Nuestra Ingrid cumple 100 años

AA1A2A3

Ingrid Bergman (Estocolmo, 29 de agosto de 1915 – Londres, 29 de agosto de 1982) Con el nombre y la foto basta para reconocer a una de las grandes del cine, un mito que permanecerá siempre en los fotogramas y en sus personajes (Ilsa, María, Juana,…) Reconozco mi debilidad por ella junto con Maureen O’Hara y Audrey Hepburn y que no soy nada objetivo pero quién lo es en cuestión de mitos. Ingrid  Bergman, la actriz de rostro luminoso y mirada serena que llenaba la pantalla con su sola presencia.  Considerada por el American Film Institute la cuarta mejor actriz de la historia tras Katharine Hepburn, Bette Davis y Audrey Hepburn recibió tres Oscar (Luz que agoniza, Anastasia y Asesinato en el Oriente Express -actriz de reparto-) cuatro Globos de Oro (Luz que agoniza, Las campanas de Santa María, Anastasia y Una mujer llamada Golda -póstumo-) Pero no son los premios, merecidos además de las muchas nominaciones. No hacen falta para valorar la carrera de esta sueca que comenzó como extra en su país a los 16 años para trasladarse a Estados Unidos tras doce películas. Y llegó en 1939 para protagonizar “Intermezzo” un drama romántico junto a Leslie Howard que en ese momento rodaba “Lo que el viento se llevó” cosa que no le apetecía en absoluto así que chantajeó al productor David O. Zelnick, interpretaría a Asley Wilkins si podía hacer del violinista enamorado de la profesora de piano de su hija. Cuatro películas más y en 1942 una película con apenas pretensiones se convirtió en uno de los mitos cinematográficos de la historia “Casablanca” de Michael Curtiz junto a Humphrey Bogart ¿Quién no ha recitado alguna frase, incluso inventada, de esa obra maestra? ¿Quién no recuerda el rostro de Ingrid mientras su marido Laszlo canta La Marsellesa?¿Y el diálogo a pie del avión en medio de la niebla entre los protagonistas? Hizo de española junto a Gary Cooper en “¿Por quién doblan las campanas? Su blancura sueca contrastando con el moreno ibérico en un film que tardamos cuarenta años en poder ver. Y con Cukor y Charles Boyer llegó el primer Oscar con “Luz que agoniza”, inquietante melodrama de crímenes. Y fue la hermana María junto a Bing Crosby en “Las campanas de Santa María” y Hitchcock la reclamó para “Encadenados” (volvería a ahcerlo en “Atormentada”) junto a Gary Grant y donde volvió a coincidir con Claude Rains (el comisario Renaud de “Casablanca”) un film de espías en Brasil. Y fue Juana de Arco, aún muchos americanos la nombran cuando ven la estatua de Orleans a la santa. Y después vino su etapa italiana con Rossellini por el que abandonó a su marido y su hija en medio de un escándalo monumental que le valió la crítica de la iglesia luterana sueca y de la católica y fue declarada persona non grata en Estados Unidos. Impresionante en “Stromboli” una angustiosa obra maestra, desgarradora con una naturaleza agreste que se convierte en la prisión de una mujer. Tras una serie de fracasos artísticos y sentimentales abandonó al italiano. Y fue la gran duquesa hija menor del zar en “Anastasia” junto a Yul Briner obteniendo el segundo Oscar que tuvo que recoger Gary Grant. Y así continuó entre el cine, la televisión y el teatro hasta que el día que cumplía 67 años el maldito cáncer se la llevó. No sin que Sinatra le cantara “Time Goes By”, la melodía que siempre irá asociada a su rostro. Y aunque coincidiré con muchos permitidme una debilidad. Hasta siempre Ilsa.

De buena casta, Podemos y la Ami en el ayuntamiento de Barcelona

1963371 Hoy va a ir de realidad y ficción política histórica. Hago este aviso para que nadie se ponga nervioso aunque la realidad puede hacer temblar a muchos. Hace un tiempo escribí sobre la casta (https://wordpress.com/post/41917524/760/) y ahora vuelvo sobre ello tras un tiempo de nuevas noticias y de “donde digo digo digo Diego”.

