14 de abril

brLa República. Para muchos se reduce a la reivindicación de una forma de estado diferente al monárquico, el fundamento y justificación único del cual es la posibilidad de la elección de la cabeza del estado. Sin embargo, al mencionar la palabra República se está expresando mucho más puesto que la democracia no es únicamente la posibilidad de elección sino la expresión más alta de la libertad y la responsabilidad, y esto sólo es posible en ausencia de desigualdad y autoritarismo. República es un conjunto de valores y una declaración a favor de la ciudadanía que consiste en el ejercicio efectivo y pleno de la libertad, la igualdad y la fraternidad.
Una historia que empieza en la Roma republicana, que continua en la eclosión humanista del Renacimiento hasta llegar al gran movimiento de la Ilustración que iluminó las revoluciones inglesa, americana y francesa o lo que es el mismo, repensar el ejercicio del poder basándose en que las personas son ciudadanos, no súbditos.

Dos veces tuvimos la oportunidad en España de establecerla, una fue demasiado breve y la otra empezó a andar por la senda de la regeneración, democrática, educativa y social aplicando políticas que por el tiempo y lugar parecían imposibles. Políticas inspiradas directamente por los valores republicanos y el afán de conseguir lo antes posible una sociedad mejor. Demasiado para las fuerzas de la reacción que encarnaban todo el contrario del republicanismo y que decidieron acabar con todo aquello de manera violenta.
Los valores republicanos son fundamentales para una democracia plena: son una forma de vida. Una forma de vida donde la responsabilidad individual y colectiva implica una educación continua y responsable para la ciudadanía basada en la libertad, la igualdad, la solidaridad, la participación y la deliberación, la defensa del colectivo, el respecto a las minorías, el laicismo y la justicia social.
Porque la palabra República y todo lo que implica es irrenunciable puesto que es la manifestación máxima de lo único que tiene el ser humano: la racionalidad. Aquello que nos hace libres, que nos dice que todos nacemos iguales, que la dignidad de la persona es individual y colectiva, que el diálogo y el respecto a la mirada de la otro es la fuente de conocimiento y convivencia y que los dogmatismos, los liderazgos caudillistas, el derecho divino, la sangre, la raza, los enfrentamientos violentos, la arbitrariedad no tienen cabida en una sociedad que tiene que tener como objetivo la felicidad y el bien común por encima de criterios economicistas, movimientos oligárquicos y demagogias deslumbrantes. O lo que es lo mismo, el republicanismo brilla por su ausencia