de esta puesta al día, pensamiento que tiene que ponerse en práctica de forma que se reconozca de donde provienen acciones y decisiones.

Estamos en un momento en que se vuelve a hablar de radicalidad ideológica, de tomar los cielos por asalto, de los que hablan de “nueva política” aunque no se distinga de ninguna práctica ya recorrida, incluso fracasada, de movimientos surgidos de un estado de ánimo o de fenómenos tales como “el fundamentalismo”. Frente a los que se postulan como los nuevos líderes de algo que prometen será maravilloso pero no enseñan nunca, no es momento de relegar nuestro pensamiento y nuestra acción asumiendo la contrargumentación que es “antiguo” o “rancio”. La primera premisa para derrotar al adversario político es que se convenza que no puede ganar, que lo tiene todo perdido en cualquier ámbito, que un estado de ánimo nunca podrá con una ideología transformadora en movimiento con estrategia clara y capacidad táctica. Nosotros no podemos ser víctimas de esta premisa como parece a veces. El rearme y fortalecimiento ideológico, la crítica, la idea de transformación desde unos principios vivos como los socialistas, tiene que llegar a todos y todas los que quieran acercarse al proyecto y a los que participan de él algunos de los cuales creen que ya saben todo lo necesario. Una buena preparación de la militancia implica salir de las agrupaciones, no tener miedo a decir el que somos y a defenderlo contrargumentando lo que la mayoría de las veces no son más que fábulas sin fundamento o construcciones de una ideología que no es la nuestra, la de la derecha, y que se ha mostrado y se muestra muy sólida porque lo es. El socialismo tiene que tener parte de emoción porque estamos hablando del bienestar de la humanidad, de la lucha contra la injusticia y también la necesario homogenización de pensamiento dentro de la heterogeneidad que comporta toda organización. La formación persigue la excelencia tanto de la dirección como de los militantes, no es ninguna fórmula mágica, pero cuanto mejor se es más posibilidades hay de conseguir el objetivo. Una de las razones del nacimiento de las casas del pueblo fue precisamente la necesidad de formación que se ha ido transformando a lo largo del tiempo para conseguir la unidad de acción y la extensión del pensamiento transformador.

Desde el febrero pasado la Escuela Xavier Soto ha empezado una nueva etapa que quiere continuar la línea de estos últimos años y también cubrir las nuevas necesidades formativas de la organización, en definitiva, una escuela de formación y también pensamiento y de opinión, que fortalezca las convicciones y las capacidades. Decía el gran historiador inglés H. Thompson que los socialistas tenían que ocupar un lugar que fuera suyo principalmente sus centros teóricos y prácticos y que describía como “lugares donde nadie trabaje porque le concedan títulos o cátedras, sino para la transformación de la sociedad; lugares donde sea dura la crítica y la autocrítica, pero también de ayuda mutua e intercambio de conocimientos teóricos y prácticos, lugares que prefiguren en cierto modo la sociedad del futuro”

Publicado en “Endavant” nº 250 Junio 2016

A los infiernos exteriores

infierno1 Sirva este maravilloso fragmento de un cuadro de El Bosco para ilustrar el lugar al que todo el mundo ha decidido enviar al PSOE… Conste que no se trata de victimismo ante el panorama que pintan las encuestas que van desde el “santa Rita que me quede como estoy” al apocalipsis de ser casi fagotizados por la “verdadera izquierda”. Se trata de un análisis de cosas que está ahí y que interpreto desde mi identidad que todo el mundo sabe una de las maneras de manifestarse es ser socialista. Como estoy casi seguro de que aparecerán los que me acusen precisamente de ser lo que soy, ver fantasmas donde no los hay o tener un berrinche infantil, me curo en salud y comenzaré contestando para no tener que enzarzarme después. Tres cosas que no tienen nada que ver entre sí pero que aquí tienen su punto de contacto. Un dicho popular que como todos los dichos populares dicen que son fruto de la sabiduría “las meigas no existen pero haberlas haylas”. Una entrevista a un exministro de Margareth Thatcher donde dijo que habían conseguido engañar a la izquierda haciéndole creer que la lucha de clases no existía a base de “no digas tonterías” “eso es rancio y anticuado” “ensoñaciones utópicas”, pero afirmó sí existe y la habían ganado. Y, por último, animo a buscar las ya múltiples y nada disimuladas jactancias del PP afirmando que su estrategia electoral fue a partir de 2013 que algunos medios fomentaran, jalearan y ensalzaran a lo que luego sería “Podemos”.

Hace tiempo que me puede el pesimismo, pero no por poder perder las elecciones, eso entra dentro del juego democrático y en un sistema bien trabado las derrotas se producen por desajustes con tu electorado y hay que analizar y corregir en el frío de la oposición para volver a resurgir. Mi pesimismo es por lo fácil que resulta la manipulación y como las máximas de Goebbels, jefe de propaganda nazi, siguen siendo válidas, fundamentalmente una, repite una mentira que alguien se la acabará creyendo. Pues tengo la sensación que ahora ya no hace falta ni repetirla. O si alguno se ofende no diré “mentira”, diré “medias verdades” o “interpretaciones de la realidad”.