Cuando hablan los de la nueva política entiendo que me incluyen en ese término “casta”. Lo que pasa es que, como todo, hay una acepción negativa y otra positiva. Y lo mismo uno puede ser de casta en el sentido peyorativo pero también de buena casta en el positivo… Y soy de buena casta, no por mí personalmente, sino porque estoy muy orgulloso de pertenecer a un grupo fuerte racional e ideológicamente y que ha hecho muchas cosas de las que sentirse orgulloso y otras no tanto. Y esto pasa fundamentalmente porque ha actuado y no se ha dedicado al quietismo verbal de los que presumen de ser de verdad izquierda. Pero para que no haya engaño, estoy muy orgulloso de poder enfrentarme a la derecha racionalmente con argumentos que sin dejar de lado lo emocional describen la realidad, mucho de la convocatoria de la Primera Internacional, poco de sus resultados, mucho de su proceso organizativo y de poder evolucionar intelectualmente, nada de su postura frente a la Gran Guerra del 14, mucho de su resistencia española ante el fascismo, nada del quietismo europeo ante ese mismo fascismo, mucho de haber generado en Europa la mayor época de prosperidad y del estado bienestar, nada de haber escuchado los cantos del capitalismo y jugar a las privatizaciones, mucho de haber avanzado en libertades, nada de la ley presupuestaria… Mucho de gentes como Jaurés, Iglesias (fundador del PSOE) Flora Tristan, Gramsci, Brandt, Palme y nada de los corruptos con carnet en el bolsillo y de todos los que en nombre de la izquierda y el socialismo han hecho y siguen haciendo auténticas barbaridades….

Sirva esto para hablar de los otros de manera general y particular. En primer lugar el hundimiento de “Podemos” en las encuestas y las continuas noticias de escisiones. Esto no es nada nuevo, si tenemos en cuenta la base ideológica del núcleo, masculino (esto debería ser motivo de estudio), su adscripción trosquista invita a la escisión de la escisión de la escisión (con la historia en la mano) Lo que me preocupa es que en su caída arrastra a IU hasta hacerla desaparecer y rascará unos cuanto miles de votos al PSOE. Resultado de la operación: ni se toma el cielo por asalto y el PP vuelve a ganar. Y aquí viene la ciencia ficción, o algo así. ¿La gran subida de Podemos, la aparición de sus líderes como Mesías imbuidos de verdad, la cancha de medios que en nada son de izquierdas, el dinero que manejan (más allá de las aportaciones de Monedero) y la caída en picado tras una desorganización y modos dictatoriales expuestos sin pudor? … No soy amigo de conspiranoias pero… Tampoco sería la primera vez que en la historia aparece un submarino…

Y ahora la AMI y Barcelona en Comú. Otros que no tuvieron ningún pudor ni rubor en llamarnos casta, de la mala. Su lideresa durante la campaña utilizó todos los temas de los que ahora prohíbe hablar a la oposición y de manera ambigua y calculada fue dando una de cal y otra de arena al independentismo para acabar en la gran traca de que haría un referéndum sobre el asunto de si Barcelona entraría en la AMI (Municipios por la independencia) . Ahora le plantean un pleno extraordinario para posicionarse y en la línea de no hacer nada, pero con palabrería y mucha fotografía, va y dice que se abstendrán aunque los de ERC le piden que deje libertad de voto a sus once regidores. Abstenerse en esta situación ante la trampa del nacionalismo no es lo normal porque si vas a proponer un referéndum lo normal es que votes “no” a la espera de la decisión popular. Pero me temo que no es más que otra huida hacia adelante de la indefinición en la que se mueven. Trias dijo que sólo apoyaría la votación si la podía ganar y eso tiene dos lecturas o bien hay algo que no sabemos o ante la debilidad numérica e ideológica de BC se les presenta el pastel a ver que hacen o mejor dicho, que no hacen. Esto es lo que tiene no tener ideología, ni criterio, cambiar de opinión cada día. Y la alcaldesa seguirá en su ambigüedad hasta ver que pasa, haciéndose fotos en el metro y hablando, eso sí, sin utilizar un sólo verbo que manifieste acción sólo intención, maestría importante sin duda, sobre todo viniendo de los que iban a cambiar el mundo y ahora dicen que gobernar no es tan fácil. Lo dicho tomar el cielo por asalto ya lo intentaron en Babel y la cosa salió rana, gobernar tiene que ver con la tierra y estoy muy orgulloso de pertenecer a una buena casta que nació para eso y como actuó, actúa y actuará se equivocará pero muchas veces hará mejor la vida de las personas.

La alcaldesa Colau y el poder

laboral08.jpgLa alcaldesa de Barcelona ha vuelto de las vacaciones y a través de las redes lo ha puesto de manifiesto. Leo la información que publica el diario EL País en su sección Cataluña (http://ccaa.elpais.com/ccaa/2015/08/10/catalunya/1439224477_097982.html) y me sugiere una serie de ideas que quisiera exponer  tal y como hice en “La mujer del César en el Ayuntamiento de Barcelona” (https://wordpress.com/post/41917524/1131/) Así que citaré literalmente el diario y lo desarrollaré no con ánimo de polemizar sino simplemente de opinar, incluso de ayudar a gobernar una ciudad que si continúa por los derroteros que señala el diario y los hechos que se van conociendo se puede abocar, debido a que el gobierno actual se identifica con la izquierda, a un dominio conservador de décadas impulsado por una propaganda de la derecha que no dudará en explotar las debilidades manifiestas de la coalición gobernante.

“Aparentemente tengo más poder que nunca, y sin embargo en cierto sentido me siento más impotente: a diferencia del activismo social en el que he estado muchos años, ahora no puedo actuar para dar respuesta a casos individuales”

Señora alcaldesa, usted no tiene poder, tiene un mandato popular para gobernar esta ciudad durante cuatro años. Tener poder es otra cosa y pone de manifiesto la confusión que tienen encabezando el ayuntamiento de Barcelona ¿Pensaba ciertamente que estaba peleando por un poder que le iba a conferir el don de arreglar las cosas como consecuencia de aplicar su voluntad? Tiene 11 regidores, número a todas luces insuficiente para gobernar una ciudad como esta frente a 27 que también tienen un mandato popular. Ese poder que usted apela terminó hace muchos años.

Colau explica que no puede utilizar el poder que tiene como máxima autoridad del Ayuntamiento porque sería considerado “clientelismo” o incluso “tráfico de influencias”.

Y dale con el poder y la idea de imponer su voluntad que, sin duda, es magnífica pero seguro será mal interpretada por el resto. De todos maneras después de los episodios de familiares y amigos ocupando cargos y la justificación en el programa de Pepa Bueno de que “lo hacen todos” y, por lo tanto, ya está justificado, sería conveniente un poco más de prudencia por parte de la alcaldesa sobre lo que entiende por eso que nombra y a lo que no quiere que le asimilen.

Colau ha puesto algunos ejemplos de la labor que están haciendo desde el Ayuntamiento, como aumentar las becas comedor y las viviendas de alquiler social, promover políticas de empleo a través de la agencia Barcelona Activa, aprobar planes de impulso del comercio de proximidad y del turismo sostenible y la rehabilitación urbana y energética. Sin embargo, ha insistido en que necesitan tiempo para “empezar a mostrar resultados sustantivos”.