Según la SER en uno de sus pulsómetros un 30% de los encuestados dicen que la culpa de repetir las elecciones es del PSOE, muy por encima del resto… Si esto no fuera una reflexión escrita lo que me pide el cuerpo es decirr “pa cagarse”. El pueblo ha hablado, esa es la percepción de la gente. O lo que es lo mismo las afirmaciones del PP de que  Pedro Sánchez intentara formar gobierno era un circo, una comedia, etc han sido suscritas por el pueblo español. Lo mismo que la actitud de “Podemos” que se subió al monte, aunque nunca había bajado, con lo de “Ciudadanos” haciendo unas curiosas cuentas que incluían el referéndum de independencia, algo inasumible para el PSOE lo mismo que llevar al gobierno al PP.  Otra de las cosas que ya puede repetir el candidato socialista que la gran coalición está pactada según Pablo Manuel y su corte de periodistas. Lo curioso de esta encuesta es que el titular fue ese pero resulta que el 70% le echó la culpa a otros, pero eso no se leyó así, cuando menos curioso. Como curiosa es esa sección matinera en la SER en la que el pueblo opina y en donde sólo salen opinando sesudos analistas de café con leche que meten a todos en el mismo saco con tono de hartazgo traicionados por unos y, sobre todo, por otros (sé de algunos que han llamado y nunca aparecen). Cómo también esa historia de que en esta campaña nadie propone nada. Me considero persona en continua formación y leída y afirmó que cada día Pedro Sánchez desde la convocatoria está presentando propuestas, además en positivo. El resto se dedica a hablar de las futuras coaliciones, la necesaria estabilidad conservadora, el asalto a los cielos y el reparto de carteras. Y lo reafirmo, Pedro Sánchez cada día presenta propuestas de gobierno. Pero basta un tertuliano en hora de máxima audiencia que diga “nadie está proponiendo nada” y que le secunde el resto de la mesa. Arreglado. Animo a ver cuantas veces sale Pedro en los telediarios y sobre todo en A3 y 6, hay días que salen los otros tres, el PSOE que hace acto diario, no existe. Eso sí, como Susana esté mirando para otro lado porque su niño llora y retira la mirada de un folleto con la cara de Sánchez, noticia de primera página anunciando la desaparición del PSOE (deseo nada oculto de muchos). Datos, desde la convocatoria de elecciones 16 veces ha sido entrevistado Pablo Manuel, 3 a Pedro Sánchez y en medio los otros dos. Se presenta a Echenique como azote de la casta, un tipo que hace nada jaleaba a “Ciudadanos” y políticas neoliberales (ha borrado su bloc) y que afirma iluminadamente que la prensa no puede criticar a “Podemos” porque nunca se equivoca. Errejón, el politólogo que en la tertulia de la SER estaba aun sin tener representación parlamentaria ha repetido mentiras hasta la saciedad sin que la cara se le cayera de vergüenza y el jefe, Pablo Manuel, al que han escondido y resurgirá en campaña reciclado en socialdemócrata con ese tono bajo que usa a veces y que resulta tanto o más falso e irritante que cuando brama en las plazas. Y ahora Garzón que bastante lío tiene intentando esconder las banderas rojas en los mítines, porque nadie se preocupe, ha entrado en nómina de entrevistados sin preguntas de como IU aupó a Blesa a Cajamadrid recibiendo 87 millones de euros ni de como el faráon Anguita ha resurgido cual retorno de la momia y, como todas las momias, más cabreado que antes y dispuesto a exterminar el socialismo de la tierra.

Las campañas están servidas y la prensa lo tiene claro. Ya lo tuvo en las municipales donde el enfrentamiento era entre PP y la “nueva política”. Ahora se repite el patrón y el PP se frota las manos porque si alguien se cree que las multinacionales de la comunicación está por aupar la revolución está muy equivocado. La estrategia está presta y dispuesta. El PP sabe que puede seguir mientras la izquierda siga dividida y, sobre todo si ese híbrido aupado en sus laboratorios pasa al PSOE que como todo el mundo sabe es la encarnación del mal. Curioso es que el modelo al que la gente quiere retornar sea el que se puso en marcha en el 82, pero bueno, como dicen por ahí, la memoria es débil.

Y para acabar. Cosas que me quedan en el tintero… Ese nuevo arma electoral que son las encuestas cada vez con fichas de análisis más pequeñas. Otra. Estoy hasta allí de que nos pidan autocrítica y flagelo… Ya no nos queda sangre de tanto latigazo (al resto nadie le pide) Curiosidad, siempre me he preguntado porqué el 15M (del que Pablo Manuel se dice voz y aglutinante) no se manifestó nunca durante estos años de Rajoy (yo sí estuve con muchos en manifestaciones pero claro eran partidos y sindicatos, nada noticiable) Y otra curiosidad, nadie me ha explicado nunca porqué en la Puerta del Sol hubo bufete frío y caliente para los acampantes. En fin, tonterías que se le ocurren a uno y que servirán para pensar que soy Luismi el delirante.