Y esta es la parte donde quiero hacer más hincapié. Resulta que pone en marcha políticas que denostaba cuando hacía campaña. Porqué todo lo que expone lo puso en marcha y mantuvo el gobierno progresista encabezado por el PSC que gobernó esta ciudad desde el principio de la democracia. Porque Barcelona no ha sido como se ha querido mostrar únicamente turismo y grandes citas, ha sido también ejemplo de cómo se cohesiona una ciudad y se dignifican los barrios dotándolos según sus necesidades evitando fracturas sociales y ciudadanos de primera y de segunda. Pero era más fácil criticar, pasar la brocha, acusar al PSC de cleptocracia y desear su desaparición y ahora resulta que la nueva política quiere recuperar la política que hasta hace cuatro años fue bandera de Barcelona. Quizás ahora demuestre un poco más de respeto por los gobiernos de una ciudad que existía antes de que ella llegara y donde no existe una Cañada Real a 15 minutos del centro.

A lo mejor ahora la alcaldesa y su equipo dejan de hacer estética y pasan a gobernar porque no está ahí para demostrar impotencia ni para llorar, está ahí para dar soluciones a problemas, que la ciudad funcione día a día y proyectarla hacia futuro. Y cuando un ciudadano o ciudadana se le acerca a exponer un problema no se trata de hacer un alarde poder y resolverlo como se haría si estuviéramos en época del absolutismo. Hay que objetivarlo y atacar la causa no de ese problema en particular sino de toda la problemática similar que debe existir. Saldrá bien o mal pero eso es gobernar. Los shows de cara a la galería (sueldos, juegos, bustos, fotos en el metro,…) pueden dar réditos inmediatos en una política de estética populista pero lo que da consistencia es gobernar, la mayoría de las veces en silencio como hicieron muchos regidores y regidoras junto a ciudadanos y ciudadanas, porque ni siquiera BC ha inventado la participación. Trabajar en los distritos día a día, como sucedió durante los gobiernos de progreso, y eso la alcaldesa y su equipo tardan en afrontarlo y cuanto más tarden mayor será su incapacidad. Decían los antiguos que lo importante no es el poder real sino el que tus oponentes creen que tienes. Si va diciendo que se ve impotente poco favor hace a su causa porque eso que se llama poder en democracia es acción de gobierno, medidas unas a la corta y otras a la larga respetando las normas del juego y poniendo por delante el bien de la mayoría sabiendo que una gran parte no participa de tus ideas. Lo dicho por la alcaldesa puede garantizarle su titular diario pero todo tiene su contradicción y los tiburones huelen la sangre a distancia.

Barcelona no espera y la sensación después de lo leído es que, desgraciadamente, les supera. Bienvenida al mundo real.

Nacionalismo y 27S

El-nacionalismo-aumenta-en-las-crisisEl nacionalismo es poderoso, su fuerza es indudable aunque también lo es el hecho de que semejante fortaleza no se basa en ninguna teoría racional explicable y reconocible ¿De dónde procede pues? Probablemente de la combinación de lo emocional, su capacidad para cambiar constantemente su configuración y la de aparecer como una forma de mística civil que convierte en dogma religioso cultura e historia, lo cual da pie a reseñar otra característica, el nacionalismo digiere muy mal su historia y tiene una mala percepción de ella y, por lo tanto, no duda en transformarla: la realidad fue y ha de ser como el nacionalismo quiere, no cómo es. La justificación de cada paso en un pasado ideal agraviado por el enemigo. Sin embargo, la ecuación no es tan sencilla y antes de hablar del caso catalán hay que contextualizar lo que está aconteciendo.

El nacionalismo comenzó siendo unificador, ahí están los conocidos casos de Alemania e Italia a los que podríamos añadir Grecia, Polonia o Rumanía, y fundamentalmente por una razón, porque se trataba de construir estados viables. En cambio, hoy en día, el nacionalismo ha sufrido una transformación, es abiertamente separatista, o lo que es lo mismo, históricamente surge del modelo de emancipación colonial que comenzó tras la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, mantiene su idea de unidad territorial donde vive una sociedad idealmente homogénea que se puede definir por muchos aspectos que no se discuten. En primer lugar la historia en donde se narra cómo fue la Arcadia perdida a manos del subyugador, después la cultura como elemento diferenciador y en donde ancla el hecho lingüístico para acabar en lo étnico. El nacionalismo es optimista por naturaleza, ha de prometer el paraíso, y ajeno a todo lo que no sea su colectividad.

Pero ¿Por qué ese cambio de fuerza centrípeta a centrífuga? Por el cambio de modelo capitalista en que ya no se trata de organizar un estado viable del que evidentemente forma parte un mercado interior potente y estable. Desde la desaparición de las colonias basta con tener una posición estratégica en los circuitos del capitalismo financiero globalizado. Lo cual nos lleva al siguiente razonamiento se puede ser soberano pero no independiente (Latinoamérica siglo XIX) para acabar en otro, cuantos más pequeños estados menos reparto de soberanía. ¿Qué hacer frente a las grandes potencias, incluso multinacionales que manejan más capital que ellos? Pero esto no significa invalidar de facto al pequeño estado o su organización interna, es una explicación de cómo el nacionalismo no puede desvincularse por mucho que prometa el paraíso de la realidad circundante que, desgraciadamente para ellos, nunca es cómo la plantean.

Y para terminar con este planteamiento teórico otra de las ideas no explicables racionalmente: la independencia satisfará todas las reivindicaciones/necesidades de la homogénea sociedad. Cosa que no está garantizada por nada, ni por la teoría, ni por la práctica y mucho menos por una historia manipulada. Pero sí descarta por inviables cualquier relación con la unidad, llámese autonomía, federalismo o cualquier otra cosa al mismo tiempo que la homogeneidad obliga a obviar como va a organizar la coexistencia con las minorías o lugares individualizados por los mismos aspectos en los que el nacionalismo basa su reivindicación.

El nacionalismo es contemporáneo (siglo XIX) en cuanto a su génesis oficial, pero es antiguo en cuanto a las políticas de manipulación de masas y al uso del populismo, no en vano se mueve en el mundo de las emociones que son acríticas. El proceso catalán no se sustrae a todo esto lo que ocurre es que los personajes que lo interpretan están escribiendo el día a día de la teoría que he expuesto anteriormente. La manipulación de la historia hasta el retorcimiento más absoluto: el simposium “España contra Catalunya” y la reivindicación del descubrimiento de América (lo último es que A, Mas es descendiente de Colón) Cervantes o Santa Teresa de Jesús. El optismo desmesurado: los 16000 millones de más que tendrá Catalunya (hoy el conseller de economía habla de un pequeño superávit) y la presunción de que todo el mundo estará pendiente de Catalunya el 27S (discurso de A Mas) El desprecio a cualquier opción que no pase por la separación. La apelación a lo étnico (Junqueras y el ADN catalán) La inexistencia de cualquier indicación de cómo será el futuro estado (¿respetar la singularidad de la Vall d’Aran?) remitiendo cualquier respuesta a un libro blanco que describe la futura Arcadia. El enfrentamiento debido al otro cuyo único objetivo es destruir y aplastar las nobles reivindicaciones de un pueblo. Y, por supuesto la manipulación y el uso ajeno totalmente a la ética no sólo de medios de comunicación sino de espacios como el Palau de la Generalitat, burlando la ley y las mínimas garantías democráticas en forma de lista unitaria que únicamente con la mitad más uno ya estaría legitimada. Además de manifestaciones que hace 40 años describíamos como de “adhesión inquebrantable”.

En el fondo y la forma una ideología conservadora que por su fortaleza puede parecer progresista cuando no lo es, no existe un modelo económico nacionalista, es liberalismo sin más. Pero que incluso arrastró a la izquierda en las luchas nacionales y a confundirse y seguir confundida frente a los continuos movimientos del nacionalismo.

Quizás el camino sea que aquellos que se dicen de izquierdas y participan de la quiebra de una sociedad negando la posibilidad de cualquier otro modelo de convivencia, como es el caso, y piensan que la vida de los ciudadanos y ciudadanos no está supeditada a intereses más globalizadores y altos que los de la patria, deberían cambiar de ideología con urgencia.